LA POLÉMICA DEL CANJE DE LAS ACCIONES

La pugna Vivendi-Mediaset deja en el aire una de las sillas pos-Endesa de Borja Prado

El empresario español, consejero de Mediaset España desde el año pasado, tenía entre sus planes de futuro formar parte del consejo del nuevo 'holding' en Holanda

Foto: Borja Prado, cuando todavía era presidente de Endesa. (EFE)
Borja Prado, cuando todavía era presidente de Endesa. (EFE)

Vivendi ensombrece el futuro de Borja Prado en la nueva Mediaset. El expresidente de Endesa tenía entre sus planes profesionales entrar a formar parte del consejo del nuevo 'holding' con base en los Países Bajos, tal como adelantó El Confidencial en julio. Sin embargo, las informaciones de que uno de los accionistas relevantes de la matriz italiana, la francesa Vivendi, planea votar en contra de la operación este septiembre ponen en peligro la futura existencia del nuevo ‘holding’ y, por ende, el ascenso al consejo de la matriz de Prado.

El objetivo de ese 'holding' sería agrupar todas las participaciones de Mediaset bajo un único paraguas para poder competir de tú a tú en el nuevo escenario audiovisual global, con actores como Netflix, Amazon o Apple. Desde abril de 2018, Prado es consejero dominical de Mediaset España, la filial española del grupo, pero la incorporación al consejo de la matriz le daría aún más poder.

Una vez zanjada su etapa en la energética, Prado encontró rápidamente salidas con las que entretenerse (todo esto, tras embolsarse un finiquito de 13 millones de euros). Entre estos nuevos retos profesionales se encontraban puestos en Key Capital (entidad a la que se incorporará en septiembre) y Península Capital, su millonario fondo de capital riesgo. Asimismo, en el horizonte, Prado contaba con formar parte del nuevo proyecto de Mediaset con base en los Países Bajos, siendo ya consejero de la filial en España de Mediaset desde el año pasado. Un puesto jugoso, sobre todo si se tienen en cuenta las aspiraciones de los italianos de allanar con el 'holding' el camino hacia un megagrupo europeo que plante cara a nuevas plataformas —unas intenciones que se ven reflejadas en los intereses de Mediaset en la alemana Prosebien—.

No obstante, el nuevo proyecto de la empresa fundada por Silvio Berlusconi no va a ser un camino de rosas. Según informó Bloomberg el miércoles, Vivendi planea votar en contra del nuevo ‘holding’, que tendría base en los Países Bajos en vez de en Italia (aunque siguiendo todavía la fiscalidad del país transalpino), y que englobaría los activos de la matriz de Berlusconi en dicha sociedad, pasando por una fusión entre Italia y la filial española.

Sin embargo, los primeros cálculos arrojaban una ecuación de canje poco favorable para los accionistas españoles. Ante este panorama, los analistas ya avisaban en junio de que había una “posibilidad real” de que la operación no se realizara, ya que el rechazo de los partícipes no podía exceder los 180 millones de euros. Es decir, con que solo un 8,4% de los accionistas de Mediaset España votase que no, la operación quedaría bloqueada. No solo el accionista francés tiene razones para recelar de la propuesta.

Estos desajustes vuelven a quedar de manifiesto con la misiva de Vivendi, que, según informa Bloomberg, considera que este proyecto, llamado ‘Media For Europe', fortalece demasiado a la familia Berlusconi en la empresa. Y es que la formación de la nueva estructura se llevaría a cabo a través de un canje de acciones mediante un sistema de 'loyalty shares' (que premia con más derecho de voto a los accionistas con más antigüedad y que tengan acciones tanto en Mediaset España como en Italia).

Si se aprobase, la familia Berlusconi se haría con el 33,43% de la nueva compañía (frente al 44,18% que tiene ahora en la matriz transalpina). Por otro lado, el grupo galo, que actualmente afianza un 28,8% de Mediaset Italia, se quedaría con una participación del 23%. Sin embargo, Pier Silvio Berlusconi, consejero delegado de Mediaset Italia, aseguró en junio que el vehículo de la familia, Finvest, terminaría acumulando “más del 50%” de los derechos de voto de la nueva Mediaset.

[¿Quién gana y quién pierde con la creación del 'holding' europeo de Mediaset?]

De hecho, el ‘proxy advisor' ISS —una compañía que hace recomendaciones de gobierno corporativo para proteger a los accionistas— concuerda con la visión de Vivendi, alegando que la operación no favorece el buen gobierno corporativo debido a que minimizaría el peso de los accionistas minoritarios. La propia Vivendi ya se quejó formalmente en julio de estos desequilibrios, con Mediaset haciendo oídos sordos de la petición.

La operación necesita la mayoría de dos tercios de los votos para ser aprobada. Aunque Vivendi tiene un 28,8%, gran parte de esta porción está formada por derivados y solo el 9,5% es de participación directa. Todavía quedan unas semanas de espera: la respuesta a las incógnitas sobre la viabilidad de 'Media For Europe' llegará el 4 de septiembre, día de la votación.

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