encarga la operación a gbs finanzas

Salini, el socio de Sacyr en Panamá, negocia la compra de OHL a los Villar Mir

La multinacional italiana, que construyó el Canal en consorcio con la otra empresa española, se ha puesto en manos de dos exdirectivos de la constructora para tomar el control

Foto: Logotipo de OHL. (Reuters)
Logotipo de OHL. (Reuters)

El futuro de OHL podría estar más en Milán (Italia) que en el paseo de la Castellana, sede de la Torre Espacio, desde donde los Villar Mir gobiernan sus propiedades. Según han confirmado fuentes próximas a las conversaciones, el grupo italiano Salini Impregilo ha encargado al banco de inversión GBS Finanzas la adquisición de la constructora controlada por la familia española. Una operación que cuenta también con el asesoramiento de Tomás García Madrid, exconsejero de la propia OHL hasta otoño de 2017.

Las mismas fuentes indican que las negociaciones entre los Villar Mir y Salini Impregilo, compañía con un valor de mercado de 1.000 millones y socia de Sacyr en las obras del Canal de Panamá, llevan ya varias semanas en marcha. Pedro Gómez de Baeza y Juan Antonio Samaranch, los dos principales banqueros de GBS Finanzas, se dirigieron a la familia para saber si estaría dispuesta a vender su paquete del 34%. Una participación relevante sin la cual ningún potencial comprador propondría una oferta amistosa en firme. La respuesta fue que, si la propuesta fuera adecuada y buena para todos los accionistas de OHL, su obligación era estudiarla. OHL cerró el viernes con una capitalización bursátil de 294 millones de euros, más de tres veces menos que la potencial compradora.

Para analizar a fondo la operación, GBS Finanzas ha contratado a Tomás García Madrid, un histórico de OHL y de Grupo Villar Mir, como miembro de su consejo asesor, un órgano de notables del banco de inversión que lo ayudan a la hora de conseguir nuevos mandatos o asesorando en operaciones en marcha. La contratación de García Madrid se considera un movimiento clave para profundizar en el conocimiento de la constructora, de la que fue consejero delegado durante año y medio, y para entablar las negociaciones con los Villar Mir, para los que trabajó durante dos décadas y media.

García Madrid, que ahora se define como ‘senior business advisor’, empezó a trabajar para la familia en 1991 como delegado del grupo en Estados Unidos. Dos años más tarde, fue nombrado director financiero del 'holding' y en 1997 fue designado director general. La confianza de Juan Miguel Villar Mir en García Madrid fue tal que en 2002 lo promocionó a consejero delegado de todo el imperio familiar, nombramiento con el que le hizo responsable de la gestión de OHL, de Fertiberia, de Inmobiliaria Espacio y de Ferroatlántica (ahora Ferroglobe).

En esta posición estuvo hasta que, en junio de 2016, el padre le pidió que bajara a tomar las riendas de la filial de construcción, inmersa en graves problemas financieros que la llevaron a tener que realizar una ampliación de capital de 1.000 millones de euros apenas cuatro meses más tarde. En ese momento, los dueños del 57% del capital mantenían a su vez negociaciones avanzadas con el grupo chino HNA para vender la mayoría de las acciones, operación que finalmente se frustró y que les obligó a dar entrada al fondo oportunista Tyrus Capital para salvar la citada emisión.

El ejecutivo apenas aguantó un año y tres meses como consejero delegado de OHL, al no poder implantar un agresivo plan para cambiar la situación

Sin embargo, el ejecutivo, al que se le dio todo el poder —tanto del negocio de la construcción como del de concesiones—, apenas aguantó un año y tres meses como consejero delegado de OHL, al no poder implantar un agresivo plan de negocio para darle la vuelta a la situación. Sus diferencias con Juan Villar-Mir de Fuentes, hijo de Juan Miguel y sucesor de la saga, torcieron la relación. La salida se saldó con el pago de una compensación bruta de hasta 12 millones. A la par, la familia volvió a intentar vender la compañía al gigante asiático China State Construction Engineering, como adelantó este medio en exclusiva.

Además de contar con el asesoramiento de García Madrid y GBS, Salini Impregilo cuenta con otro aliado procedente de OHL. El pasado año, contrató como director del área internacional a Ignacio Botella, el que era director general de construcción de la empresa española, por lo que dispone del conocimiento más que suficiente para conocer los puntos fuertes y débiles. Desde la multinacional italiana han declinado hacer ningún comentario sobre esta información. Por su parte, Tomás García Madrid también ha rehusado hacer ninguna valoración sobre la noticia. Por último, GBS no ha respondido a las llamadas de El Confidencial.

El grupo transalpino también está involucrado en la adquisición de Astaldi, una constructora del país vecino que se ha desplomado en bolsa los dos últimos años y que se ha derrumbado más de un 90% desde mediados de 2015. Ahora apenas tiene un valor de mercado de 69 millones tras reconocer pérdidas históricas en 2018 y admitir su incapacidad para hacer frente a la deuda.

OHL perdió el pasado año 1.528 millones de euros, el tercer ejercicio consecutivo en números rojos. Pero, tras el cambio del consejero delegado en favor de José Antonio Fernández Gallar, el nuevo equipo gestor ha asegurado que no se esperan más sorpresas negativas y que incluso podría tener noticias positivas de los distintos litigios internacionales que tiene por 1.600 millones.

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