EL BCE ANTICIPA NIVELES HISTÓRICOS

El miedo a perder el empleo dispara el ahorro y retrasa la recuperación

El efecto precaución está detrás de un aumento de la tasa de ahorro sin precedentes. Es lo que sostiene el BCE en un informe que sugiere que con ello se retrasa la recuperación

Foto: Un camarero prepara una terraza en el centro de Madrid. (EFE)
Un camarero prepara una terraza en el centro de Madrid. (EFE)
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La pandemia está cambiando muchos hábitos a la hora comprar, pero sus efectos son especialmente significativos en el volumen de consumo privado. ¿La causa? El aumento del desempleo, que es la principal fuente de renta de los hogares, pero también, y de una forma cada vez más relevante, la propensión al ahorro de las familias, que ven el futuro con mucha preocupación, lo que las impulsa a reducir los gastos.

Esto es lo que sostienen los economistas del Banco Central Europeo (BCE) en un documento en el que advierten de que “la propensión de los hogares a ahorrar ha alcanzado niveles sin precedentes en respuesta al covid-19”.

Lo relevante del artículo es que no se basa en datos del primer trimestre del año, ya conocidos, sino que han construido un indicador mensual cualitativo a partir de la encuesta mensual de consumidores que realiza la Comisión Europea, lo que permite hacer un seguimiento prácticamente en tiempo real.

Propensión de los hogares al ahorro. En azul, la encuesta realizada por Eurostat. (Fuente: Eurostat)
Propensión de los hogares al ahorro. En azul, la encuesta realizada por Eurostat. (Fuente: Eurostat)

Y lo que dice ese nuevo indicador es que la tasa de ahorro respecto de la renta disponible de las familias ha alcanzado niveles no conocidos, apuntando a un fuerte aumento del ahorro de los hogares en el segundo trimestre de 2020. Esto, según sostiene el BCE, también se refleja en el aumento de los depósitos bancarios de los hogares desde marzo de 2020. Las cifras del primer trimestre ya mostraron un récord histórico. En la zona euro, la tasa de ahorro se situó en el 16,8% de la renta disponible.

El BCE no ofrece datos por países, pero Funcas ha estimado, para España, que este año se situará en el 17,2% de la renta disponible de las familias. Para hacerse una idea de lo que significa ese nivel, solo hay que tener en cuenta que entre 2008 y 2013, también años de fuerte crisis económica, la tasa de ahorro se situó en el 8,8%. Es decir, prácticamente la mitad, lo que refleja el enorme aumento de las incertidumbres sobre el futuro inmediato. En 2021, incluso, la tasa de ahorro se situará en el 14,1%, muy por encima de la media histórica.

Miedo a perder el empleo

EL BCE encuentra dos tipos de causas para explicar el aumento del ahorro: voluntarias, relacionadas con el incremento de las incertidumbres, e involuntarias, a causa del confinamiento forzoso que han impuesto las autoridades y que, en el caso español, ha vuelto a afectar a cientos de miles de ciudadanos, aunque sea parcialmente, mediante limitaciones en la movilidad.

El principal determinante, en todo caso, tiene que ver con el miedo a perder el empleo, tal y como concluye el modelo utilizado por los economistas del BCE, que se ha construido con la información de los cinco países más grandes de la Unión Europea (UE), entre ellos España. Lo singular del estudio es que mientras la tasa de desempleo se ha mantenido esencialmente rígida, es decir, no ha crecido de forma dramática, sí lo ha hecho la propensión al ahorro, lo que se vincula a un fuerte aumento de las expectativas negativas. No es tanto lo que sucede ahora sino lo que pueda ocurrir.

Tasa de paro, en amarillo, y expectativa de perder el empleo en 12 meses. (Fuente: Eurostat)
Tasa de paro, en amarillo, y expectativa de perder el empleo en 12 meses. (Fuente: Eurostat)

La literatura económica ha acreditado que la tasa de desempleo esperada explica una gran parte de la variación histórica de la tasa de ahorro, pero ni siquiera en la anterior recesión, cuando el desempleo aumentó mucho más que ahora, hasta niveles de dos dígitos, la tasa de ahorro había crecido de forma tan intensa. Es decir, que son las expectativas, y no tanto el desempleo actual, las que mueven a las familias a ahorrar en vez de a gastar. Este ‘efecto precaución’ ya era evidente en la economía española en 2019, pero lo que ha hecho la pandemia es intensificarlo.

Las características de esta crisis, en todo caso, introducen nuevas incertidumbres, y el propio BCE señala que el comportamiento de los hogares está siendo distinto. Lo normal, dicen los economistas del banco central, es que esa demanda embalsada salga a consumir cuando surgen signos de una recuperación económica. Sin embargo, la crisis del covid es diferente debido a que parte de la contracción del gasto de los hogares es forzada, lo que deja en manos de las autoridades liberar ese ahorro. En concreto, casi la mitad de la contracción del consumo privado refleja componentes del gasto que podrían posponerse, por ejemplo, electrónica o automóviles, que son bienes duraderos.

Esta crisis es diferente, viene a decir el BCE, y ya la encuesta de consumidores de la Comisión Europea, que incluye el mes de agosto, sugiere que en los próximos 12 meses los hogares esperan gastar menos en compras importantes que a principios de 2020, a pesar de la cantidad de ahorro que han acumulado. Por lo tanto, sostienen sus economistas, durante el próximo año, “los motivos de precaución pueden mantener la propensión de los hogares a ahorrar en niveles más altos que antes de la crisis del covid-19”.

Impuestos y cotizaciones

Esto es especialmente relevante para un país como España, donde el peso del consumo privado determina el futuro de la economía. El gasto de las familias, en concreto, representa el 56,6% del PIB, lo que da idea su importancia. Pero es que su renta disponible bruta —que incluye todo tipo de rentas y transferencias de las administraciones públicas, restando, a su vez, los impuestos y cotizaciones sociales— alcanzó en 2018, últimos datos cerrados, los 877.128 millones de euros. El año pasado, la tasa de ahorro se situó en el 7,4% de la renta de los hogares, en total, 57.715 millones. Es decir, menos de la mitad que lo que avanzan las estimaciones de los institutos de coyuntura.

Ahorro de los hogares. (Fuente: INE)
Ahorro de los hogares. (Fuente: INE)

Su importancia, por lo tanto, es esencial para la reactivación de la actividad económica, y eso explica que Funcas haya previsto una recuperación muy gradual tras el desplome de 2020. Este año, el consumo final de los hogares caerá un 15,7%, y el próximo se producirá un incremento del 7,6%. Por lo tanto, prácticamente la mitad, lo que indica que los hogares seguirán ahorrando en lugar de gastando.

El Banco de España, por su parte, estima para este año una caída del consumo privado del 11,2%, en el mejor de los dos escenarios, y una recuperación del 9,4% en 2021. Ahora bien, en el escenario más adverso, el consumo final de las familias caería un 13,1% este año y subiría apenas un 5,5% el próximo. Todo dependerá de la evolución del virus.

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