DESPUÉS DE LOS SIN SABORES EN DUCATI

Jorge Lorenzo prepara su regreso a Yamaha: a un equipo satélite y trato de piloto oficial

A Jorge Lorenzo, ni siquiera un buen resultado en Mugello y Montmeló, las dos próximas carreras, un territorio propicio para la Ducati, aseguraría su continuidad en la marca italiana

Foto: Jorge Lorenzo sobre su Ducati, este año, en el GP de España. (EFE)
Jorge Lorenzo sobre su Ducati, este año, en el GP de España. (EFE)

Tras el Gran Premio de Francia de MotoGP las posibilidades de que Jorge Lorenzo renueve con Ducati se redujeron notablemente, y tras conocerse que Joan Mir estaba cerca de firmar con Suzuki, Lorenzo se quedaba, aparentemente, sin muchas alternativas. Incluso alguien apuntó la posibilidad de que esto fuera el final de la carrera deportiva de Lorenzo. Sin embargo, se abren nuevas posibilidades allá donde la puerta se cerró: Yamaha.

Lorenzo tenía ante sí la obligación imperiosa de conseguir un buen resultado en las dos próximas citas del campeonato, este fin de semana el GP de Italia, y dentro de dos semanas el GP de Cataluña, escenarios que son propicios tanto para Ducati como para Lorenzo, circuitos rápidos y fluidos, y así defender sus posibilidades de renovación. Pero, a pesar de haber aceptado una rebaja sustancial de su ficha, ni siquiera tiene sobre la mesa una propuesta de Ducati.

Es más: el consejero delegado de Ducati, Claudio Domenicali, habló recientemente en los medios italianos de un modo que daba a entender que la marca de Bolonia ya daba por perdida a Lorenzo, al tiempo que esbozaba el perfil del piloto que desea tener junto a Andrea Dovizioso, un hombre de equipo, definiendo prácticamente las características de Danilo Petrucci, el piloto satélite de la marca en el Team Pramac, que fue segundo en Le Mans.

Dovizioso 'ningunea' a Lorenzo

La relación con Ducati se ha enfriado, muchísimo, y todavía quedan catorce carreras por delante… Una muestra de ese distanciamiento la vemos reflejada en las palabras de Dovizioso, que ya se sabe líder de la marca y parece reafirmarse en esa posición con unas declaraciones insólitas para él, que siempre se ha caracterizado por su prudencia y mesura a la hora de expresarse. Cuando dijo, sin dudar, que su futuro compañero sería Petrucci o Miller, a Lorenzo no le sentó nada bien: “No sé con quién ha podido hablar de ese tema y quién le ha dado esa información. No lo sé y tampoco me importa mucho”, respondió Lorenzo.

Más tarde, Dovizioso dijo que la Ducati que dejó Rossi fue peor que la Ducati que dejó Stoner, lo que venía a ensalzar el trabajo realizado por él mismo desde 2013: “Después de Valentino, nadie creía ni en Ducati ni en mí”, afirmó. Y hay que reconocerle que, en esta cuestión, tiene más razón que un santo. Que levanten la mano los que antes de 2017 veían a Dovizioso como un aspirante al título. (La mía sigue abajo). Por eso Dovizioso se muestra así de contundente.

Yamaha al rescate

En estas circunstancias, a pesar de que Mugello y Montmeló pueden depararle un buen resultado, Ducati es una causa perdida para Lorenzo. Ahora su objetivo es regresar a Yamaha. Lo más importante es que cuenta con el beneplácito de la cúpula directiva de la marca. Lin Jarvis, 'team principal' de Yamaha, ha confirmado que esa opción es real.

Es una historia repetida. Tras la temporada 2010, Valentino Rossi se fue de Yamaha tras forzar la situación: “O él (Lorenzo) o yo”, puso sobre la mesa. “Él”, le dijeron, y se fue a Ducati. El argumento económico también fue importante; hay que recordar que en aquellos días Rossi arrastraba una importante deuda con la Hacienda italiana. Tras dos años de suplicio, más para Ducati que para el piloto, el departamento de competición acabó arrasado, y Rossi volvió a Yamaha, aceptando una rebaja de sueldo y un contrato de primas por resultados.

Ahora Lorenzo se enfrenta a una situación análoga. Ante el desdén de Yamaha en 2016, que en lugar de cuidar a su campeón, le apremió en una incómoda maniobra de negociación, Lorenzo se echó en los brazos de Ducati por una cantidad extraordinaria (12 millones de euros por temporada). Ahora vuelve a casa por Navidad…

El problema: encontrar el equipo

Pero el encaje en Yamaha no es sencillo. El equipo renovó a Valentino Rossi y Maverick Viñales hasta 2021 antes de que el Mundial 2018 echara a andar. La solución se presenta como un complicado juego a varias bandas. Se dice que Lorenzo entraría en un equipo satélite, disfrutando de material oficial. Entendido, pero ¿qué equipo? En estos momentos Yamaha no tiene equipo satélite para 2019 porque Tech 3 correrá con KTM, y Marc VDS, que aspiraba a esa posición, tiene un problema interno por solucionar, aunque Marc Van der Straten, el propietario de la escudería, ha asegurado que mantendrá su compromiso de seguir en el campeonato, al menos, hasta 2021.

Lo más complicado para que el regreso de Lorenzo a Yamaha se materialice va a ser precisamente la estructura. Si se confirma su vuelta, Jarvis quedará en evidencia, porque la responsabilidad de la marcha del mallorquín y la crisis en la que se encuentra sumido el equipo de fábrica es toda suya. Además, a Jarvis se le complican las cosas por momentos. Los problemas en pista se trasladan también al garaje, y el malestar de Viñales se traduce en un descontento con la forma de trabajar de su equipo técnico, hasta el punto de que ya se habla abiertamente de la sustitución de Ramón Forcada, el responsable técnico de Viñales, que anteriormente había trabajado con Lorenzo. Si Forcada tiene que dejar a Viñales se podrá reencontrar con Lorenzo y volver a formar el 'dream team' que ha sostenido a Yamaha desde 2010.

En Mugello, de momento, no hay novedades sobre el tema, y es bastante seguro que no las haya. “La carrera de Mugello no definirá mi futuro. Pero seguro que en 2019 tendré una moto competitiva”, ha dicho Lorenzo precisamente en la pista italiana. Lo más probable es que el anuncio llegue en Cataluña.

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