El Real Madrid toca fondo: eliminado por el Alcoyano de la Copa del Rey (2-1)
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durísima derrota para zidane

El Real Madrid toca fondo: eliminado por el Alcoyano de la Copa del Rey (2-1)

El Real Madrid cae eliminado de la Copa del Rey por el Alcoyano con un gol en el minuto 115. Un equipo de la Segunda División B que jugó la segunda parte de la prórroga con un jugador menos

placeholder Foto: Benzema, en el partido contra el Alcoyano. (EFE)
Benzema, en el partido contra el Alcoyano. (EFE)

El Alcoyano elimina al Real Madrid con un jugador menos en la prórroga con un gol de Juanan, en el minuto 115. Es uno de los héroes en una noche histórica para el club alicantino. Zidane, el entrenador de la tres Champions y los 19 títulos, se queda sin la Copa del Rey. El título que se le resiste. Suma una nueva derrota, tras perder la Supercopa de España, y deja la sensación de estar tocando fondo. A partir de ahora se hablará del ‘alcoyanazo’ como del ‘alcorconazo’. Un equipo de la Segunda División B es capaz de cargarse al Real Madrid. Una derrota que provoca sonrojo, vergüenza y que reivindica el fútbol modesto.

Lo del Real Madrid solo tiene una lectura. El nivel de los suplentes ha empobrecido. No le da para ganar a un combativo equipo de la Segunda División B en el tiempo reglamentario. Zidane necesitó la prórroga para meter en el campo a Marco Asensio por un desacertado Vinícius y subir el nivel en una noche fantasma. En el equipo inicial, estaban Casemiro y Lucas Vázquez. Benzema ingresó en el campo a falta de media hora, con 0-1, por Mariano. Otro que defraudó. Zidane lo vio tan mal que siguió modificando el once. Metió en el campo a Hazard y Kroos, en el minuto 97, por unos fatigados Isco y Odriozola. Lucas Vázquez pasó de extremo a lateral derecho. Un guirigay. El Madrid empezó el partido con el tridente Vinícius, Lucas Vázquez y Mariano y necesitó en la prórroga a Asensio, Hazard y Benzema. El Alcoyano jugó la segunda parte de la prórroga con un jugador menos por doble amarilla a Ramón López. Y fue capaz de coger al Madrid en una acción de contraataque y marcar el gol del triunfo.

Para Zidane, cuestionado por haber aparcado las rotaciones, era un examen para conocer en qué estado físico, anímico y futbolístico se encuentra la segunda unidad. Los suplentes no van sobrados. Para eliminar a un serio y correoso Alcoyano, había que planteárselo como una final. Lo importante, para Zidane, era sacar adelante uno de esos partidos en los que tienes mucho que perder y poco que ganar. No lo consiguió de ninguna manera. Un batacazo que significa otro bochorno, un desprestigio y mete en problemas al entrenador. Los suplentes están oxidados. No hay 'otro' Madrid fiable.

Foto: José Juan Figueiras coge un balón y Militao queda de rodillas. (EFE)

Vinícius y Mariano defraudaron

Lo que menos se podía esperar del partido era un gol de Militao, y llegó, en un cabezazo a centro de Marcelo, en la última jugada de la primera parte. El Madrid derribó el muro con el estreno goleador del defensa más caro de la historia del club (50 millones de euros) ante un Alcoyano que tenía maniatados a los de Zidane. En el equipo alicantino, su entrenador, Vicente Parras, preparó un partido de esos que sofocan al Madrid. A los titulares y, por lo que se ve, también a los suplentes. El Alcoyano hizo cemento en su campo y redujo los espacios. Al Madrid, cualquiera de las dos versiones, la unidad A y la B, le fastidian este tipo de rivales ordenados y trabajadores que plantean sistemas defensivos cerrados.

No había manera de penetrar por ninguna zona, de progresar y pisar área sin tener encima a uno o varios jugadores del Alcoyano. Al control del juego le faltan muchas cosas para hacerse superior. Más estrategia ofensiva, energía, una velocidad superior, desborde en el uno contra uno, una llegada hasta la línea de fondo para desordenar el sistema defensivo, un buen centro y un rematador. Era imposible para el Madrid meter en aprietos a un equipo comprometido en defensa, que renunció al ataque. Tan solo un remate del Alcoyano en toda la primera parte, en un cabezazo, que tuvo una acertada parada de Lunin (debut con el Real Madrid), a pesar de que la acción fue anulada posteriormente por un ligero fuera de juego. En esta eliminatoria de dieciseisavos, todavía no hay VAR. Hay que esperar a la siguiente ronda, los octavos de final.

placeholder Los jugadores del Alcoyano celebran el gol del triunfo. (EFE)
Los jugadores del Alcoyano celebran el gol del triunfo. (EFE)

La pelota era para Isco, con mucha posesión, demasiada conducción, regate de un lado a otro, pero avanzando pocos metros. Isco es un futbolusta plano, sin ideas, ni jerarquía. Por la izquierda insistieron Marcelo, muy adelantado, y Vinícius. Con más presencia que los de la banda derecha. Odriozola y Lucas Vázquez no están acoplados. La energía de los dos brasileños fue de lo más destacado en la primera parte y por ahí llegó el gol de Militao al filo del descanso. Un centro del brasileño y el arranque contundente de Militao para meter la cabeza y sorprender a José Juan Figueiras, el portero del Alcoyano que tan solo tuvo que hacer una estirada para desviar un fortísimo y ajustado disparo desde fuera del área de Fede Valverde en el 13’. En el segundo periodo y la prórroga se convirtió en otro de los héroes del equipo con la seguridad de sus paradas.

Zidane puso un equipo de suplentes con tan solo dos futbolistas que entran en el once con regularidad. Casemiro y Lucas Vázquez (jugó su partido número 19 consecutivo de titular). La defensa, con la baja de Nacho en el mismo día del partido por estar en contacto estrecho con un positivo por coronavirus, fue cubierta por Víctor Chust. El defensa del filial hizo de pareja con Miliato. El centro del campo para Casemiro, Fede Valverde e Isco, y por delante Lucas Vázquez, Vinícius y Mariano en punta. Debería ser suficiente para jugar como si fuera el partido de su vida.

Para Mariano era una noche propicia para sumar goles, pero sobre todo para que, por lo menos por un día, se deje de hablar de la necesidad que tiene el equipo de fichar a un goleador. No es posible. Mariano se fue al descanso sin apenas entrar en juego, tocar una pelota. Cero disparos a portería. En el segundo periodo entró en estado de ansiedad. Un disparo lejano, inofensivo, y una acción defensiva para cortar un contraataque le costó una tarjeta amarilla. Era el minuto 59 y Zidane envió a Benzema a calentar.

Foto: Zidane tras el partido de la semifinal de la Supercopa de España contra el Athletic. (Efe)

El Alcoyano empezó a adelantar las líneas, a creérselo, asumir riesgos y buscar las acciones para igualar el partido. Se estiró, con juego directo, balones largos y presión en la salida desde atrás de la defensa del Madrid entró en el encuentro. El juego era un ida y vuelta y Zidane entendió que su equipo necesitaba una amenaza más peligrosa arriba. Sacó a Benzema, con veinticinco minutos por disputar, y retiró a Mariano. El hispano-dominicano acabó frustrado. Faltaba eficacia en el Madrid, acabar los ataques. Creció el coraje en el Alcoyano.

Con Benzema en el campo, al Alcoyano podrían darle menos ganas de irse arriba a buscar el empate. Lo que es orgullo, amor propio, hambre de gloria y espíritu se califica como la moral del Alcoyano. Lunin pasó de no tocar una pelota a sentirse agobiado. Empató el Alcoyano. En una jugada de saque de esquina, en el 79’, en un remate de José Solbes en el segundo palo. Sacó los colores al Madrid. Le obligó a jugar a la heroica. Lucas Vázquez, en el 85’, pudo hacer el segundo gol en un remate de cabeza abajo, pero lo evitó el portero con una ágil estirada. Un paradón de José Juan para un épico Alcoyano que consiguió llegar a la prórroga y poner de los nervios a Zidane. El Alcoyano remató la hazaña.

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