El portero del Alcoyano, héroe a los 41 años: "Llevo tiempo dando barrigazos"
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josé juan figueiras frenó al Madrid

El portero del Alcoyano, héroe a los 41 años: "Llevo tiempo dando barrigazos"

A los 41 años, el portero del Alcoyano es uno de los héroes que eliminan al Real Madrid de la Copa del Rey. Un gallego que lleva 21 años zurrándose por las porterías de España

placeholder Foto: José Juan Figueiras coge un balón y Militao queda de rodillas. (EFE)
José Juan Figueiras coge un balón y Militao queda de rodillas. (EFE)

Contra un portero de 41 años (uno menos que Gianluigi Buffon), no pudo todo el ataque del Real Madrid. Ni con dos ataques diferentes fueron capaces de superar a un veterano. Primero con Vinícius, Lucas Vázquez y Mariano. Después, en la prórroga, con Hazard, Marco Asensio y Benzema. Ninguno de estos le hizo un gol a José Juan Figueiras. Tan solo Eder Militao, al filo del descanso. Insuficiente para pasar a los octavos de la Copa del Rey. El portero gallego del Alcoyano fue una pesadilla en la noche trágica del equipo de Zidane. Uno de los héroes por la seguridad que mostró en cada una de sus intervenciones, los reflejos, agilidad, concentración... los paradones.

José Juan Figueiras alcanza la gloria cuando menos lo puede esperar un currante que lleva años y años en la portería. El guardameta del Alcoyano, un tipo que tiene las rodillas, la cadera, los hombros, los codos, las manos, los pómulos bien zurrados de la cantidad de partidos que ha disputado en los 21 años que lleva en esto del fútbol, entra en la historia por su partidazo. Hablamos de un profesional curtido en los duros campos de la Tercera, la Segunda División B, la división de plata española y así hasta tocar la Primera.

Foto: Benzema, en el partido contra el Alcoyano. (EFE)

Un encajador de golpes que, después de ir de un lado para otro por la geografía española, tiene la tranquilidad de que el fútbol le da un sueldo para vivir y mantener una familia de dos hijos y tenía la motivación del desafío de eliminar al Real Madrid, como hizo en la eliminatoria anterior contra un rival superior. El Alcoyano se cargó al Huesca, otro equipo de la Primera División, en un formato copero en el que los grandes sufren vergüenzas (como así reconoció Mendilibar con la eliminación del Eibar en Navalcarnero). Si tienes un mal día, estás despistado y no te metes en el partido con la misma pasión, intensidad y sacrificio que el equipo de menor categoría, te pintan la cara. Ha vuelto a suceder.

Es la baza que jugaban en el Alcoyano y que nos contó el portero, José Juan Figueiras, a El Confidencial el día antes del partido. “Nosotros vamos a jugar muy juntitos, somos muy solidarios y saldremos a la contra. Sabemos que tenemos que defender con mucha intensidad e ir fuerte a las disputas. Sabemos sufrir, jugaremos con mucha agresividad, en el buen sentido de la palabra, y orden táctico”, es la táctica que desvela el veterano guardameta del Alcoyano. No es un gran secreto, porque así eliminaron al Huesca y es lógico que con el Madrid no jueguen de tú a tú. A Zidane, precisamente, no se le da bien esta temporada tener rivales cerrados y que no dan espacios. No ha podido con Cádiz, Elche, Osasuna...

Un obrero del fútbol

José Juan es un gallego, de Vigo, que a los seis años jugaba de extremo izquierdo y un día un entrenador le puso unos guantes porque vio que era más aprovechable en la portería. Le cogió el gusto a los tres palos. Desde entonces, lleva 35 años tirándose al suelo a por la pelota, saltando por arriba, saliendo al choque, dando todo y más para no recibir goles. Pasados los 40 llega el Real Madrid. “Llevo mucho tiempo dando barrigazos por los campos de fútbol. Espero que no tenga que dar muchos contra el Real Madrid”, comenta con una sonrisa. Está feliz, contento de jugar un partido de esta dimensión. Es atrevido: “A ilusión no nos ganan. Lo único malo es que el partido sea a puerta cerrada. Es una pena porque la ciudad está confinada y la gente está pasando un mal momento. Para ellos sería una alegría ver al Madrid”.

A la pregunta de cuáles son sus cualidades y cómo podría definirse como portero responde con “soy un obrero del fútbol. Lo que tengo me lo he ganado con mucho sacrificio y trabajo. Y como portero no destaco algo especial, pero me considero completo porque tengo la experiencia de haber evolucionado todos estos años”. Es la mentalidad de un veterano que juega en un equipo modesto y que le da igual qué estrellas del Madrid sean las amenazas. “Por mí, que Zidane venga con los mejores. Yo no estoy nervioso. Soy una persona tranquila, aunque supongo que antes de empezar el partido tendré a los gatos, ahí en la barriga. Eso significará que quiero hacerlo bien. Pero cualquiera que juegue, Vinícius, Mariano, Benzema… saldrán a por todas y ahora que vienen de perder la Supercopa de España serán más peligrosos”, sorprende la calma y la naturalidad con la que habla un portero que no está impresionado por lo que es un día histórico en la ciudad alicantina y para el conjunto alcoyanista.

placeholder José Juan Figueiras sale a por un balón ante Marco Asensio. (EFE)
José Juan Figueiras sale a por un balón ante Marco Asensio. (EFE)

“La gente que conozco me dice que le pida la camiseta a Benzema, Kroos e Isco. No sé qué haré. Yo lo que digo es que en el fútbol existen los milagros y que por soñar que no quede. Mira el Cornellà. Fue capaz de eliminar al Atlético de Madrid. Supongo que ellos vendrán más atentos tras perder un título y no se van a relajar. Seguro que se lo toman muy en serio porque además Zidane no ha ganado la Copa y ahí está el recuerdo de eliminaciones tan duras como la del Toledo y el Alcorcón”, intenta convencerse y convencernos el veterano portero gallego para no desviar la concentración al claro favoritismo del Real Madrid.

El pómulo partido

¿Quién le iba a decir al niño que jugaba en el equipo del barrio, el Independiente, que a sus 41 años se enfrentaría al Real Madrid? El camino para llegar hasta aquí ha sido larguísimo y este momento lo considera “un premio porque he sufrido en todas las categorías”. Salió de Vigo para jugar en el Valladolid B, en Segunda división B, a los 18 años. Regresó al Orense y dio el salto al Celta B hasta llegar al primer equipo para ser el tercer portero. “Pude debutar en Primera división por una serie de circunstancias. Pinto estaba con varicela, me convocaron para el partido del Celta contra el Racing de Santander y Caballero se lesionó. Lotina era el entrenador. Salí al campo y sufrí una jugada desgraciada que acabó con el empate a dos después de hacer tres paradas muy buenas. En un balón aéreo me empujaron”, es el recuerdo o el mal sabor de un día clave en su carrera.

Regresó al Orense, de ahí al Ciudad de Murcia, con los problemas en la gestión de Quique Pina pasó al refundado Granada 74. El trayecto es complejo para un portero perseverante. Un nuevo destino, el Águilas y, de nuevo, al Granada “pero el de toda la vida y ascendimos a Segunda y a Primera”, matiza con orgullo. Llegó otra mala época. “Estuve parado, entre unas cosas y otras, durante media temporada por las lesiones. Me rompieron el pómulo dos veces, tenía piedras en el riñón… Así hasta que me fui al Lugo para jugar cinco años, de aquí al Elche donde subimos a Segunda y hasta llegar al Alcoyano”, es el relato de un portero, un obrero como se define, que ve como un regalo poder decir que un día jugó contra el Real Madrid y que tiene un lema: moral y victoria.

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