polémica por la lesión del galés

Por qué el Real Madrid no le quita los palos de golf a Bale (ojo al aviso de Del Corral)

El último revuelo sobre la lesión de Gareth Bale viene provocado por las palabras del doctor Alfonso del Corral. "Le prohibiría jugar al golf", dice el ex responsable de los servicios médicos del club blanco

Foto: Gareth Bale, con su bolsa de palos de golf. (@GarethBale11)
Gareth Bale, con su bolsa de palos de golf. (@GarethBale11)

Sigue desde fuera, con interés y sin perder detalle, todo lo que le sucede al Real Madrid, a ‘su’ Madrid. Pero con un prisma que abarca más allá que el de un aficionado. El doctor Alfonso del Corral avisa. Tiene una visión más quirúrgica de lo que les puede suceder a los jugadores en el campo. No solo los de fútbol. También los de baloncesto. Esa sabiduría para resolver incógnitas la aprovechan los medios de comunicación que, desde hace años, acuden a su consulta para pedirle la opinión sobre el estado o la lesión del deportista que sufre un percance. El ojo clínico del doctor Alfonso del Corral resulta imprescindible para entender el porqué de las lesiones en una nueva época en que los servicios médicos del Real Madrid son más herméticos y respetan el derecho de los deportistas a que no se faciliten sus partes médicos. Es el caso de Gareth Bale. El galés se niega a que se dé información sobre su última lesión, que le tiene más de dos semanas de baja (se va a perder su partido número 92 por lesión desde que llegó al Real Madrid).

Si no hay información oficial, se recurre al doctor Alfonso del Corral con la certeza de que podrá dar luz a las incógnitas. Sus explicaciones tienen el crédito de un profesional de la medicina (doctorado en cirugía ortopédica por la Universidad de Navarra) que ocupó el cargo de responsable médico de la sección de baloncesto (1989-1993) y se convirtió en el director general de los servicios médicos del Real Madrid (1994-2007) hasta que Florentino Pérez los externalizó y están gestionados por Sanitas (con contrato renovado hasta 2021).

Antes que médico fue deportista y jugador de baloncesto del Real Madrid. Lo que da más valor al conocimiento y sus opiniones, que transmite desde fuera. Sin el paciente en su consulta, pero con la experiencia de tantos años en las canchas de baloncesto y tratando a deportistas de la casa blanca, emite el diagnóstico de un jugador del Real Madrid que ha sufrido un percance. El último ha provocado revuelo. Al doctor Del Corral le han preguntado por la baja de Bale y lo incompatible que puede ser que practique golf. Ha sido contundente en sus manifestaciones (en 'Gol'): “Si estuviera al frente de los servicios médicos del Real Madrid, le prohibiría jugar al golf. El golf produce una demanda muy importante de la columna lumbosacra. Es evidente que esa musculatura puede verse agredida e irritada por los esfuerzos de la columna lumbosacra, que irritan a su vez las raíces a su salida”.

La comparación con Sergio Ramos

Las consecuencias de jugar al golf son negativas para Gareth Bale. Lo que era una sensación generalizada está apoyado ahora por una opinión de un especialista médico. Nada sospechoso cuando es más madridista que, probablemente, algunos de los profesionales de la materia que conviven con Bale. Pero al galés hay reparos en decirle que no juegue al golf. Nadie en el club da el paso. Prohibirle a Bale que coja los palos de golf sería como decirle a Sergio Ramos que no monte a caballo. La consigna es responsabilidad. Cuidarse y ser profesional. El galés tiene libertad tanto para hacer lo que desea en su tiempo de ocio como para aferrarse a su derecho de que no se den sus partes médicos. Esto provoca que se le vea como un mal profesional. No le beneficia. En el caso de Sergio Ramos no existen lesiones de espalda u otro tipo. Se cuida más porque, como dicen en el vestuario, Ramos llega el primero y se va el último, mientras que Bale llega el último y se va el primero.

Lo recomendable, hace tiempo, habría sido que alguien en el Real Madrid o de Sanitas hubiera puesto en alerta a Bale. Debería aparcar los palos de golf. Esa fragilidad o facilidad para lesionarse tendría que ser suficiente argumento para que el galés fuera un aficionado pasivo del golf. Este 'hobby' no es bueno para él, por mucho que le sirva de distracción o entretenimiento. Es evidente que en el Real Madrid no pueden hacer de policías y controlar la vida privada de sus jugadores ni sus aficiones a otros deportes. De Bale dicen que "es un buen chico". Existe un libro de buena conducta en el que se reflejan los deportes de riesgo que se deben evitar y lo que no es recomendable. En el caso de Bale, el golf no debería practicarlo porque, como dice Del Corral, le ocasiona problemas que afectan a su funcionalidad.

Este tipo de recomendaciones, que deberían ser de obligado cumplimiento, llegan tarde para un futbolista que decide marcharse a Londres junto a su fisioterapeuta personal (Danny Murphy) y no queda claro si ha pedido permiso a Zidane o directamente se ha ido a otras esferas del club. Zidane calla más de lo que puede decir. Conoce a Del Corral, al que tuvo como médico en su etapa de jugador en el Real Madrid, y para no meterse en más líos con el galés se limita a comentar que jugará cuando esté disponible. Pero Zidane sabe, como su amigo Del Corral, que eso del golf es una mala práctica y te quita más que te da cuando se trata de un profesional que tiene problemas en la columna.

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