Después de un final de año complicado

Las empresas catalanas recuperan la ilusión: son las más optimistas en el inicio del año

Las expectativas para el primer trimestre del año alcanzan los 11,8 puntos, el dato más alto de todas las comunidades autónomas, pese al frenazo que ha sufrido desde el verano

Foto: Imagen de las Ramblas de Barcelona abarrotadas de viandantes (Efe)
Imagen de las Ramblas de Barcelona abarrotadas de viandantes (Efe)

Cataluña vivió entre octubre y diciembre el trimestre más convulso de su historia reciente, una situación que tuvo un impacto evidente sobre la actividad económica. Sin embargo, la región trata de recuperar cierta normalidad en un entorno de incertidumbre que todavía se mantiene en niveles elevados. Los datos de confianza empresarial publicados hoy por el INE muestran que las compañías recuperan lentamente el optimismo que perdieron en la recta final de 2017 y empiezan 2018 con la ilusión renovada. El indicador de expectativas ante el trimestre entrante ha alcanzado los 11,8 puntos en Cataluña, lo que supone el dato más elevado de todas las comunidades autónomas, superando a Canarias que lideraba hasta ahora.

Aunque el marco económico, político y social no sea el que había hasta el pasado verano, las empresas catalanas confían en recuperar cierta normalidad en los próximos meses de un final de 2017 muy complicado. Así, mientras el indicador de expectativas en Cataluña alcanza los 11e,8 puntos, la media nacional se sitúa en 1,9 puntos, seis veces menos. La metodología que emplea el INE es la siguiente: realiza una encuesta en la que sondea a las compañías si son optimistas ante el trimestre que entra, pesimistas o neutrales. La diferencia entre el porcentaje de optimistas con el de pesimistas es el que determina la puntuación final del indicador de expectativas. Esto significa que de todas las compañías encuestadas, hay un 11,8% más de optimistas que de pesimistas en Cataluña.

Las expectativas empresariales en el inicio del año suelen ser peores que las del final del ejercicio anterior, ya que el primer trimestre es el de la 'cuesta de enero'. En el turismo es temporada baja (salvo en las estaciones de esquí) y el consumo solo se estimula con las rebajas. Sin embargo, las empresas catalanas han recuperado el optimismo en este inicio del año, en comparación con la percepción del final de 2017, lo que evidencia que las compañías confían en haber dejado atrás lo peor del 'procés'. Así, el indicador de expectativas ante el trimestre que entra es 2,7 puntos superior al de situación del trimestre acabado; Cataluña es la única comunidad que empieza el año con más optimismo.

Los 11,8 puntos del indicador de expectativas representan, además, el mejor dato en un primer trimestre de la serie que empezó en 2013. Todo un conjunto de cifras que muestran hasta qué punto las empresas necesitan recuperar la normalidad para volver a crecer. Sin embargo, Cataluña tiene muy complicado volver a los niveles que tenía hasta el verano y que mostraban un dinamismo histórico de su economía. En otras palabras: pese a la mejoría del primer trimestre, el impacto del 'procés' ha sido tan profundo que será muy complicado que la región recupere los niveles de actividad anteriores.

El indicador de expectativas en el tercer trimestre del año alcanzó los 20,2 puntos, casi el doble que en la actualidad. Es cierto que estos datos estuvieron afectados por un año de récord para el turismo (también Baleares alcanzó niveles históricos de confianza), pero la caída ha sido tan grande que responde a más factores. Además, las expectativas turísticas para este ejercicio vuelven a ser muy positivas para la región, aunque es cierto que es complicado que siga creciendo ya que la oferta está saturada.

[La incertidumbre pone a prueba los pilares de la economía catalana]

La divergencia entre los datos de expectativas ante el trimestre entrante y la situación del anterior explica que el Índice armonizado de confianza en Cataluña haya caído un 2,2% en este trimestre. Este indicador tiene en cuenta la situación de los tres meses anteriores como de los tres siguientes, por lo que Cataluña se ve penalizada debido a los malos datos del final de 2017. Desde el verano, el Índice de confianza ha caído un 4,4%, el tercer peor dato de España, solo mejor que Baleares (-11,9%) y que Cantabria (-4,5%).

Por sectores, la industria es quien tira del carro en Cataluña, apoyada en la demanda exterior. Europa vive su mejor momento en una década y eso se percibe en las exportaciones de bienes industriales, sector en el que Cataluña es una de las principales potencias de España. Por el contrario, la hostelería y el transporte muestran los peores datos de confianza debido a la caída en la llegada de turistas y en las reservas para los próximos meses, así como la saturación del sector (también en Baleares se ha desplomado).

El indicador más peligroso para Cataluña es el de la caída de las expectativas del sector de la construcción, que ha caído un 3,9% respecto al final de 2017 pese a las buenas expectativas del resto de España. Este descenso refleja un parón en la inversión en la región, lo que está muy vinculado a la incertidumbre que genera el 'procés'. Hace un año la confianza de este sector crecía a ritmos del 5,6%, lo que sirve para reflejar el daño que ya ha sufrido la economía catalana desde el referéndum del 1-O.

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