Dos décimas menos, hasta el 2,2% en 2019

El Banco de España recorta su previsión de PIB y alerta de que se incumplirá el déficit

Recorta en una décima su estimación de crecimiento para 2018 y en dos décimas para 2019, hasta el 2,2%, lo que amenaza el cumplimiento del objetivo de déficit recién pactado con Bruselas

Foto: El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, junto a la ministra de Economía, Nadia Calviño (Efe)
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, junto a la ministra de Economía, Nadia Calviño (Efe)

La cascada de revisiones a la baja de la previsión de crecimiento para España continúa este martes con otro 'tijeretazo'. Y en esta vez, el actor es muy relevante. El Banco de España ha rebajado su cuadro macroeconómico para España en una décima para 2018 y dos décimas para 2019 consecuencia de la desaceleración que se vive en los últimos meses. Un recorte en las estimaciones que mete más presión al Gobierno, ya que se mantiene como uno de los pocos organismos que todavía conserva las previsiones desde la primavera, cuando no se esperaba esta ralentización actual.

La ministra de Economía, Nadia Calviño, no ha querido modificar el cuadro que dejó firmado su predecesor en el cargo, Román Escolano, y que coincidía con el anterior cuadro del Banco de España. Una revisión a la baja de la estimación pondría en riesgo el cumplimiento del objetivo de déficit, por eso la ministra se ha resistido a cambiar los números del PP. Sin embargo, el Banco de España ya alerta del riesgo que tiene el Gobierno de incumplir el objetivo de déficit recién revisado con Bruselas, ya que estima que el desfase presupuestario se elevará hasta el 2,8% del PIB, una décima por encima del umbral fijado.

El Banco de España estima que el PIB crecerá este año un 2,6% en términos de volumen encadenado, una décima por debajo de la previsión del Gobierno. Para 2019 la ralentización será más intensa, hasta el 2,2%, lo que supone un recorte de dos décimas y en 2020 el crecimiento se quedaría en el 2%. Esta desaceleración es consecuencia de la debilidad del comercio mundial y de la subida de los precios del petróleo, explica el Banco de España, efectos que se contrarrestarán, solo en parte, por la debilidad que todavía muestran los tipos de interés.

[El Gobierno contrarrestará la desaceleración económica con más gasto público]

"Se prevé que se prolongue la actividad expansiva, pero a un ritmo inferior al que venía ocurriendo en los últimos meses", señala Óscar Arce, director general de Economía y Estadística del Banco de España. "La revisión a la baja se debe fundamentalmente al deterioro en los mercados internacionales de exportación y, en menor medida, el precio del petróleo", confirma Arce. El resultado es que la demanda exterior tendrá una contribución negativa al PIB de una décima, lo que contrasta con las dos décimas positivas que estimaba la actividad en sus anteriores previsiones trimestrales. Sin embargo, esta desaceleración será limitada, ya que sus efectos "no se están incrementando de forma considerable", ha remarcado el director general.

La revisión a la baja se debe fundamentalmente al deterioro en los mercados internacionales y, en menor medida, el precio del petróleo

En apenas tres meses, el Banco de España ha bajado en dos puntos su previsión de crecimiento de las exportaciones para este año, que crecerán un 2,6% este ejercicio, menos de la mitad que en 2017. Este frenazo de las ventas en el exterior lastrarán el consumo interno y la inversión, lo que supondrá una demanda interna más débil en los próximos años, aunque no en 2018 porque la incertidumbre internacional se está trasladando de forma paulatina a los indicadores internos. "Prevemos que los hogares recuperen gradualmente su tasa de ahorro [que está en mínimos históricos], lo que tendrá un impacto negativo sobre el consumo", explica Arce, además, "en el contexto de mayor incertidumbre internacional, es posible que la inversión empresarial se vea moderada".

[Normalización, el nuevo eufemismo del Gobierno para referirse a la desaceleración]

Esta ralentización de la economía tiene un impacto muy importante para el Gobierno de Pedro Sánchez, y es que pone en peligro el cumplimiento del objetivo de déficit. "El déficit podría ser más elevado fundamentalmente por esa desaceleración de la 'macro'", afirma Arce. Según las estimaciones del Banco de España, el déficit al cierre del año se irá hasta el 2,8% del PIB, una décima por encima del límite pactado con bruselas.

Para 2019 el Gobierno no tiene un escenario más optimista. El Banco de España estima que el déficit se irá hasta el 2,5% del PIB sin cambios en las políticas presupuestarias. Sin embargo, el objetivo de déficit pactado con Bruselas es del 1,8%, esto es, unos 8.000 millones de euros más bajo. Este desfase es el resultado de la desaceleración de la económia y de las políticas de gasto que dejó aprobadas el PP (subida de las pensiones y del salario de los funcionarios). El Gobierno estará obligado a realizar un importante ajuste en el déficit en sus cuentas para el próximo año para cumplir con el objetivo de déficit recién acordado con Bruselas.

El déficit podría ser más elevado fundamentalmente por esa desaceleración de la 'macro'

Esta ralentización de la economía también tendrá un impacto negativo sobre la creación de empleo. Aunque la recuperación del mercado laboral se mantendrá durante los tres próximos años, el crecimiento del empleo se frenará desde el 2,9% de 2017 hasta el 2,4% este año y finalizará en el 1,7% en 2020. Esto llevará a la tasa de paro a caer hasta el 11,9% del PIB al final del periodo desde el 16,5% actual.

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