acelera su transformación digital

Bankia necesita robotizarse (e invertir 1.000 M) para aprobar en rentabilidad

La entidad planea incrementar el peso de los gestores de banca a distancia. La digitalización servirá para reforzar los planes estratégicos en pleno plazo de privatización

Foto: José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. (EFE)
José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. (EFE)

Bankia tiene varios frentes. Uno es ajeno, aunque influye, como es la privatización. Pero el que sí depende de su gestión es cumplir con el plan estratégico 2018-2020, que incluye metas en eficiencia y rentabilidad para las que necesita un acelerón. Para contribuir a ello, la entidad invertirá 1.000 millones en tecnología y en aumentar su digitalización.

La entidad parcialmente nacionalizada, en la que el Fondo de Reestructuración y Reordenación Bancaria (FROB) tiene un 60% pendiente de vender, tratará de impulsar sus ventas digitales con el servicio ‘Conecta con tu experto’, que varios ejecutivos presentaron este lunes en la oficina madrileña del polígono Julián Camarillo. Es una dinámica en la que está inmersa toda la banca, y en el caso de Bankia se movilizarán hasta 1.000 empleados —en la actualidad, ya hay más de 500— desde las oficinas tradicionales.

El programa empezó en abril de 2015 con un director, seis asesores y 4.500 clientes, según recuerda Capgemini al ponerlo como ejemplo de opción multicanal en el informe anual ‘World Retail Banking Report 2018’. Ahora, cuenta con 550 gestores telefónicos en varias oficinas repartidas por España, con 21.000 millones bajo gestión. Bankia también ofrecerá a los clientes la gestión a través del canal de sus claves en otros servicios, como PayPal, Zankou o MTV, aprovechándose de las directivas europeas GDPR sobre datos y PSD2 sobre pagos, aún por transponer en España.

El objetivo de Bankia es que el volumen de activos en este servicio digital se haya duplicado en 2020, con 40.000 millones de euros, mientras que espera que el 65% de la clientela tenga perfil digital y el 35% de las operaciones se realice por este canal, frente al 25% actual. En cuanto al número de clientes, la meta pasa por un aumento desde los 760.000 de este año hasta los 1,1 millones en 2020. Mientras que en el total de clientes digitales, aumentaría en dos millones, hasta los cinco millones, tanto procedentes de oficinas como de otras entidades.

Un gestor telefónico, explican en Bankia, es más eficiente que uno en oficina, con una ratio de 1.000 clientes asignados a cada gestor. Esto es, puede atender a más clientes y cada conversación es en exclusiva con ellos. Además, los gestores proceden de las sucursales, con lo que se amortizan puestos y facilitan continuar con el recorte de oficinas en el que está inmerso todo el sector, aunque sin olvidar la red, ya que el 80% de clientes utilizó al menos una vez una oficina durante los últimos 12 meses. Aun así, en el caso de Bankia aumenta esta necesidad de ajuste tras integrar Banco Mare Nostrum (BMN).

“No vamos a empujar a los clientes al canal digital, sino que les acompañamos en su transformación”, explica Fernando Sobrini, director general adjunto de Banca de Particulares de la entidad. No obstante, esto servirá para impulsar las ratios de rentabilidad y eficiencia del banco, ligeramente por debajo de la media del sector después de incorporar BMN y por su dependencia a los tipos de interés, que continuarán anclados en el 0% al menos hasta el próximo verano, con el euríbor aún en negativo.

De hecho, el retraso en las expectativas de la normalización de la política monetaria ha tumbado la previsión sobre el euríbor que usó Bankia como guía para el plan estratégico 2018-2020 que presentó en febrero. En este programa, la entidad se marca llegar a 2020 con una rentabilidad sobre el capital (ROE) del 10,8%, lo que supondría superar por fin el coste del capital, que actualmente el Banco de España estima por encima del 10% en el sector, después de haberse disparado durante la última década.

En el segundo trimestre, Bankia publicó un ROE del 8,3%. Es decir, necesita un fuerte empujón para cumplir con el objetivo. También para alcanzar la ratio de eficiencia (costes sobre ingresos) prevista por debajo del 47% en su plan estratégico, frente al 51,3% de junio. De la consecución de estos dos objetivos dependerá el calendario de privatización o, al menos, el éxito de la misma en cuanto a la maximización del dinero público recuperado.

El Estado inyectó en el banco 22.424 millones a través del FROB, que ha recuperado algo más de 2.650 millones con las desinversiones realizadas y los dividendos cobrados. Con la capitalización en 11.100 millones de euros, la participación pública está valorada a precios de mercado en algo más de 6.700 millones. Para recuperar todo el dinero público, Bankia debería casi triplicar su valor bursátil.

Aunque los analistas consideran que la banca cotiza con importantes descuentos y están entre los valores a los que más potencial dan en el Ibex 35 —Bankia cotiza en 0,8 veces valor en libros, tras caer un 10% en 2018—, una subida de tal magnitud se antoja casi imposible en el calendario previsto de privatización, que expira en 2019. Eso sí, el propio José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, y la ministra Nadia Calviño, ministra de Economía, han admitido que no es buen momento para desinvertir. Y el mercado da por hecho que habrá otra prórroga.

Nadia Calviño, ministra de Economía. (EFE)
Nadia Calviño, ministra de Economía. (EFE)

Asimismo, hay expertos que creen que liberaría de presión a la cotización. El propio Goirigolzarri admite que la presencia del Estado incentiva que haya bajistas apostando contra Bankia, siendo el banco más presionado, con un 5% del capital. Su apuesta también se basa en hacerlo sobre un periodo prolongado de tipos de interés bajos, por la dependencia de la cuenta de resultados hacia el ‘precio del dinero’.

Hay dos grandes vías por las que transitan los bancos para sortear esta dependencia. Por una parte, mover los recursos de clientes desde los depósitos hasta productos como los fondos de inversión, donde las familias ya tienen más de 300.000 millones de euros. La otra es reducir costes y aumentar la eficiencia, para lo que han cerrado el 40% de las oficinas y recortado el 30% de las plantillas.

En una primera etapa, las fusiones permitieron estos ajustes. La digitalización ha permitido continuar con los mismos, ya que cada vez menos clientes van a las sucursales de forma asidua. Por ello se están popularizando los servicios de banca a distancia y gestores telefónicos, con mayor flexibilidad de horario. En Bankia, la entidad acordó con los sindicatos que hasta 3.300 trabajadores podrían modificar funciones y horarios a cambio de un complemento salarial, según fuentes sindicales.

Hacia los fondos de inversión

Por otro lado, Bankia se ha quedado muy atrás del resto de la gran banca en la desintermediación del dinero de los clientes. Esto es, los activos que pasan de depósitos a fondos u otros instrumentos de ahorro fuera de balance y que por sus comisiones son más rentables que la actividad tradicional de captar y prestar dinero. La ratio de desintermediación (peso de los fondos y otros instrumentos sobre el total de recursos de depósitos y estos vehículos) se sitúa en el 14%, frente a niveles superiores al 20% en el resto de la banca y el 33% de Bankinter, que está a la cabeza, según cálculos de este medio.

Bankia tiene previsto incrementar su cuota de mercado en fondos desde el 6,4% actual hasta el 7,2% en 2020. El servicio de gestión discrecional de carteras Bankia Gestión Experta, con el que ha captado 2.000 millones durante los últimos cinco meses, se enmarca en este objetivo. La entidad cree que los clientes están más vinculados cuando son digitales y tienen un gestor asignado, con lo que potenciaría la aceleración de este crecimiento.

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