dos borrones en su expediente

Primeras dudas en el Madrid con Lopetegui: ¿para qué tiene a Mariano y Vinicius?

El Real Madrid sin Cristiano no sabe lo que es ganar en el primer mes de competición cuando se ha enfrentado a dos rivales de entidad: Atlético y Athletic. Lopetegui tiene mucho trabajo

Foto: Julen Lopetegui en el momento de salir a la sala de prensa en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. (Efe)
Julen Lopetegui en el momento de salir a la sala de prensa en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. (Efe)

En la cúpula del Real Madrid vuelven a surgir las dudas sobre si Julen Lopetegui será capaz de encontrar la fórmula para armar un equipo competitivo sin Cristiano Ronaldo en los partidos complicados. En el primer mes de competición el técnico suspende esta asignatura porque pesan más la derrota contra el Atlético de Madrid en la Supercopa de Europa y el empate en San Mamés que las victorias frente a Getafe, Girona y Leganés. En los dos encuentros de nivel medio-alto, teniendo en cuenta que el derbi llegó en pretemporada, el equipo no ha sido capaz de ganar sin el portugués. Ha fallado el acierto rematador. El plan tiene que seguir perfeccionándose desde una dirección del banquillo que no pone excusas a los dirigentes después del fichaje de Mariano. Las próximas citas marcarán la capacidad que tiene Lopetegui para sacar más rendimiento a una plantilla amplia, más fuerte atrás con la incorporación de Courtois, pero en la que no está claro si hay un goleador o un plan alternativo.

Surgen las dudas no sólo en el club, sino entre los aficionados, cuando se han dado cuenta de que Lopetegui maneja un mismo patrón. Lucas Vázquez ha sido el tercer cambio en los cuatro encuentros de Liga, Vinicius no ha entrado en la convocatoria y Mariano se ha quedado sin salir en el primer momento de la temporada que le necesita el equipo. ¿Es preso el entrenador de las jerarquías que marca el vestuario? ¿Debería dejar de ser amigo de los jugadores? ¿Realmente tiene tanta independencia con los pesos pesados? Florentino Pérez pidió a Lopetegui empezar una nueva etapa y, con las mismas palabras que le dijo a Rafa Benítez cuando le fichó, tenía que “dar un impulso a una plantilla que podía haber caído en la autocomplacencia”. La Champions tapó una horrible Liga. Pero Florentino no lo olvida y se lo recuerda al nuevo técnico: en Tallin (Supercopa) se lo hizo saber personalmente y, tras lo de Bilbao, ya lo va soltando en diferentes corrillos: ¿para qué tiene a Mariano y a Vinicius?

El entrenador pidió a los dirigentes -Florentino y José Ángel Sánchez- fichar un delantero que tuviera el rol de suplente y cubriera la necesidad de agitar o encontrar las soluciones en ataque cuando los partidos estaban atascados y había que acudir a la épica. Mariano, además de entrar en las rotaciones para partidos de segunda fila, ha venido a cumplir con la función de revulsivo. Lopetegui, de forma extraña, no le metió en el campo en San Mamés porque tiene un punto conservador con los recién llegados.

Mariano, en su presentación. (Efe)
Mariano, en su presentación. (Efe)

Contrarrestar el vacío de Cristiano

Son diferentes las conversaciones que han tenido Lopetegui, Florentino y los jugadores a lo largo del verano sobre cómo reinventarse sin Cristiano Ronaldo. La conclusión a la que han llegado es que podían seguir siendo competitivos si eran un equipo más solidario y unido en el esfuerzo colectivo. La frase más utilizada en el primer mes de competición ha sido: “Somos un equipo” -se la saltó Marcelo en Montilivi cuando no le gustó el cambio-. Cómo llegar a serlo lo explicaba el entrenador en sus charlas y en la pizarra. Para ser un equipo hay que defender mejor que la temporada pasada, encajar menos goles, presionar fuerte arriba, ser solidarios, dinámicos y efectivos en la definición. Este es el plan para contrarrestar el vacío que dejó Cristiano. Pero no ha tenido el resultado deseado ni ante el Atlético de Madrid ni contra el Athletic Club.

En Bilbao, el Madrid no fue ni sólido ni afilado. Lopetegui no ajustó bien las piezas para cumplir con el plan marcado y le falló el tercer cambio de Lucas Vázquez por Bale. La suplencia de Casemiro desequilibró la estructura del equipo y la nula aportación de Benzema arriba restó poder de intimidación y gol. En este segundo borrón de la temporada llamó también la atención la anarquía de Sergio Ramos para irse hacia delante con más ligereza que sentido táctico, abandonar posiciones de retaguardia y erigirse en el lanzador de las faltas. La guinda a la ausencia de soluciones fue no probar con Mariano.

La presión de Vinicius

Los próximos partidos tienen que servir para comprobar cuál es la columna vertebral del Real Madrid que tiene que construir Lopetegui, si realmente cree en Mariano e, incluso, tiene alguna oportunidad Vinicius ahora que se le ve más suelto y con confianza tras sus primeros partidos con el Castilla. El calendario presenta rivales peligrosos y con urgencias. Llega la Roma en la Champions y en la Liga toca enfrentarse al Espanyol, Sevilla y Atlético de Madrid.

Las primeras incertidumbres sobre la solvencia que puede tener el Real Madrid para sacar los partidos de primer nivel cuando necesite tirar de pegada coinciden con el despertar de Cristiano Ronaldo en la Juventus y los dos goles marcados al Sassuolo. Ya lo dijo Messi la pasada temporada tras caer eliminado contra la Roma: “El Madrid gana en la Champions, aunque juegue mal”. Y si lo hacía era por la seguridad que daba tener a un goleador contrastado y fiable en las grandes citas. Sin él, el remedio no puede pasar sólo por defender mejor y la solidaridad de un equipo. Lopetegui tiene que pulir y madurar mejor el Real Madrid en el área rival.

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