La razón para regresar a la selección

Luis Enrique carga contra Robert Moreno por su "ambición desmedida y deslealtad"

Empieza una nueva etapa de desafíos para Luis Enrique, y en su deseo de liderar el proyecto de la Selección quiere restablecer sus códigos. Dice que Robert Moreno ha sido desleal

Foto: Luis Enrique, en la presentación de su segunda etapa en la Selección. (EFE)
Luis Enrique, en la presentación de su segunda etapa en la Selección. (EFE)

Ha vuelto con fuerza y hablando claro. No ha sido diplomático. Ni se ha mordido la lengua. Luis Enrique da su versión de los hechos sobre la salida de Robert Moreno. "El desencuentro acontece el 12 de septiembre. Tenemos una reunión en mi casa y percibo claramente que Robert Moreno quiere hacer la Eurocopa y después me confirma que si yo quiero, él vuelve a ser mi segundo entrenador. Desgraciadamente, no es una cosa que me pille por sorpresa. Lo veía venir. Entiendo que le haga ilusión ser seleccionador nacional. Es la oportunidad de su vida, pero entiendo que es una ambición desmedida. Exagerada. No es una virtud. Es un gran defecto y yo no quiero a nadie de esas características en mi 'staff'. Para mí es una deslealtad. Le contesto a Robert Moreno en esa reunión que no le veo más como mi segundo en mi 'staff' y le digo que estoy fuerte y tengo ganas de trabajar", sentencia Luis Enrique en su presentación junto a Luis Rubiales y Molina (director deportivo), con frases que son demoledoras.

Empieza una nueva etapa. Se pone en marcha la hoja de ruta de Luis Enrique. La Federación cierra la crisis por la renuncia de Robert Moreno el mismo día en que España jugaba contra Rumanía y que encontró, de inmediato, una respuesta afirmativa de Luis Enrique para regresar al banquillo. Moreno dijo que tenía la conciencia tranquila y que se le preguntara a Luis Enrique por el verdadero motivo de su marcha. Luis Enrique ha sido contundente. Se lleva una decepción por la deslealtad de un amigo y compañero de trabajo. No quiere recordar cómo Robert Moreno se fue distanciando de los planes que habían marcado con un equipo de trabajo que se quedó tras la renuncia (temporal, según Rubiales) del entrenador asturiano. Valora el buen trabajo, pero no le perdona ser desleal. Ve una ambición exagerada. Veremos si hay alguna respuesta de Moreno o se queda en el comunicado que ofreció tras firmar el finiquito.

Luis Enrique confirma que tiene ilusión y fuerzas para coger la Selección. Agradece a Rubiales y Molina su confianza. Tenía ganas de recuperar la vida y hacer lo que más le gusta. "No estoy orgulloso de cómo ha acabado todo. Los valores en el fútbol son muy importantes", dice el técnico asturiano, arropado por los dirigentes de la Federación. “Recibimos un mensaje de Robert Moreno en el que nos dice que quiere acordar su salida y no ser un impedimento para la vuelta de Luis Enrique. El mismo día de partido, nos dice que se quiere marchar”, contó Luis Rubiales. Luis Enrique le dijo al presidente que estaría encantado de retornar a su cargo y que Moreno era un estorbo. No hay otra razón personal para que Luis Enrique prescinda de Moreno. Empieza una nueva etapa de desafíos para el asturiano y en su deseo de liderar el proyecto de la Selección, quiere restablecer sus códigos. Quiere y pide más tiempo. Pide la Eurocopa y el Mundial de Qatar en 2022.

Para la Federación, en concreto para Luis Rubiales, empieza la fiesta. La vuelta de Luis Enrique se califica como un éxito por el tipo de entrenador que es, su currículo, personalidad y la satisfacción de encontrar a una persona con el ánimo recuperado y que da prioridad a la Selección. Luis Enrique podría haber optado por otras opciones. Haber prolongado su tiempo de baja de los banquillos para reflexionar y estudiar más ofertas. Había un club interesado (el Arsenal). En Inglaterra, estaban a la espera de que retomara su profesión en un proyecto de club. Rubiales se considera un tipo con suerte por comprobar que el asturiano liga sus ambiciones a la Selección.

Saltarse los códigos

"El único responsable de que Robert Moreno no esté en mi 'staff' soy yo. Ni Rubiales ni Molina. Soy yo", enfatiza el seleccionador. Luis Enrique transmite que tiene razones personales y deportivas para dar continuidad a sus conocimientos de entrenador en el banquillo de la Selección y aparca el interés de los clubes. “Nosotros debemos agradecerle su comportamiento”, matizó Rubiales en un día en que una buena noticia, como es el regreso de Luis Enrique, estuvo solapada por la agitada salida de Robert Moreno (sin comparecer ante la prensa tras acabar la clasificación para la Euro) y a la espera de firmar el finiquito.

Luis Enrique no quiere ni ser el bueno ni el malo de esta película. Así lo dice en su presentación. Se tiene que separar la disparidad de criterios, gestión y la falta de comunicación que han tenido dos amigos, que han compartido grupo de trabajo en diferentes equipos, del motivo que apartó a Luis Enrique de la Selección. El asturiano quiere dejar claro que cumple con su palabra de volver a la Selección en el momento en que se vuelve a sentir con ganas y fuerzas. Agradece a Luis Rubiales el comportamiento de la Federación y que le hayan dejado las puertas abiertas para su regreso sin límite de tiempo. No podía haber dos seleccionadores, que se habían distanciado, en España. No se podían volver a juntar Luis Enrique y Robert Moreno, de nuevo, en la segunda etapa de ‘Lucho’. El que fue ayudante se regía por otros códigos que no le valen a Luis Enrique. El principal: la deslealtad.

Luis Rubiales, Luis Enrique y Molina, en la presentación en Las Rozas. (EFE)
Luis Rubiales, Luis Enrique y Molina, en la presentación en Las Rozas. (EFE)

"Dejemos de mover la basura. Creo que no gana nadie. No me arrepiento de nada, pero no me siento orgulloso de ver sufrir a personas. No me sentí bien cuando vi esa situación. Es la realidad. Parte de la culpa es mía", insiste Luis Enrique para dejar claro el motivo de no querer contar con Robert Moreno en su regreso a la Selección. En la rueda de prensa, tuvo un lapsus cuando confirmó que el nuevo segundo entrenador será Jesús Casas y dijo que "Robert Moreno sigue como preparador físico". Un despiste.

España gana dos entrenadores: a Luis Enrique, con su regreso a la actividad cinco meses después del fallecimiento de su hija, y a Robert Moreno. El segundo quiere ser primero. Está en el mercado con las ganas de coger un banquillo cuanto antes y demostrar que lo suyo no fue una deslealtad ni se quiso aprovechar de un problema familiar para adueñarse de un cargo que no le tenía confiado la Federación por mucho tiempo. Robert Moreno tampoco necesita un periodo de reflexión para aceptar un proyecto de un club en España o en otro país. Está inquieto y le conviene no caer en el olvido. Está reciente su trabajo como seleccionador absoluto (cuatro victorias y dos empates) que le debe ayudar para que un director deportivo se fije en él como el líder de un banquillo. Luis Rubiales ya tenía el suyo y lo recupera a tiempo y en un momento oportuno. Con meses por delante para preparar la Eurocopa de 2020 y con una presentación que tiene que servir para que pasen a un segundo plano, momentáneo, sus rifirrafes con LaLiga y la polémica elección de la Supercopa de España en Arabia Saudí.

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