el francés marca un doblete al girona

El egoísmo de Benzema en el Real Madrid vale más que todas sus florituras

El Real Madrid está en las semifinales de la Copa del Rey. Con dos goles de Benzema al Girona, demostró que es un equipo que ha mejorado en el juego y la pegada

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Cuando un futbolista tiene actuaciones geniales, se suele decir que es de dibujos animados. Esta es la nueva versión de Karim Benzema. El mejor jugador del Real Madrid de Solari, porque todo lo hace bien y divertido. Resulta que ahora a Benzema se le caen los goles con más facilidad que en temporadas anteriores y atraviesa un momento dulce en el arte de entrar a matar. Sus faenas son cada vez más completas. A la elegancia le suma cuchilladas. En la victoria contra el Girona (1-3), hizo un doblete para encadenar una racha de tres encuentros seguidos viendo portería: uno al Girona en la ida en el Bernabéu, dos al Espanyol y otro par en Montilivi. Benzema era un jugador vistoso y ahora es peligroso. Tiene más egoísmo que adornos.

Benzema es el alma de este Real Madrid que ha experimentado una clara mejoría en esta segunda quincena de enero. Lo que necesitaba este equipo era tener claro a qué juega y darle eficacia a la profundidad. Con este Benzema, hay identidad porque existe un ‘9’ de verdad. Esos que valoraban al francés porque es un jugador elegante, combinativo y generoso estaban equivocados. Lo que tenía que hacer Benzema es lo que estamos viendo en las dos últimas semanas. Ponerse a hacer goles es su primera obligación en un equipo que ha perdido a Cristiano Ronaldo y tiene a Bale en el banquillo.

No hay que darle más vueltas al debate. La función de Karim Benzema es ser lo más egoísta posible en el Real Madrid. Está bien que tire paredes y caños, pero lo principal es que defina, como lo hizo en Montilivi. Marcó dos golazos. El primero con un zurdazo y el segundo con un derechazo ajustado al poste. La pegada escasea en el Madrid y si Benzema sigue por esta línea, el equipo tiene otra pinta. Sin Cristiano, no solo se perdió el gol. También ese poder de intimidación que provocaba en las defensas rivales. Benzema nunca será Cristiano, pero si asume el oficio de goleador, se puede hablar de otro Real Madrid. Un equipo en el que el ‘9’ hace goles siempre es más fiable que uno en el que no está claro quién es su especialista.

Benzema dispara a portería en Montilivi. (EFE)
Benzema dispara a portería en Montilivi. (EFE)

Iguala a Hugo Sánchez

Pasará a la historia del fútbol como un jugador elegante, fino y genial que llegó al Real Madrid para ponerse al servicio del gran goleador del club blanco —Cristiano Ronaldo—. Habrá que tener a mano, a partir de este momento, las estadísticas. Benzema, con sus dos goles al Girona, se ha convertido en el sexto máximo goleador de la historia del Real Madrid, con 208 tantos. Empatado con Hugo Sánchez. El mexicano se hizo leyenda por ser un rematador. El francés, con más partidos, entra en el Olimpo. Por delante están Santillana (290 goles), Di Stéfano (308), Raúl (323) y Cristiano Ronaldo (451). Tienen mérito estos registros goleadores conseguidos en 446 partidos.

El origen del cambio en el Real Madrid está en Karim Benzema. Muerde y corre como lo hace todo el equipo. Cualquier jugador que ahora pisa el césped tiene que estar en su plenitud física y sacrificarse. Benzema es el ejemplo de cómo para jugar con Solari hay que estar en el peso ideal y tener compromiso. Es el que mejor lo ha entendido de los veteranos. Su actitud también es diferente. Tenía fama de apático y ahora es agresivo. Estas son las señas de identidad del Real Madrid. En Montilivi confirma su mejoría como equipo que empieza enchufado y tiene continuidad todo el partido. Presiona arriba, provoca el error, roba la pelota, incomoda… No juega andando. Es un equipo vivo. Dinámico. Puede mejorar el equilibrio porque recibe bastantes ocasiones de peligro. Al Girona le dio tiempo de batir a Keylor Navas. Pero si pelea como lo está haciendo, tiene muchas opciones de imponer su superioridad.

El Madrid de Solari ya está en las semifinales de la Copa del Rey. Jugaron Bale y Marco Asensio, que empezaron el partido en el banquillo, en la segunda parte. No deja de ser sorprendente que el entrenador argentino mantenga en el once a Vinícius y Lucas Vázquez para acompañar a Benzema. Es un síntoma de que no se fiaba del Girona y no quería sustos. Vinícius y Lucas Vázquez se han ganado la confianza de Solari, y a Bale y Asensio les va a tocar competir contra dos jugadores que, si se lo dicen a principio de temporada, no se hubieran podido creer que iban a estar por delante.

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