para la temporada 2017-2018

El Atlético negocia con la china Wanda bautizar el nuevo Vicente Calderón

Las conversaciones tuvieron lugar a principios del pasado mes de junio, cuando Enrique Cerezo y Gil Marín viajaron a Pekín para verse con el magnate Wang Jianlin

Foto:  Vista del estado de las obras en el estadio de la Peineta, futuro estadio del Atlético de Madrid. (EFE)
Vista del estado de las obras en el estadio de la Peineta, futuro estadio del Atlético de Madrid. (EFE)

Wang Jianlin acaba de darle un portazo al Ayuntamiento de Madrid, con la venta del Edificio España, ante las trabas impuestas por Manuela Carmena para su rehabilitación. Pero el empresario chino, dueño del holding Dalian Wanda, sigue empeñado en dejar su sello en España. No solo con la compra indirecta de la mayor cadena de cines -Cinesa, propiedad de la inglesa Odeon, ahora en sus manos-, sino porque se ha ofrecido a poner el nombre al nuevo estadio del Atlético de Madrid, que se inaugurará en la temporada 2017-2018.

[La falta de accesos deja al Atleti sin La Peineta​]

Según aseguran fuentes próximas a la entidad rojiblanca, Enrique Cerezo, presidente del club, y Miguel Ángel Gil, consejero delegado y máximo accionista, negociaron con Wang Jianlin en Pekín a principios del pasado mes de junio el contrato de lo que en la industria futbolística y del marketing se conoce como ‘naming’ o poner el nombre comercial a unas instalaciones deportivas. El millonario chino, que ya es propietario del 20% del club del Manzanares desde finales de 2014, se mostró partidario de bautizar La Peineta, el fallido estadio olímpico madrileño sobre el que se está construyendo el nuevo Calderón, con el nombre de su holding, Dalian Wanda.

El Atlético negocia con la china Wanda bautizar el nuevo Vicente Calderón

Aunque el nombre comercial aún está por definir, ya que el conglomerado asiático tiene numerosas marcas, algunas relacionadas con el mundo del cine, lo importante, según destacan las mismas fuentes, es la predisposición de Jianlin a realizar una segunda inversión en España y en el Atlético de Madrid, una inyección de dinero fresco que ayudará al club rojiblanco a competir económicamente con los grandes de Europa. Todavía se desconocen cuánto podría pagar el empresario chino por patrocinar el nuevo templo, si bien fuentes del sector indican que este tipo de contratos suelen cerrarse entre los 15 y los 20 millones por año.

Miguel Ángel Gil, Wang Jianlin y Enrique Cerezo. (EFE)
Miguel Ángel Gil, Wang Jianlin y Enrique Cerezo. (EFE)

El sponsor que iluminará la tribuna principal del nuevo Calderón es un secreto que tanto Cerezo como Gil quieren mantener bajo llave hasta que se firme el acuerdo. De hecho, el presidente del subcampeón de Europa echó balones fuera cuando el pasado 23 de mayo visitó, junto a toda la plantilla y el cuerpo técnico, las obras de La Peineta, encargadas a FCC y que se esperan terminar con un retraso de cerca de tres años sobre el calendario inicial. “Es el estadio de todos los atléticos, ya tiene un nombre”, respondió con evasivas cuando fue preguntado por qué empresa podría ser la nueva socia rojiblanca.

"Soy chino, no árabe"

La disposición de Jianlin a firmar con el Atleti contrasta con la respuesta que hace algo cerca de dos años le dio a Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid fue de los primeros en identificar el interés de los empresarios chinos por invertir en Europa y se reunió con el dueño de Dalian Wanda. Pero, según explican fuentes conocedoras de las conversaciones, el mandatario blanco le expuso que asociarse con la entidad de Chamartín era un lujo por el que había que pagar. Y mucho.

La propuesta que le hizo Florentino Pérez fue desembolsar 50 millones por año por poner el apellido comercial al Santigo Bernabéu, oferta a la que Mr. Wang, como se le conoce al empresario, respondió con una aseveración muy tajante. “Soy chino, no árabe”. Las negociaciones con el grupo asiático se rompieron y el Real Madrid optó precisamente por la vía árabe, con el acuerdo con IPIC, una multinacional de Abu Dhabi (Emiratos Arabes Unidos), dueño de Cepsa, que se comprometió a invertir 500 millones en diez años.

En España no hay tradición a la hora de poner nombres comerciales a los estadios de fútbol. Solo Osasuna y Mallorca cedieron su identidad

El acuerdo, cuyo principal punto era llamar IPIC o Cepsa Bernabéu, tal y como reconoció el propio Florentino Pérez, aún no se ha podido llevar a cabo por dos motivos. El primero, la denuncia de varios socios contra el proyecto de remodelación del estadio, a quienes la Justicia les dio la razón, y las pegas del propio Ayuntamiento de Madrid a la reforma presentada por el Real Madrid. El segundo, la caída del precio del petróleo, que llevó a Cepsa a registrar 1.040 millones de pérdidas y a poner en marcha un duro plan de ajuste.

En España no hay tradición a la hora de poner nombres comerciales a los estadios de fútbol. Solo Osasuna -Reyno de Navarra- y Mallorca -Iberostar y ONO- cedieron su identidad original por dinero. Pero en Europa se ha convertido en algo habitual, como han puesto en práctica el Arsenal (Emirates Stadium, por 37 millones al año), el Bayern Munich (Allianz Arena por 8 millones por temporada) o el Manchester City (Etihad Stadoim, a razón de 11 millones por ejercicio). En Estados Unidos es lo más común, como demuestra que ocho de los nueve campos en los que se celebró la pasada Copa América Centenario estaban identificados con marcas como Gillete, MetLife o Levi´s.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios