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El día en que Ayrton Senna explotó y le dio un masaje en el cuello a Michael Schumacher
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EL DUELO ENTRE DOS GIGANTES

El día en que Ayrton Senna explotó y le dio un masaje en el cuello a Michael Schumacher

Varios enfrentamientos entre el brasileño y Schumacher en 1992 presagiaban la dimensión del piloto alemán, al que el brasileño quiso marcar el territorio para demostrarle quién era

Foto: El mítico piloto brasileño, Ayrton Senna. (EFE)
El mítico piloto brasileño, Ayrton Senna. (EFE)

¿Se imaginan a Lewis Hamilton cogiendo del cuello a un Max Verstappen recién llegado a la Fórmula 1? En estos tiempos de corrección política, redes sociales y brutal fiscalización mediática de cada gesto, parece imposible. Pero hubo otros en que no lo era. El liderazgo entre dos machos alfa se dirimía cara a cara y en ocasiones casi llegando a las manos. Aquellos enfrentamientos entre Ayrton Senna y Michael Schumacher en 1992 escenificaron el encontronazo de dos placas tectónicas en la historia de la Fórmula 1.

"Se podía ver que Michael era un gran piloto cuando era capaz luchar con Senna. Y Senna olió que ese chico era alguien. Cuando eres un león, todos los leones sentirán la llegada del joven, pero tú quieres defender tu territorio". Flavio Britaore definió el contexto de aquel año en el reportaje de Netflix dedicado al piloto alemán cuando, recién llegado, este amenazó el espacio público de una leyenda en vida. El primer zarpazo llegó en el Gran Premio de Brasil de 1992, en casa, en el corazón del rey león.

El primer viaje de Schumacher

Según algunos rumores, Ayrton Senna encajó mal que su compatriota Roberto Moreno fuera apeado sin escrúpulos de su Benetton en 1991 para dejar espacio al piloto alemán tan solo una carrera después de su debut en Spa. Sin duda, el brasileño tomó la matrícula al joven cachorro ante un capítulo sin precedentes hasta el momento en la Fórmula 1. Una carrera en un equipo de media tabla, y a la siguiente en uno de los más fuertes de la parrilla. Meses después, abril de 1992, Gran Premio de Brasil, Schumacher se permitió tratar de tú a tú a Senna. Y cuestionar su comportamiento como triple campeón del mundo.

"Ayrton era muy lento, más que yo, pero no había oportunidad de adelantarle. Después de diez vueltas más o menos, comenzó a jugar conmigo. Sabía (Senna) que no podía terminar la carrera. Durante las primeras diez vueltas iba tan rápido como podía, pero luego se hizo muy difícil adelantarle. Frenó en la curva lenta, luego aceleró y se alejó en la recta. Finalmente, cuando me permitió adelantarlo, hizo un rebufo y se marchó. Estoy muy molesto, un campeón del mundo no necesita esto", se quejó Schumacher ante los medios tras la carrera, denunciando las tácticas del rey de la Fórmula 1.

Según el brasileño, sin embargo, el motor tenía problemas de encendido en las curvas, rateaba. Senna intentó solucionar el problema desde el volante, de ahí su comportamiento. En la vuelta 18 ya había abandonado. Ya no era cuestión de tomar la matrícula, sino de propinar un soplamocos de escarmiento al chaval. Senna esperó el momento oportuno para marcar el territorio y demostrar quién era el león que más rugía en la Fórmula 1.

"Le voy a dar una lección"

Ocurrió pocas carreras después, en julio, en el Gran Premio de Francia que se disputó en Magny Cours. Schumacher sacó a Senna de la pista en la curva de Adelaida, a poco de comenzar la carrera. La carrera fue interrumpida por la lluvia poco más tarde. Todos esperaban en la parrilla para reiniciar la prueba. Fue entonces cuando Senna, ya vestido de civil, aprovechó la oportunidad. Ante la vista de todos, cámaras incluidas. "Mira, ahí está Michael, le voy a dar una lección". El veterano miembro de McLaren, Jo Ramirez, recordaba las palabras de Senna antes de saltar al ruedo. "Aunque no le podía oír, le veía con su dedo en el pecho de Michael, que escuchaba atentamente, sin decir una palabra".

Los micrófonos no permitían escuchar toda la conversación. De hecho, Senna apartó uno de ellos con un gesto y comenzó a andar, llevándose con él a Schumacher por los hombros. Como el profe que le lee la cartilla al alumno, con Briatore y Pat Symmonds mirando atónitos la escena y sin decir palabra. Quién se iba a atrever a interrumpir al brasileño. Pero se sobreentendieron los reproches de Senna por la actuación del alemán, para recordar la actuación de Schumacher en Brasil: "La próxima vez vienes a hablar conmigo antes, en lugar de irte a los medios", vino a decir Senna, mientras le explicó sus problemas con el motor en la carrera brasileña. A su vez, le puso como ejemplo la escena que estaban viviendo para dar la lección de que los problemas se arreglaban entre ellos antes de ir a la prensa. Pero lo hacía a la vista de todo el mundo, espectadores incluidos.

Schumacher no tuvo muchas oportunidades de levantar la voz, acorralado por la personalidad, el carisma y la habilidad de Senna. El brasileño quiso demostrarle quién mandaba en la Fórmula 1, dentro y fuera de la pista. Sin embargo, el alemán no iba a olvidar aquella humillación.

Separados por los mecánicos

"Creo que Michael competía contra Senna como lo hacía con cualquier otro, y como debía hacer. Esto causó fricción entre ellos. Ayrton intentó poner a Michael en su sitio varias veces en la pista, lo que enfadó a Michael", contó Ross Brawn al respecto de aquel año. Una de esas veces fue el incidente de Hockenheim. Poco después de la carrera francesa, en unos entrenamientos en el circuito alemán, Schumacher intentó entrar por el interior de una curva y se tocó con Senna. Sin embargo, fue el alemán el que acabó haciendo un trompo. Más tarde, Michael se la devolvió y le bloqueó en la pista. El duelo de machos alfa seguía ganando temperatura hasta entrar en ebullición.

En esta ocasión, el enfrentamiento personal se produjo en el box de McLaren. Senna y Schumacher se encararon y el tono subió hasta el punto de que el brasileño empujó al piloto alemán, ya con formas hoscas, y le llegó a agarrar por el cuello. El brasileño, de carácter más emocional y volcánico, se enfrentaba a un joven desafiante, más frío y cerebral. Antes de que el tema llegara a mayores, los mecánicos del equipo británico se interpusieron entre ambos. Preguntando al respecto después, el alemán bromeó para decir que Ayrton le había dado un "masaje" en el cuello. Paradójicamente, Schumacher mostraría momentos similares años después, como en aquel Gran Premio de Bélgica, en el que se fue a buscar furiosamente a David Coulthard a boxes para ajustar cuentas, perseguido por sus propios mecánicos.

Cuando Ayrton Senna se salió de la pista en aquella fatídica primera vuelta del Gran Premio de San Marino de 1994, era Michael Schumacher quien le perseguía, y quien terminaría ganado la prueba. Se cerró una era de la Fórmula 1 con la marcha del rey león. Aquel joven desafiante de 1992 se hizo con el territorio.

¿Se imaginan a Lewis Hamilton cogiendo del cuello a un Max Verstappen recién llegado a la Fórmula 1? En estos tiempos de corrección política, redes sociales y brutal fiscalización mediática de cada gesto, parece imposible. Pero hubo otros en que no lo era. El liderazgo entre dos machos alfa se dirimía cara a cara y en ocasiones casi llegando a las manos. Aquellos enfrentamientos entre Ayrton Senna y Michael Schumacher en 1992 escenificaron el encontronazo de dos placas tectónicas en la historia de la Fórmula 1.

Max Verstappen Fórmula 1 Historia
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