El objetivo del PP de alcanzar 100 escaños

Casado se lanza a por los indecisos para llegar al 26%, el techo de Fraga

En el equipo de Casado dicen que hay "mucho voto oculto al PP" y que "Sánchez se puede llevar una sorpresa si cree que puede ganar las elecciones sin bajarse del Falcon"

Foto: El candidato del Partido Popular a la presidencia del Gobierno, Pablo Casado. (EFE)
El candidato del Partido Popular a la presidencia del Gobierno, Pablo Casado. (EFE)

Pese al varapalo de la encuesta del CIS, el equipo de campaña de Pablo Casado insiste en que sus datos demoscópicos internos son bastante mejores y que el enorme margen que ofrecen los indecisos (un 40 por ciento) les da esperanzas para alcanzar al final los 100 escaños en las elecciones del 28-A. Es la cifra mágica sobre la que en la sede de Génova creen que sería posible sumar una mayoría de gobierno con Ciudadanos y Vox. En fuentes de la actual dirección insisten en que el verano pasado, en el congreso de la sucesión de Mariano Rajoy, "recogieron" el partido hundido en popularidad, con una intención de voto del 16%, pero que en la precampaña habían remontado hasta el 22%. Ahora les quedan otros cuatro puntos para alcanzar el famoso (en la época) techo de Manuel Fraga, ese 26% de electorado fijo del que Alianza Popular, sola o en coalición, nunca pasó.

En el arranque de la campaña el equipo de Casado evita hablar en público de cifras sobre porcentaje de voto u objetivo de escaños final. El propio presidente del partido es el más descreído ante los datos que le suministra su gabinete, 'tracking' diarios incluidos. El hecho de que todas las encuestas, las del CIS y las privadas, incidan en la volatilidad de la intención de voto, más acentuada aún en el espectro del centro derecha, solo sirve a los responsables de la campaña para confirmar que tienen que insistir en el llamamiento a concentrar fuerzas para echar a Pedro Sánchez de La Moncloa.

Para levantar el ánimo de los dirigentes y candidatos, el PP descalifica el último sondeo del CIS, exagerado hasta para su director, el socialista José Félix Tezanos, en el pronóstico sobre el PP. Pero desde Génova no han vuelto a dar datos sobre su 'catas' demoscópicas diarias, paradas en el citado 22-23%, hasta ver cómo les funciona el arranque de la campaña oficial. Quieren comprobar cómo funciona el "transatlántico", que es como llaman a su partido, torpe pero seguro, una vez que ha echado a navegar y los cuadros se movilizan en cada rincón de España. En los últimos comicios generales, los de 2016, subieron seis puntos en las urnas sobre la media de los pronósticos de los sondeos previos, frenaron en seco las expectativas de Ciudadanos y alcanzaron el 33% y los 137 diputados.

"Hay mucho voto oculto nuestro, no a Vox", "Sánchez se puede llevar una sorpresa" o "Sánchez se equivoca si cree que puede ganar las elecciones sin bajarse del Falcon", son frases repetidas en el entorno de Casado para explicar que no dan nada por perdido. También para dar ánimos a sus candidatos y para reafirmarse en la idea de que si frenan el ascenso de Vox y capitalizan el voto de rechazo a Sánchez pueden repetir la remontada de hace tres años.

Ese objetivo de subir otros cuatro puntos durante la campaña sobre el 22% que sí daban al PP algunas encuestas a finales de marzo colocaría a Casado en las cifras de la Alianza Popular de Manuel Fraga y del primer Partido Popular de José María Aznar, el de los comicios de 1989.

El arco parlamentario se ha complicado mucho desde entonces, pero el plan de reunificación del centro derecha del nuevo presidente del PP se encuentra con las mismas cifras electorales de hace 30 años y un partido añadido, el de Santiago Abascal. La AP encabezada por Fraga irrumpió en 1982 el 26% de los votos y 107 escaños. Tenía la competencia directa de la UCD, ya sin Adolfo Suárez, que se hundió hasta el 6,7% y los 11 escaños después de 5 años en el poder.

Una legislatura después, Coalición Popular (AP más los democristianos del PDP y los liberales del PL) se quedaron en el 25,7% y 105 diputados. Su competencia más directa fue el CDS de Suárez, que tampoco pasó del 9% y los 19 escaños. Felipe González alcanzó su tercera mayoría absoluta y Fraga tuvo que dejar paso en los siguientes comicios a Aznar quien, ya con las siglas del PP, repitió el 25,7% y reunió 107 escaños. Sobre esa representación parlamentaria empezó después la verdadera reunificación del centro derecha de la que presume su autor al sumar a personalidades de la extinta UCD, el CDS o formaciones regionalistas como Unión Valenciana.

El candidato del Partido Popular a la presidencia del Gobierno, Pablo Casado. (EFE)
El candidato del Partido Popular a la presidencia del Gobierno, Pablo Casado. (EFE)

Ante la inédita dispersión actual del voto de centro derecha en tres partidos y el derrumbe (según las encuestas) de Podemos, Casado necesita un mínimo de 100 escaños (el techo de Fraga) para encabezar una mayoría de gobierno con el añadido de Ciudadanos (sin que le quite votos) y de Vox. El problema es que alguno de los tres partidos tiene que captar escaños fuera de su actual espectro para alcanzar o quedarse al borde de la mayoría absoluta (176 escaños). En la última legislatura el PP y Ciudadanos sumaban 169 escaños y tenían que recurrir al PNV y los dos parlamentarios regionalistas canarios para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

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