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El puzle de almas de Podemos en Andalucía: de Cañamero al exJEMAD

La mezcla de perfiles responde a una estrategia para abrir el espectro de votantes en Andalucía, granero histórico del PSOE, pero no solo late ese interés electoral en el puzle andaluz

Foto: El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (c), junto al secretario de Organización del partido, Pablo Echenique (d), y la secretaria general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez (i), en un acto en Córdoba. (EFE)
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (c), junto al secretario de Organización del partido, Pablo Echenique (d), y la secretaria general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez (i), en un acto en Córdoba. (EFE)

Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo protagonizaron la tarde del jueves el primer acto electoral conjunto de Podemos e IU en Andalucía. Horas antes, la líder de la formación morada comparecía con Íñigo Errejón en el Parlamento andaluz tras analizar el primer año de Podemos en una Cámara española. El número dos de la formación eligió Málaga para mitinear junto al número uno de esa provincia, el profesor de Economía de la Universidad de Málaga, Alberto Montero, afín al dirigente de la formación y su tutor en su polémica beca ‘fantasma’. La intensidad de la agenda podemista demuestra que Andalucía será clave en este segundo intento electoral.

Para que haya ‘sorpasso’ al PSOE tiene que haber crecimiento de Podemos en la comunidad andaluza, donde confían en arañar como mínimo dos diputados más al Congreso. Ganar a los socialistas en Andalucía es, hoy por hoy, un reto imposible. En las últimas elecciones se quedaron con 10 diputados frente a los 22 obtenidos por el PSOE de Susana Díaz. El reto es complicado. El partido de Pablo Iglesias ha optado por una amalgama de nombres y perfiles muy diferentes en las candidaturas andaluzas. Diego Cañamero, histórico sindicalista del SAT e insumiso judicial, irá por Jaén, y el exJEMAD Julio Rodríguez, por Almería. El profesor de Economía Alberto Montero lidera Málaga y Manolo Monereo, 'padre político' de Pablo Iglesias y muy próximo a Julio Anguita, Córdoba. El ‘califa rojo’ podría también cerrar esa candidatura de forma simbólica.

La mezcla insólita de perfiles responde a una estrategia calculada para abrir el espectro de votantes en Andalucía, granero histórico del PSOE, pero no solo late ese interés electoral en el puzle andaluz. Las listas de esta comunidad reflejan como ninguna otra “las dos almas” de Podemos, la tensión de corrientes muy dispares dentro de la misma formación. La situación interna en el partido andaluz es complicada. La mitad de los secretarios generales de las capitales andaluzas han dimitido por diferencias con Teresa Rodríguez. El último portazo se ha dado precisamente en Jaén, donde además hay una denuncia ante la Policía de la que fue secretaria general por “acoso”.

El puzle de almas de Podemos en Andalucía: de Cañamero al exJEMAD

En las elecciones de diciembre, la mano de Íñigo Errejón y Sergio Pascual, que salvo sorpresa de última hora repetirá como número uno por Sevilla, se impuso a Teresa Rodríguez, que procede de Izquierda Anticapitalista y peleó con uñas y dientes para que figuras como Diego Cañamero tuvieran hueco en las candidaturas de Andalucía. Entonces no lo consiguió. En su lugar entró Andrés Bódalo, otro histórico del SAT, ahora en la cárcel cumpliendo condena por agredir a un concejal socialista. Ahora Teresa Rodríguez, que cuenta con Pablo Echenique como aliado y que ha ganado mucho margen interno con Pablo Iglesias de su lado, sí ha conseguido que Cañamero sea número uno por la provincia jiennense.

La fisura del 'errejonismo'

No ha sido fácil. Los pulsos internos se siguen produciendo. Este mismo jueves, mientras Errejón comparecía junto a Rodríguez en el Parlamento andaluz sin querer confirmar a Cañamero, Iglesias daba por hecho que iría en la lista en una entrevista en La Sexta. También aprovechaba Rodríguez para dejar claro que lo mismo aporta el número uno por Málaga, precisamente uno de los nombres más afines a Errejón, que Cañamero. Acto seguido, gente cercana a la secretaria general se sorprendía de que nadie interpelara al número dos de Podemos sobre si Sergio Pascual seguiría de número uno por Sevilla tras su cese fulminante como secretario de Organización.

El juego queda al descubierto. En las listas andaluzas hay concesiones para que puedan convivir las dos almas del partido. De hecho, el sudoku ha sido mucho más complicado de organizar dentro de las propias filas de Podemos que entre este partido e Izquierda Unida, que de entrada renunció a ostentar ningún número uno en Andalucía. En plazas como Sevilla, donde en otras ocasiones lideró la lista de IU el actual secretario general del PCE, José Luis Centella, ya la federación de izquierdas vivió su propia crisis interna, con dimisión a última hora de la candidata, la histórica feminista Lidia Falcón. El pulso lo ganó el PCA, que situó a Miguel Ángel Bustamante como número uno. Centella ya había sido retirado.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (d), saluda al exdirigente de IU Julio Anguita. (EFE)
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (d), saluda al exdirigente de IU Julio Anguita. (EFE)

No solo en las listas se refleja el discurso dual de Podemos en Andalucía. Tras comprobar en este último año la falta total de sintonía entre la socialista Susana Díaz y Teresa Rodríguez, sorprendía el tono de Errejón al dar el pistoletazo de salida a la precampaña. El número dos de Podemos aterrizó en Andalucía con un mensaje muy conciliador hacia el PSOE y tendiendo la mano a la presidenta de la Junta, que ya ha rechazado con contundencia la oferta de listas conjuntas al Senado con la advertencia de “basta ya de jueguecitos”. Errejón se mostró convencido de que si los dirigentes del PSOE preguntaran a sus militantes o simpatizantes, “preferirán un Gobierno de coalición” de la izquierda. “Tenemos que empezar a combatir juntos las políticas del PP” o “hemos estado al lado del Gobierno andaluz frente a los intentos de recortes de Montoro”. En su mensaje eludió permanentemente atacar a Susana Díaz, a la que abiertamente Teresa Rodríguez sí ha situado en los últimos meses como un freno al acuerdo con Podemos.

Errejón reclamó a Susana Díaz que no haga una campaña electoral contra Podemos en Andalucía. “Le pido que lo reconsidere. Nosotros no somos el adversario”, aseguró tendiendo la mano contra el PP. Ya en las pasadas elecciones, Podemos diseñó en la comunidad andaluza una campaña de perfil bajo contra el PSOE. En sus cálculos electorales saben que solo captando a los votantes socialistas descontentos o hastiados después de tres décadas de PSOE sin alternancia en Andalucía puede propiciarse el crecimiento de Podemos. Errejón estaba detrás de esa campaña, mientras que las relaciones del día a día de Teresa Rodríguez y Susana Díaz demuestran, desde el no de Podemos a la investidura de la socialista, que hay poco espacio para el diálogo o el acuerdo. La líder de Podemos habló de un “Gobierno bunkerizado y miedoso ante Podemos” y defendió que su formación ha sido “el revulsivo” para introducir en el debate político asuntos que antes no habían estado. “Andalucía es clave, fundamental, para el próximo 26 de junio. Vamos a ganar las elecciones al PP y vamos a ser punta de lanza del cambio político en este país”, defendió la líder andaluza de Podemos, convencida de que la formación tiene que llegar “a más pueblos y ciudades de Andalucía”.

Los 'consiglieri' del PCE

El fantasma del comunismo reaparece en campaña espoleado por PP, Ciudadanos y PSOE, ante el protagonismo que han recuperado algunos de sus referentes históricos. Julio Anguita ya protagonizó junto a Pablo Iglesias su primer acto preelectoral en Córdoba, mientras el histórico dirigente Manolo Monereo, que abandonó sus cargos en la dirección de IU el pasado verano pero mantuvo su militancia en el PCE, encabezará la lista de Unidos Podemos por Córdoba. Una provincia donde Podemos ya obtuvo representación el pasado 20-D y donde, mediante la confluencia, aspira a lograr otro diputado.

El propio Alberto Garzón, militante del PCE y previamente de las juventudes comunistas, en las que también militó Iglesias, no ha dejado pasar la oportunidad del protagonismo adquirido en precampaña por el término 'comunismo' para replantear los marcos discursivos. Fiel a su militancia y coherente con sus principios ideológicos, este mismo miércoles lanzaba en su blog un alegato en favor del comunismo tras los ataques de sus oponentes, centrados en “agitar ahora la bandera del anticomunismo con objeto de atacar las posiciones políticas de la alianza entre Podemos, IU y las confluencia”. Bajo el título 'Algunos somos comunistas', afirmaba que el comunismo "se ha puesto de moda" y que "siempre que exista el capitalismo como sistema, existirá el comunismo como idea, movimiento y alternativa".

Los líderes de Podemos, Pablo Iglesias (i), y de IU, Alberto Garzón, celebran el preacuerdo electoral. (EFE)
Los líderes de Podemos, Pablo Iglesias (i), y de IU, Alberto Garzón, celebran el preacuerdo electoral. (EFE)

Tanto Monereo como Anguita, con quien Iglesias no pudo evitar emocionarse tras fundirse en un abrazo durante el acto conjunto que mantuvieron en Córdoba, son referentes intelectuales y padres políticos del líder de Podemos. Del primero, fue alumno destacado en los cursos de formación política que realizaba a los miembros de las juventudes comunistas, y su estrecha relación se ha mantenido hasta la actualidad. “La mejor cabeza del PCE”, como lo ha definido. Del segundo (que participará activamente en la campaña del 26-J), recibió una fuerte influencia sin la que Podemos no tendría los mismos mimbres. La posibilidad de que cierre simbólicamente las listas por Córdoba está sobre la mesa y pendiente de que Anguita tome una decisión.

Las puertas de la casa de Monereo, lugar habitual de tertulias políticas, siempre estuvieron abiertas para Iglesias. Julio Anguita era uno de quienes más la frecuentaban y allí, según ha recordado Iglesias, “he compartido algunas de las conversaciones políticas más interesantes de mi vida”. Como reza en la tesis doctoral del líder de Podemos, “con mi amigo Manolo Monereo (y con Araceli) he compartido muchas conversaciones que han tenido su peso durante la redacción de la tesis. Quizá lo más importante que me enseñó Manolo es que la militancia es una posición moral que después se llena de ciencia”.

El continuador del Frente Cívico

En la construcción de la 'hipótesis' Podemos, las tesis de Monereo y de Julio Anguita, con su Frente Cívico, tuvieron una fuerte influencia, que se ha dejado sentir con más peso en el desarrollo de la confluencia electoral. Con el 'califa rojo', Iglesias ha compartido la necesidad de superar el formato clásico de la coalición de partidos de izquierda, alejados de los movimientos sociales, saltando a una nueva fase, la del movimiento-partido. El propio Anguita ha llegado a afirmar que Podemos “ha sido en el discurso y en las propuestas que marcan su aparición y fundación, el continuador de lo que el Frente Cívico planteó”.

El cuestionamiento del “relato mítico de la Transición”, que en los años noventa apenas teorizaban Anguita y un reducido números de militantes del PCE cercanos a él, fue otra de las grandes marcas que el exalcalde de Córdoba dejó sobre Iglesias y que se imprimieron luego en Podemos. Un relato que ambos entendían que había condenado a la izquierda a transportar inútilmente como Sísifo una enorme piedra.

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