tras el 21d sabrá HACIA 'DÓNDE IRÁ' EL BARÇA

ANC, TV3, Laporta, Font, Roures... todos contra el 'no independentista' Bartomeu

El FC Barcelona, con Bartomeu a la cabeza, no ha dejado indiferente a nadie estos últimos meses por su implicación -alta o baja, según se mire- en el tema de la independencia de Cataluña

Foto: Bartomeu y Leo Messi en la reciente renovación del argentino. (Reuters)
Bartomeu y Leo Messi en la reciente renovación del argentino. (Reuters)

¿Qué hubiera pasado el 1 de octubre en el Camp Nou si Joan Laporta hubiera sido el presidente del FC Barcelona? Nadie habría jugado un partido de fútbol, ni a puerta cerrada ni abierta. O, quizás, se hubiera organizado un espectáculo en el que el fútbol hubiera sido lo de menos. Laporta, con lazos de amistad con el expresident Puigdemont y con el 'jefe' de Mediapro Jaume Roures, entiende que el Barça debe ser más que un club... que debe ser el altavoz del independentismo.

Lo mismo puede decirse de Víctor Font, responsable de la consultora Delta Partners y accionista del diario 'Ara'. Font, al igual que Laporta, quiere sacar a Bartomeu de la presidencia. Piensa que es demasiado tibio con el procés. También apoyó la moción de censura contra el actual mandatario y espera su momento para dar el salto a lo más alto del Camp Nou.

Enfrente, Josep María Bartomeu aguanta numantinamente las embestidas. El presidente no quiere mojarse en política. Ni con los independentistas ni con los constitucionalistas. En su opinión, esa no es la razón de ser de un equipo de fútbol. El fin último de un club es marcar goles, ganar campeonatos y transmitir los valores deportivos que han hecho grande al Barça. Ese, según reconocen fuentes del club, es también el sentimiento mayoritario de los socios, que independentistas o no, de los Jordis o sin los Jordis, consideran que para ser universal antes hay que ser transversal.

Para ello, Bartomeu se ha tenido que dejar encajar varios goles desde la política para tratar de contentar a unos y otros. Lamentablemente para él, haga lo que haga siempre va a estar mal para algunos. En un asunto donde se es negro o se es blanco, los grises también irritan. La equidistancia no vende en tiempos convulsos. Este sábado, según vaya el 21D, sabrá hacia qué sentido irán las presiones políticas que ha venido recibiendo.

“El Barça no tiene que entrar en estos temas”

Ante Las Palmas, el 1-O, Bartomeu bajó al vestuario y preguntó a los jugadores si querían jugar el partido. La gran mayoría respondió que sí, atendiendo a los intereses deportivos por delante de agentes externos al olor a hierba y una pelota. En la directiva, un par de personas, Carles Vilarrubí y Jordi Monés, no lo consideraron oportuno porque veían que la situación política era lo suficientemente importante como para prohibir un partido de fútbol. Bartomeu, fiel a su estilo, tiró por el medio para tratar de no herir sensibilidades: fútbol, pero sin público. Vilarrubí y Monés dimitieron y el Barça ganó 3-0 (dos goles de Messi y otro de Sergio Busquets).

¿Qué hubiera hecho Laporta en su lugar? Sin complejos y apóstol de la causa, se presupone que el expresidente hubiera puesto el vehículo del Barça al servicio de los movimientos y partidos favorables al independentismo. ¿Y el resto de presidentes? Sandro Rosell, en 2012, aseguró que “el Barcelona, institucionalmente, no tiene que entrar en estos temas”. Aunque “en el momento en que Cataluña decida que la independencia es lo mejor, el Barça estará a su lado”. No se mojó demasiado y su línea quizás sea la más similar a la seguida por Bartomeu, quien sólo ha aceptado involucrar al Barcelona cuando la presión le ha podido. Quizás, Josep Lluis Núñez y Joan Gaspart sí que hubieran sido más reacios a este tipo de movimientos sabiendo que ambos son 'convergentes de los de toda la vida'.

“Así no. Quien sienta el “Más que un club” no colgaría esta pancarta en el campo”. Cuando ante el delicado partido del Barça frente al Olympiacos en Champions League (del 18 de octubre) el club comunicó cuál iba a ser su movimiento ante las detenciones de 'los Jordis', la ANC criticó su elección. Tanto la Asamblea Nacional como Omnium estaban invitados para acudir al palco y, en señal de protesta, no acudieron aludiendo que ahí debían sentarse 'los Jordis'. La UEFA, ante estos casos, es clara y no deja margen para manifestaciones políticas por lo que Bartomeu, nuevamente, debía encajar un mensaje para que UEFA lo aprobara y, a su vez, se notase que era con tintes sobre la independencia (aunque sin mojarse).

Sólo pedía diálogo y esto fue insuficiente para los 'indepes'. De hecho, medios de comunicación catalanes, especialmente 'TV3' y 'Catalunya Radio', sus dos bestias negras, se lanzaron al cuello de Bartomeu por no plegarse a sus intereses.

Curiosamente, también fue motivo suficiente como para que los aficionados culés 'dependentistas' se sintieran molestos porque entendían que su equipo de fútbol se estaba involucrando demasiado en el asunto. Bartomeu, el hombre gris, irritó a los que ven blanco o negro en este asunto. Y él, poco más podía hacer. Es imposible contentar a todos eligiendo un término medio, aunque aparentemente sea la táctica menos agresiva.

El origen del 'Mes que un club' no era este

Como decía el compañero Marcos Lamelas en este mismo diario, el FC Barcelona es el último espacio transversal que le queda a la sociedad catalana. La última frontera en la que ni Òmnium Cultural ni la ANC han podido manejarse a su antojo. Este sábado, en el palco del Santiago Bernabéu y con 11 puntos de ventaja (con un partido más) sobre el Real Madrid, Bartomeu sabrá si su actual política con la política debe seguir igual o si volverán unas presiones que, en realidad, nunca se han ido.

El recientemente fallecido escritor Javier Coma, creador del eslogan 'Mes que un club' para la campaña de Agustí Montal en 1973, señaló en 2013 “que en los últimos tiempos el 'Mes que un club' ha sido utilizado como una proclama nacionalista, y ya no se sabe muy bien si también se usa y abusa del mismo como una hipotética plasmación del espíritu independentista o secesionista. Está claro que ahora se le otorga significados que no coinciden con los propios de su alumbramiento en 1973. (…) Me siento muy ajeno al uso que el Barça dispensa al intelectualmente mío”. El Foot-ball Club Barcelona, cuando lo fundó Hans-Max Gamper en noviembre de 1899, tampoco nació para ser bandera de ningún partido político.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios