todavía no ha jugado en partido oficial

Jesús Vallejo, el único joven prometedor que no ha caído de pie en el Real Madrid

Todos lo que lo han visto jugar y entrenar atestiguan que va a ser uno de los mejores defensas del planeta, pero sus primeros meses en el campeón de Europa no están siendo los mejores

Foto: Vallejo aún no ha podido estrenarse en partido oficial. (Reuters)
Vallejo aún no ha podido estrenarse en partido oficial. (Reuters)

Ser joven en un grande puede convertirse en un infierno. A todo chaval le hace ilusión entrar por primera vez al vestuario del Real Madrid (club sobre el que atañe este artículo) y ver su nombre y su dorsal en la taquilla. "Un sueño cumplido", piensan los que alcanzan ese techo futbolístico que supone llegar al club más laureado del mundo. Pero alguien que apenas llega a la veintena o la supera por pocos meses tiene solo dos opciones en el Bernabéu: o acumular paciencia para transformarse en un pequeño santo Job, o desesperarse en espera de esa oportunidad que jamás llega. Jesús Vallejo es el más latente ejemplo de ese exasperante dilema.

Hace unas semanas exponíamos en este diario la búsqueda incesante de 'Asensios' por el mundo que está realizando el Real Madrid en el último lustro. La defenestrada política de 'Zidanes y Pavones' de la primera etapa de Florentino Pérez como presidente de la entidad blanca sufrió una variación significativa: las contrataciones de estrellas a precio desorbitado eran realizadas con cabeza para cubrir huecos determinados, mientras que los jóvenes o bien subían de la cantera o, en su defecto, se buscaban fuera de Valdebebas pagando cantidades mínimas, en comparación con los montantes altísimos de los futbolistas consagrados. Desde Varane a Ceballos, el Madrid ha asentado su futuro en futbolistas de primer nivel que han aterrizado muy jóvenes en el club y que aspiran a ser los mejores del mundo.

La plantilla actual, de hecho, se compone prácticamente de los dos perfiles de jugador: Cristiano, Benzema, Bale, Modric, Ramos y Kroos lideran a los Isco, Asensio, Theo, Vallejo, Ceballos, Achraf o Mayoral. El Madrid campeón de Europa contó con todos sus miembros para la consecución del doblete y el camino hacia la repetición de los éxitos se prevé similar, es decir, todos cuentan. De la primera plantilla, esta temporada han jugado todos, menos Vallejo. Todos los jóvenes han tenido su minuto de gloria. Asensio inició como un tiro, Theo se encuentra cómodo como relevo de Marcelo, Ceballos explotó en Vitoria, Mayoral demostró todo su potencial ante la Real Sociedad, Achraf ha deslumbrado en las tres ocasiones que ha tenido que hacer de Carvajal (una de ellas, ante todo un Tottenham) y Llorente no brilla, pero participa. ¿Qué pasa con Vallejo?

De las incorporaciones de esta temporada, era la suya la que se daba como la más acertada por todo lo que se sabía de él, lo que había ofrecido en Alemania y su rendimiento en la selección sub-21. Además, los que lo conocen hablaban maravillas de su templada personalidad, inconcebible para un chico de apenas 20 años, que se encuentra lejísimos del perfil de 'millenial' pendiente constantemente de sus redes sociales, de sus peinados, de sus botas y, en definitiva, de su repercusión pública. Vallejo se centra en el fútbol, en el aprendizaje constante y en ganarse un hueco en el Real Madrid, club que lo fichó en 2015 cuando con poco más que la mayoría de edad era el capitán del Real Zaragoza. Pero todavía no ha debutado.

Vallejo, ante Arda, en el Clásico de pretemporada. (EFE)
Vallejo, ante Arda, en el Clásico de pretemporada. (EFE)

El muslo izquierdo le ha hecho sufrir

Justo cuando empezó el fútbol oficial, el aragonés sufrió una lesión muscular en el muslo izquierdo que, en principio, iba a dejarle sin jugar las primeras semanas de competición, pero su entrada en las convocatorias se retrasó hasta el 9 de septiembre, día del empate en el Bernabéu contra el Levante. Seguidamente, se resintió de nuevo y volvió a estar fuera del equipo hasta el duelo ante el Espanyol, justo antes de la jornada de selecciones nacionales. Una vez recuperado del todo, se incorporó al equipo sub-21 español y lo capitaneó en la goleada ante Eslovaquia. Lo que ha conseguido, eso sí, es entrar en las dos últimas listas de Zidane. Es decir, cada vez está más cerca de hacer su debut oficial con el Madrid. O eso parecía, porque volvió a desaparecer de la plantilla ante el Tottenham este martes.

Su caso, su actual situación de desasosiego, tiene cierto paralelismo con el primer año de blanco de Raphaël Varane. Con 18 años y recién aterrizado de la segunda división francesa, Varane no tuvo un periodo de adaptación al fútbol de élite que sí ha permitido a Vallejo primero seguir un año en casa, en el Zaragoza, y otro año de desarrollo y explosión en Alemania con el Eintracht. El actual central titular del Madrid llegó directamente del Lens y su estreno fue igual de escueto que el de cualquier canterano o joven fichaje. Participó en 15 partidos con un total de 1.220 minutos oficiales en los que anotó dos goles y se pudo intuir el gran defensa que iba a ser hoy. Pero Mourinho solo contaba con él para encuentros de menos relevancia, como un segundo o tercer recambio de los principales. En su segundo curso, Varane ya se fue hasta más de 2.000 minutos de juego, pero su titularidad no estuvo garantizada hasta la pasada temporada. Cinco años de paciencia tuvieron recompensa y con 24 años es, junto a Ramos, el líder defensivo madridista.

"Después de cada partido me gusta verlos en vídeo para analizar mi labor y reforzar las cosas que creo he hecho bien, pero sobre todo para detectar aquellas que he hecho mal o son mejorables. Siempre me ha gustado fijarme en los pequeños detalles, que es donde muchas veces está la clave para que algo salga bien o mal", dijo Vallejo en una entrevista en este periódico cuando jugaba en el Eintracht. Si algo está haciendo mal, si hay algún motivo por el que no está convenciendo a Zidane, no se preocupen que Vallejo lo encontrará, lo pulirá y acabará haciendo ver a su entrenador que, por supuesto, puede contar con él.

Cuando se habla de su madurez, no se trata solo de una alabanza por no tener un corte de pelo raro ni un brazo lleno de tatuajes, sino porque lo es, porque sabe dónde se ha metido pese a su desconocimiento de la vida como jugador del Real Madrid, no va a tener prisa por 'echar' a Ramos y ganarse un lugar en el once blanco. Va a trabajar, eso por descontado, pero no se va a desesperar por no jugar. Cuando lo haga, seguramente no deje indiferente a nadie.

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