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La imprecisión del INE con el IPC infla los alquileres y el gasto público en pensiones
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Por el cálculo del precio de la luz

La imprecisión del INE con el IPC infla los alquileres y el gasto público en pensiones

El cálculo del IPC estuvo sesgado al alza por la omisión de los contratos de electricidad del mercado libre con una desviación de casi un 1%, lo que elevó los precios y prestaciones indexados a este indicador

Foto: Foto: EFE/Jens Wolf.
Foto: EFE/Jens Wolf.
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España está viviendo una escalada de los precios como no se había visto en tres décadas. En diciembre el IPC alcanzó el 6,5% y la media anual fue del 3,1%. Algo más del 40% de esta subida de los precios fue consecuencia de un solo producto: la electricidad. El coste que soportaron los hogares en diciembre fue nada menos que un 72% superior al del mes de diciembre de un año antes.

Sin embargo, muchos hogares españoles no han soportado tal encarecimiento de sus facturas de la luz. Son los que tienen contratada una tarifa del mercado libre, que les garantiza precios fijos durante todo el tiempo que dure el contrato. Este mercado ha crecido tanto en los últimos años que ya supone en torno al 60% de los contratos vigentes en la actualidad, lo que ha permitido a muchas familias superar este ciclo de subida de la energía con su factura controlada. De hecho, muchos hogares incluso han disfrutado de una reducción de su factura eléctrica gracias a la doble bajada de impuestos que aprobó el Gobierno a lo largo del año.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Paco Paredes)

Todos estos contratos más estables aún no están incorporados al cálculo del IPC que hace el INE, que solo tiene en cuenta la variación de precios en el mercado regulado. Esto es, de los contratos que se guían por las subastas en el mercado mayorista. Tradicionalmente, este tipo de contratos han sido más baratos, pero en los últimos meses no ha sido así por la rápida escalada de los precios energéticos.

En consecuencia, el IPC estaría sobrestimado durante todo este ciclo inflacionista que comenzó en enero de 2021. CaixaBank Research, el equipo de análisis de la entidad, ha calculado en este informe la inflación real que han soportado los hogares en 2021 aplicando la subida del precio de las facturas que han tenido sus clientes a lo largo del año. Como los recibos de la luz se cargan a través de las cuentas bancarias y CaixaBank es el banco con más clientes dentro de España, sus datos son una muestra representativa del conjunto del país.

Sus conclusiones son que el IPC no cerró el año en el 6,5%, sino en el 4,7%, esto es, casi dos puntos menos. “El IPC ha estado claramente sesgado al alza en 2021 debido a esta omisión”, explica CaixaBank Research en su informe. Con este nuevo cálculo, España pasaría de ser uno de los países europeos con mayor inflación a situarse por debajo de la media de la eurozona (5%). En cuanto al IPC medio del año, la subida habría sido del 2,2% y no del 3,1% que calcula el INE.

Esta diferencia es muy relevante, ya que el IPC es uno de los indicadores más importantes que mide el INE porque se utiliza para multitud de actualizaciones de precios o rentas. El caso más evidente es el de las pensiones, que están indexadas al IPC. Esto es, la Seguridad Social sube cada año las prestaciones en función de la variación del IPC, por lo que cualquier desviación en el cálculo tiene un coste elevado para las arcas públicas, ya que la Seguridad Social paga cada mes casi 10 millones de pensiones.

"El IPC ha estado sesgado al alza en 2021"

La desviación de la inflación medida por el INE y la calculada por CaixaBank Research, de 0,9 puntos porcentuales, implica un incremento del gasto para la Seguridad Social de 1.300 millones de euros anuales que ha quedado ya consolidado y que se mantendrá durante décadas. Sirva como comparativa que esta cifra es igual a la recaudación de un año completo del controvertido impuesto sobre el patrimonio.

El INE tiene que actualizar en 2022 la composición de la cesta de la compra que utiliza para medir el INE y la novedad más importante es precisamente la incorporación de los contratos del mercado libre. Se trata de la revisión quinquenal que tienen que realizar todos los institutos de estadística de los países de la Unión Europea. Sin embargo, el INE informó el lunes que aún no tiene listo el nuevo cálculo del IPC y el dato adelantado que se publicó sigue excluyendo a estos contratos más estables.

“Este cambio ha tenido que ser aplazado hasta obtener la información que han de suministrar las compañías eléctricas con un suficiente nivel de detalle y con los criterios técnicos necesarios”, explicó el INE en una nota de prensa en la que asegura que mantendrá “en los próximos meses la actual colaboración” con las empresas del sector para conseguir esta información.

El IPC también tiene una gran relevancia en el mercado laboral. En torno al 20% de los convenios colectivos cuenta con cláusulas de protección del poder adquisitivo que implican una indexación de los salarios al IPC. Uno de los casos más sonados de las últimas semanas es el de Mercadona, que ha subido el sueldo a sus empleados el 6,5%. Los sindicatos están reclamando a la CEOE que el nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) contemple una subida a varios años que garantice el poder adquisitivo de los asalariados. También los trabajadores de la función pública están reclamando al Gobierno subidas salariales que garanticen su poder adquisitivo utilizando el IPC como medida estándar.

Foto: Imagen de dos ancianos en Bilbao. (EFE/Luis Tejido)

El mercado del alquiler también está muy influido por el IPC, ya que en muchos casos, los contratos se actualizan anualmente durante su vigencia con el IPC. Una desviación al alza del IPC implica que los inquilinos tienen que hacer un esfuerzo adicional para pagar a sus caseros en un mercado que ya parte de precios muy elevados. En las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona, el alquiler mediano se sitúa en el entorno de los 800 euros, por lo que una subida del 6,5% implica un encarecimiento de más de 50 euros al mes.

En la ejecución de los fondos europeos la inflación también juega un papel clave. Las constructoras que acuden a las diferentes convocatorias están reclamando al Gobierno que proteja los contratos públicos de la subida de la inflación indexando la retribución al IPC. Desde la aprobación de la Ley de Desindexación en 2017 los contratos públicos no pueden quedar vinculados al IPC general, pero sí pueden estar cubiertos de los costes que conlleva cada contrato, entre los que se encuentra la electricidad.

En los próximos meses el INE incorporará los contratos del mercado libre al IPC y está por ver cómo afecta a la evolución del indicador. El instituto ha señalado que “el objetivo es incorporar los cambios metodológicos de forma que afecten en la menor medida posible a los resultados del IPC”. Es posible que si los precios del mercado libre tocan techo, o incluso empiezan a caer, los contratos del mercado libre suban más y el cambio metodológico sesgue al alza al IPC durante los próximos meses.

España está viviendo una escalada de los precios como no se había visto en tres décadas. En diciembre el IPC alcanzó el 6,5% y la media anual fue del 3,1%. Algo más del 40% de esta subida de los precios fue consecuencia de un solo producto: la electricidad. El coste que soportaron los hogares en diciembre fue nada menos que un 72% superior al del mes de diciembre de un año antes.

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