la junta directiva analizará la debacle

"¡Lopetegui, Selección!". La vergüenza que pasó Florentino y su malestar con Ramos

Florentino y los directivos se reúnen para analizar quién es el mejor candidato para sustituir a Lopetegui, los problemas que tiene la plantilla y las palabras de los jugadores

Foto: Sergio Ramos y Busquets en el partido de este domingo. (EFE)
Sergio Ramos y Busquets en el partido de este domingo. (EFE)

El viaje de regreso de Barcelona a Madrid fue un tormento para Julen Lopetegui, -el ya exentrenador del Real Madrid- un suplicio para Florentino Pérez y una amargura para unos jugadores que se echan las culpas los unos a los otros de la crisis de juego y resultados. El presidente no habló con el entrenador en el Camp Nou, ni pasó por los vestuarios para palpar los ánimos y tampoco viajó a la capital junto a la expedición. Ha convocado a los directivos para analizar las soluciones que se deben tomar, las medidas que convienen y los candidatos para sustituir a Lopetegui. Los nombres de Antonio Conte -libre y a la espera de que se produzcan la llamada para coger un avión de Londres a Madrid-, y también los de Roberto Martínez -seleccionador de Bélgica y una opción bien valorada en el club- y Santiago Solari -técnico del Castilla que haría las funciones de interino- tienen que definirse para concretar quién es el elegido. La opinión más extendida entre los dirigentes pasa por decantarse por la experiencia, prestigio y liderazgo de Conte. Al italiano se le considera el mejor para empezar a ganar partidos y coger confianza.

Decide Florentino, que tendrá la última palabra y sigue abochornado por lo que vio y escuchó en el palco del Camp Nou. Hubo un momento en la segunda parte que en la grada se empezó a cantar "¡Lopetegui, Selección!". La burla del Camp Nou llega tras la pitada del Bernabéu ante el Viktoria Plzen. La guasa hace más daño en un día en el que el presidente sintió vergüenza por la incapacidad del equipo para competir contra un Barcelona que no contaba con Messi y una plantilla mal gestionada por el entrenador y el abandono de los jugadores. Sorprenden la cantidad de lesiones. Varane y Marcelo, los últimos que cayeron en el Camp Nou. La bola de la decepción se ha hecho gigante entre los directivos. Pero a Florentino lo que le faltaba era sentir vergüenza. El varapalo es más grande con el cachondeo de comprobar cómo Lopetegui había caído en el terreno del desprestigio.

La Junta directiva analizará los malos resultados, los problemas físicos, la falta de competitividad, la mala gestión y las declaraciones de los jugadores. Han sentado mal las palabras de Sergio Ramos en el Camp Nou. El capitán, en un momento comprometido y difícil para los dirigentes, envió un mensaje bomba: “El respeto se gana, no se impone. Y la gestión del vestuario es más importante que el conocimiento técnico”. Declaraciones que incomodan en la cúpula cuando entienden que el bajo rendimiento de los jugadores tiene un alto porcentaje en la crisis. El señalado es el destituido Lopetegui, pero el malestar con la plantilla es monumental. Estas palabras de Sergio Ramos se interpretan como el rechazo de un grupo de jugadores al fichaje del italiano Antonio Conte por considerarle un técnico de mano dura. Después de la goleada y la burla de la grada del Camp Nou sólo quedaba escuchar al capitán dar consejos sobre quién es el entrenador ideal para salir de esta aciaga situación. Un malestar que se acumula al episodio de los balonazos a Reguilón en un entrenamiento. Síntomas del desquiciamiento.

Lopetegui en el Camp Nou. (Efe)
Lopetegui en el Camp Nou. (Efe)

La frustración de Florentino

Florentino Pérez pidió una reacción a Sergio Ramos, como cabeza visible y líder de la plantilla, el jueves de la semana pasada. "Hay que poner más empeño para salir de esta mala situación", recordó como aviso o toque. El presidente hizo ver lo que se jugaban en el Camp Nou, la urgencia de sacar un buen resultado y dar una mejor imagen. No se ha producido y la frustración es mayor cuando escucha al capitán dar rodeos en sus explicaciones a los medios de comunicación después de la goleada. Chocan sus palabras con la sinceridad de Casemiro. Han tomado nota los dirigentes. La autocrítica de Casemiro provocó un roce entre el capitán y el brasileño.

Casemiro habló de “desastre”, culpó a todos los jugadores y puso el dedo en la llaga: “Hay que corre más. Pelear más y dar el máximo porque sólo jugamos a ratos”. Una autocrítica más ajustada a la realidad que tuvo como consecuencia un tirón de orejas del capitán: “Es inoportuno opinar así”. Florentino Pérez ha tomado nota de estos últimos episodios para tomar la decisión en la reunión con sus directivos.

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