cuando en el campo no llueve a gusto de todos

El debut de la cereza del Bierzo, pasado por agua: "Con las lluvias perdimos el 80%"

La inusual climatología de 2017 y 2018 ha frustrado el estreno de la marca de garantía de la cereza del Bierzo desde su creación hace dos años. El agua complica la recogida de esta delicada fruta

Foto: Montaje con imágenes cedidas por los productores de cereza del Bierzo de los frutos dañados por la lluvia en 2018, en buen estado y malogrados por el granizo de 2017. (EC)
Montaje con imágenes cedidas por los productores de cereza del Bierzo de los frutos dañados por la lluvia en 2018, en buen estado y malogrados por el granizo de 2017. (EC)

Las lluvias de este año salvaron las cosechas del campo español. ¿Todo? No, un colectivo de productores de cereza del Bierzo, inmerso durante cuatro años en los trámites de registro de una marca de garantía que entró en vigor en 2016, lleva dos temporadas sin poder estrenar su sello ni sacar siquiera mil kilogramos de su dulce variedad al mercado del norte de España, su área de influencia. Los irreductibles agricutores de esta comarca de la provincia de León atribuyen su atrancado debut con un nuevo sello de calidad a la fuerte granizada de 2017 y a las tormentas de este año.

"Los agricultores no han recogido nada, calculamos que un 80% de la cosecha se habrá perdido", estima el director técnico de la Asociación Berciana de Agricultores (ABA), Pablo Linares, también director técnico de la marca de garantía de la cereza del Bierzo. Mientras que los cereales, el regadío y el ganado aplaudían entusiasmados la tregua de la sequía en 2018, la cereza del Bierzo veía frustrada su aspiración de cosechar entre 2.000 y 3.000 millones de kilogramos -cifras comunes en años anteriores-. Y el caso es que, según Linares, se presagiaba una buena campaña.

"Había muy buena carga en los árboles, muy buena calidad de producción de cereza, iba todo perfecto hasta que empezó la primavera. Ha estado lloviendo todos los días o uno por medio, lluvias, tormentas, lluvias, tormentas… Y para la cereza es criminal porque ese exceso de agua lo que hace es que la superficie se raje, se abra, y la piel no tiene la capacidad de dilatarse tanto como esa cantidad de agua que está absorbiendo y se acaba rompiendo; es el ‘cracking’, que se llama", explica a El Confidencial.

Recolecta de la cereza del Bierzo.
Recolecta de la cereza del Bierzo.

De acuerdo con el reglamento de la marca de garantía, la cereza del Bierzo se caracteriza por tener "muy baja acidez y (ser) muy dulces, uniformes y simétricas, con un tamaño medio a grande, firmes al tacto, crocantes y jugosas en boca". No tiene el renombre del Jerte ni concentra el mayor número de hectáreas sembradas, pero según Linares, "la cereza del Bierzo tiene mucho nombre en su área geográfica limítrofe", es decir, en Galicia, Asturias y País Vasco. Según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos de 2017 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Aragón es la primera comunidad productora de cerezos y guindos con 12.448 hectáreas sembradas, seguida por Extremadura, con 9.620.

Otra característica de esta cereza, explica la productora Florentina Rodríguez, es su corta vida. Al tratarse de una variedad natural, rociada solo con sulfitos para prevenir el pulgón, a los seis días hay que consumirla porque se estropea. "Entonces, el mercado no demanda la cereza del Bierzo precisamente porque aunque sepa bien y sea la cereza más rica de España es la que tiene menos aguante", lamenta.

"Aquí en la N-6 tradicionalmente se ponen puntos de venta de cereza y era gracioso verla cuando no habían llegado los plazos de maduración"

La zancadilla que la climatología de 2017 y 2018 le ha puesto a los productores de cereza bercianos da al traste con la intención que la ABA tenía de proteger a esta fruta en el mercado con un sello de calidad, pero también al consumidor. Porque hubo un tiempo en el que cientos de las cajas con carteles de cerezas del Bierzo que enmarcaban en primavera las carreteras del norte no eran realmente del Bierzo. "Aquí en la N-6 tradicionalmente se ponen puntos de venta de cereza y era gracioso y a la vez triste encontrarla identificada como tal cuando no habían llegado los plazos de maduración".

Granizo en un cultivo de cerezos. (EFE)
Granizo en un cultivo de cerezos. (EFE)


Un problema añadido a la frustrada cosecha de esta temporada ha sido el bajo precio de la cereza del Bierzo por su menor calidad, que se ha estado pagando a los agricultores en alrededor de un euro. Como mucho, las mejores piezas podían haber llegado a los 3 euros por kilo.

El Bierzo, paraíso agroalimentario

Para algunos productores es difícil no comparar cómo era el negocio antes y después de la marca de garantía. "Antes de la marca era todo mucho más fácil, había poca exigencia y pocas plantaciones", comenta Florentina Rodríguez. El cálculo generalizado del 80% de pérdidas este año en la comarca es quizá menor para ella, que logró colocar una carga a través de una compradora de la familia en A Coruña. No obstante, reconoce que algunos "chicos jóvenes que perdieron el trabajo con la crisis y se estaban manteniendo con el campo lo están pasando mal". "Aquí hubo cero ingresos el año pasado y este año la gente estaba esperando las cerezas con mucha alegría y la lluvia las estropeó, y entonces, claro, es una pérdida muy grande".

Pero no se puede pensar que las decenas de personas que tienen cerezos en Corullón, uno de los principales pueblos productores, están en el arroyo, porque lo general es que en una zona como El Bierzo, los agricultores diversifiquen. Quien tiene cerezos puede tener también ciruelos, pimientos, patatas... Y más cuando se trata de la zona geográfica de Europa con mayor concentración de sellos de calidad: a las cerezas habría que sumar la manzana reineta, la pera conferencia, el vino de uva mencía, la castaña -conocida como el 'oro berciano'-, el pimiento asado y el botillo.

Imagen de los cerezos cargados en El Bierzo facilitada por los productores.
Imagen de los cerezos cargados en El Bierzo facilitada por los productores.
Ramas repletas de cerezas en los cultivos bercianos.
Ramas repletas de cerezas en los cultivos bercianos.

A Óscar Núñez le duele especialmente que este desastre meteorológico haya llevado a que "estén los árboles todavía cargados de cereza". Reconoce que a falta de desarrollar más vías de venta, el agricultor siempre va reclamar una alternativa a la venta en el mercado, en la plaza. Y entona el 'mea culpa' porque en muchos casos los productores no se han preocupado de desarrollar, por ejemplo, una industria que permita dar salida a la fruta en forma de mermelada o zumo, por ejemplo, cuando no cumple los requisitos mínimos para su salida al mercado. Tanto Óscar como Florentina reconocen que años atrás la infraestructura en este sentido era más robusta.

Los coordinadores de la marca de garantía no se ahogan tanto en las pérdidas que deja el agua a su paso como en las consecuencias que puede tener en la supervivencia del sello. "Más que ese gasto lo que nos preocupa es que es la segunda campaña seguida perdida y estamos centrados en mantener a los productores y que no caigan en la tentación de pensar que la cereza no es rentable y que se produzca un declive de la producción en la comarca".

Los ancianos del pueblo, dice Óscar, saben que "si un año es malo, el otro es peor". "Para el tercer año de la marca espero que la cereza del Bierzo tuviera salida, y sobre todo que no quede esa imagen dantesca de los árboles cargados de fruta ya terminada la temporada", espera Óscar.

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