EL SOCIALISTA SE REÚNE HOY MARTES CON EL 'PRESIDENT' DE LA GENERALITAT

C's será inflexible con Sánchez y confía en que no aborde la consulta con Puigdemont

La formación naranja advierte de que no tolerará ni una cesión ni un cambio en la hoja de ruta pactada con el PSOE. Ferraz le tranquiliza y subraya que jamás negociará un referéndum para Cataluña

Foto: Pedro Sánchez y Albert Rivera se dan la mano tras sellar su acuerdo de gobierno, el pasado 24 de febrero en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez y Albert Rivera se dan la mano tras sellar su acuerdo de gobierno, el pasado 24 de febrero en el Congreso. (EFE)

La reunión entre Pedro Sánchez y Carles Puigdemont cerrada para este mediodía en Barcelona es la primera nota discordante en la luna de miel de PSOE y Ciudadanos desde que ambas formaciones firmaron su pacto de gobierno el 24 de febrero y lo sellaron después en las dos votaciones en el debate de investidura del candidato socialista, en que los 40 diputados naranjas cerraron filas en torno al acuerdo, entregando su sí incluso a sabiendas de que no reunirían los avales suficientes. Tras el fracaso del jefe de Ferraz, los socialistas y el partido de centro fortalecieron su alianza anunciando que irían de la mano a cada reunión con otras fuerzas políticas e incluso en visitas con representantes del mundo empresarial y la sociedad civil.

Pero este martes, Sánchez acudirá a la ciudad natal de su socio y se verá a solas con el sustituto de Artur Mas en el Palau de la Generalitat. Un encuentro que Ciudadanos no critica por las vías oficiales, insistiendo en que "no creen necesario" que el dirigente socialista comparta cada paso, aunque fuentes internas reconocen cierto malestar al haberse enterado por los medios de comunicación de una noticia ciertamente relevante para el partido de origen catalán. El objeto de la cita pasa por abordar la actualidad política española y catalana, en un análisis que Sánchez utilizará para intentar que el 'president' abandone la idea de seguir adelante con el proceso de desconexión. Puigdemont, por su parte, insistirá en la convocatoria de una "consulta legal", que el jefe socialista rechazará de plano.

Ciudadanos esperará a conocer el resultado de la reunión para valoraciones ulteriores, pero miembros del partido reconocen que Rivera será "inflexible" en el cumplimiento de lo establecido en su pacto de gobierno acerca de la consulta [aquí en PDF] que en su página 66 recoge lo siguiente: "PSOE y C's se oponen a todo intento de convocar un referéndum con el objetivo de impulsar la autodeterminación de cualquier territorio de España". Según confirman fuentes del PSOE a El Confidencial, los dos líderes políticos no mantuvieron una conversación este lunes de cara a la reunión entre Sánchez y Puigdemont para deshacer el equívoco. El jefe socialista "no tenía por qué" avisar a Albert Rivera de su cita en Barcelona, "igual que no le previno de su viaje a A Coruña el pasado jueves ni de su visita este lunes a Aragón", donde se entrevistó con el presidente autonómico, Javier Lambán, de su mismo partido. "Una cosa es ir de la mano en las negociaciones de la investidura y otra la agenda del secretario general, que se mantiene", defendían los colaboradores de Sánchez. 

C's será inflexible con Sánchez y confía en que no aborde la consulta con Puigdemont

Un asunto capital

Miembros de la formación de centro insistieron en que preferirían que los dirigentes "no aborden el tema del referéndum", ya que la hoja de ruta acordada por el socialista y Rivera es taxativa al respecto. "Entendemos que hablen de lo que está sucediendo en Cataluña, pero nosotros no consentiremos ni una cesión, ni un cambio", explican. Este lunes, el secretario de Comunicación de C's, Fernando de Páramo, fue muy claro al amenazar incluso con que su partido "se levantaría de la mesa" si Sánchez se salía un ápice de lo establecido en el acuerdo. Para el partido de Rivera, la situación catalana y el referéndum en particular es un asunto capital, y la lucha contra la autodeterminación forma parte de su genética política.

C's amenaza con levantarse de la mesa si Sánchez se sale de lo acordado. En el escaso diálogo con el PP, la consulta es el punto de mayor consenso entre ambos

También en el escaso diálogo llevado a cabo con el PP en el proceso de negociación, la consulta independentista fue el mayor punto común ente ambas formaciones. Ya en la reunión mantenida entre Mariano Rajoy y Albert Rivera, ambos candidatos acordaron que "cualquier pacto" de gobierno debería llevar "por escrito" la prohibición expresa de un referéndum, como finalmente sucedió en el elaborado por PSOE y C's.

A finales de enero, el convergente Puigdemont llevó a cabo una ronda de contactos con el resto de fuerzas políticas con representación en el Parlament catalán empezando por la líder de la oposición, Inés Arrimadas. El ambiente, según la jefa de Ciudadanos en Cataluña, fue "cordial y con predisposición al diálogo", aunque Arrimadas aseguró que ambos pusieron negro sobre blanco sus respectivas hojas de ruta, que para nada son coincidentes. De hecho, fue en Cataluña donde por parte de Ciudadanos hubo un primer intento de acercar al PP de Xavier García Albiol y al PSC de Miquel Iceta, que finalmente presentaron un recurso de amparo conjunto para frenar la moción soberanista del nuevo Govern en el Tribunal Constitucional. Precisamente los socialistas se agarran a esa cita entre Arrimadas y Puigdemont para demostrar que C's también dialogó con el 'president' de la Generalitat sin que hubiera renuncia previa de los principios. 

Ronda institucional

En Ferraz recuerdan cuál es la génesis de la reunión. Sánchez ya conversó telefónicamente con el jefe del Govern a los tres días de su toma de posesión para expresarle su "determinación" a abordar una reforma federal de la Constitución. Su intención era, desde el principio, poder entrevistarse en persona con él. No lo hizo en los días siguientes porque consideraba que era "el tiempo de Rajoy", el momento en que tenía que procurar su investidura. Luego llegó el encargo del Rey y la negociación de su propia elección como presidente del Gobierno, finalmente fallida. Ahora, mientras las conversaciones para formar Ejecutivo siguen en 'stand by', Sánchez está desplegando una ronda institucional. A las visitas a A Coruña, Aragón y Cataluña, se suman los viajes a Bruselas el jueves -con el debate sobre el acuerdo de la UE con Turquía para la deportación de refugiados ya muy caldeado- y a Valencia el viernes, en plenas Fallas, donde mantendrá un encuentro con el presidente autonómico, el socialista Ximo Puig. A sumar la primera toma de contacto, ayer, con el recién elegido líder de UGT, Josep Maria Álvarez.

C's será inflexible con Sánchez y confía en que no aborde la consulta con Puigdemont

En el entorno de Sánchez, subrayan que el secretario general "no se negociará en ningún caso sobre la consulta" con Puigdemont, aunque emerja el tema de conversación de este martes, a la que acudirá sin Iceta. Para empezar porque el jefe del Govern planteará la necesidad de un "referéndum legal", según adelantaron este lunes fuentes de la Generalitat, informa EFE. Sánchez le explicará -como ya hizo con los portavoces de Democràcia i Llibertat y ERC en el Congreso el mes pasado- la apuesta del PSOE, que se traduce en una reforma constitucional y una posterior modificación del Estatut. Es decir, que los catalanes puedan "votar dos veces".

Sánchez no habló con Rivera para deshacer el equívoco: entiende que es dueño de su agenda. El PSOE subraya que jamás romperá la unidad de España

"La polémica que ha abierto Ciudadanos no tiene sentido: lo hace por polemizar, porque nosotros nunca hemos abierto la apuerta a un referéndum de autodeterminación -indican desde Ferraz-. Pedro subrayará a Puigdemont que no compartimos la consulta, que estamos a favor de tender puentes con Cataluña para resolver la situación, pero jamás para romper la unidad de España o cuestionar la soberanía nacional". Lo dijo Óscar López, portavoz socialista en el Senado: Sánchez recalcará el rechazo rotundo a "la hoja de ruta soberanista" del Gobierno catalán. 

Agenda social de Cataluña y las 23 demandas

Fuentes socialistas señalan, con la misma contundencia, que Sánchez tampoco viaja a Barcelona para negociar su investidura, porque ya ha reiterado que nunca va a hacer "descansar la gobernabilidad" en dos fuerzas independentistas, porque no será presidente "a cualquier precio", "y lo hace por convicción". Sánchez solo se plantea una fórmula que englobe a Ciudadanos y Podemos, planteamiento que este lunes volvió a delinear desde Zaragoza, al indicar que los españoles "no quieren un Gobierno monocolor con una única ideología". 

El 'president' de la Generalitat, Carles Puigdemont, el pasado 9 de marzo en el Parlament de Catalunya. (EFE)
El 'president' de la Generalitat, Carles Puigdemont, el pasado 9 de marzo en el Parlament de Catalunya. (EFE)

El secretario general sí quiere abordar con Puigdemont "la agenda social de Cataluña", porque es una de las comunidades "donde más se han incrementado las desigualdades" y donde antes comenzaron los recortes, introducidos por el anterior 'president' convergente. Sánchez también le explicitará que, si llegara a La Moncloa, sí estaría dispuesto a asumir las 23 demandas que Mas planteó a Rajoy en el verano de 2014, y que se quedaron sin respuesta. El socialista quiere echar atrás la iniciativa "recentralizadora" del PP y blindar ciertas competencias, como la cuestión lingüística. 

El secretario general quiere hacer bandera del diálogo y de la reforma constitucional, siempre sin salirse de la legalidad vigente y sin violar la soberanía nacional

En definitiva, el líder socialista pretende mostrar un talante distinto al de Rajoy, que ni siquiera ha conversado ni se ha reunido aún con Puigdemont, dos meses después de su elección. Sánchez quiere hacer hincapié en la necesidad del diálogo como piedra angular de la resolución del conflicto, aunque sin salirse de los márgenes de la Constitución y de la legalidad. 

El capítulo de contenida tensión de este lunes entre PSOE y Ciudadanos no ha interferido en la negociación de las propuestas que hoy martes se discutirán en el primer pleno ordinario del Congreso. Las conversaciones entre los grupos se prolongarán hasta casi el comienzo de la sesión, puesto que las enmiendas se pueden presentar hasta las 12 de la mañana. En esta legislatura aún incipiente todo va de apurar los plazos

Primer pleno ordinario, con las conversaciones abiertas hasta última hora

En la sesión plenaria de esta tarde, el Congreso debatirá cuatro proposiciones no de ley (PNL), una por cada uno de los grupos grandes. Dos, la de Ciudadanos y la del PP, se remiten a la defensa de la unidad de España frente a los intentos de secesión de Cataluña. El PSOE está negociando con la formación naranja la inclusión de la referencia a la reforma constitucional, en los términos presentes en el acuerdo de gobierno firmado por las dos formaciones. No se prevén dificultades. La misma transacción se presentará al PP. Si este la rechazara, los socialistas ya anticipan que no harán fracasar este texto. "Nunca votaremos en contra de la unidad de España", precisan desde la cúpula parlamentaria. El Senado también debatirá este martes una iniciativa del mismo tenor del PP

El PSOE, a su vez, espera concitar el consenso de Ciudadanos y Podemos en torno a su PNL, sobre el fortalecimiento del sistema público de pensiones y la vuelta a los consensos del Pacto de Toledo. Los socialistas ya tienen decidido votar a favor de la moción de Podemos que exige la ratificación del convenio internacional sobre las trabajadoras domésticas, puesto que ellos presentaron un texto similar

Apoyo del PSOE también a la propuesta de la formación morada de creación de una comisión sobre infancia. Socialistas y Podemos pretenden consensuar asimismo la puesta en marcha de una comisión permanente sobre lucha contra la corrupción y auditoría democrática, fusionando las peticiones respectivas para no crear así dos órganos con funciones casi calcadas. 

Socialistas, Podemos y Ciudadanos están de acuerdo en que Mariano Rajoy lleve al Consejo Europeo de esta semana la posición acordada por la Cámara sobre la política de refugiados. Quieren que el Ministerio de Exteriores haga una propuesta y se pacte con los portavoces de los grupos este miércoles, cuando acudirá a la Cámara el secretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu. Las tres formaciones coinciden en el rechazo al acuerdo con Turquía, que contiene la devolución de los refugiados que pisen suelo europeo. "Me atrevo a decir que la opinión de la mayoría de la Cámara será dar un mandato para defender la solidaridad y el respeto a los derechos humanos", señaló Pedro Sánchez este lunes desde Zaragoza.

Los tres partidos quieren que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso tras la cumbre europea del jueves y viernes. El PSOE mantendrá hoy en la Junta de Portavoces que lo haga antes del Consejo, pero asume que no habrá tiempo, por lo que tolera que se produzca después de Semana Santa. El Gobierno insiste en que está en funciones y su acción no puede ser controlada por una Cámara que no le dio la confianza.  

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