Igualó en 91 triunfos al káiser

El día que Schumacher lloró al igualar a Senna y cómo Hamilton coge su testigo

Quien iba a decir que 14 años después del último triunfo del alemán en la F1 otro piloto iba a igualar tan salvaje registro. Hamilton lo hizo este domingo y con el orgullo de superar a su ídolo

Foto: Hamilton celebró su triunfo con el caso de Michael Schumacher. (Reuters)
Hamilton celebró su triunfo con el caso de Michael Schumacher. (Reuters)

Fue un 10 de septiembre de 2000 cuando Michael Schumacher lloraba desconsoladamente en la rueda de prensa del Gran Premio de Italia al enterarse de que había igualado el récord de victorias de Ayrton Senna. Eran 41. Le quedaban 50 más para celebrar. Quien iba a decir que 14 años después del último triunfo del alemán en la Fórmula 1 otro piloto iba a igualar tan salvaje registro. Lewis Hamilton lo hizo este domingo y dejó una de las imágenes más bonitas del Gran Premio de Eifel subiendo al podio con el casco del ‘káiser’. Más emotivo si cabe al recibirlo por el propio hijo del alemán, Mick Schumacher.

Cuando Schumacher igualó el registro de Senna en el podio lo acompañaban Mika Hakkinen y Ralf Schumacher, el hermano del alemán. En la rueda de prensa, el piloto de Ferrari fue preguntado por su nuevo récord y respondió que “tras todos los reveses sufridos, ganar en Italia ante los seguidores de Ferrari y conseguir la victoria 41, como Senna, es demasiado para mí…”, Michael no aguantó, bajó la cabeza, pidió disculpas y comenzó a llorar. En ese momento, Hakkinen intentó tomar la palabra pero finalmente terminó llorando al igual que Schumacher. El piloto brasileño era un referente para todos, y más para Michael, quien incluso vivió la tragedia de cerca.

La emoción de superar a tu ídolo

Ahora la sensación y el orgullo de superar a tu ídolo lo ha experimentado Lewis Hamilton. Tarde o temprano iba a llegar ese momento, pero la situación médica del 'kaiser' imposiblitaba que fuera él el encargado de honrarle en semejante gesta tal y como ocurrió hace 20 años con Senna. Schumacher, ahora de 51 años, se encuentra imposibilitado en una cama por el accidente de esquí que sufrió en Méribel en el 2013, pero su mensaje de enhorabuena y orgullo del campeón alemán llegó a través de la figura de su hijo.

Mientras Hamilton estaba hablando tras bajarse de su Mercedes, apareció el joven Mick Schumacher con un regalo muy especial en la mano: uno de los cascos que llevó su padre en su última época en el equipo de las flechas plateadas. "Enhorabuena. Esto es de parte de todos nosotros (su familia). Me siento muy honrado de poder dártelo", dijo el piloto alemán ante un emocionado Hamilton.

Con su triunfo en Nurburgring el británico se convierte en el piloto más exitoso en la historia de la Fórmula 1. Su nombre se sitúa al nivel de Michael Schumacher en 91 victorias. Un récord que ha durado 14 años, desde el 2006, cuando el Káiser, en su último curso con Ferrari, sumó su última victoria en el GP de China. “Me siento muy orgulloso, muchas gracias. Es un momento precioso. No sé ni qué decir. No podía ni imaginar que me iba a acercar a su récord”, comentó.

Hamilton además recuerda cuando jugaba con el mismo Schumacher en los videojuegos. "Cuando creces viendo a alguien y lo idolatras por la calidad de piloto y lo que logra hacer con su equipo es increíble. Recuerdo jugar con Michael en un videojuego, no podía ni imaginar que me iba a acercar. Me va a llevar tiempo acostumbrarme, cuando he entrado en el pit me he dado cuenta que le he igualado. No lo podía haber hecho sin el equipo", declaró.

Dos pilotos implacables

"Estar aquí es un gran honor. Pero siempre vimos lo dominante que era él. Y creo que nadie se puede igualar a Michael", señaló Hamilton. Pero la realidad es que el británico no tiene nada que envidiar del alemán. Ambos han demostrado su talento para la F1, además de contar con la suerte de estar en los equipos indicados en los momentos indicados. Aunque hay mucho más detrás del éxito de ambos.

Ambos son implacables en la pista. Cuando lo hacen perfecto siempre han pensado que hay algo donde se puede mejorar y trabajan en encontrarlo. Hamilton a partir de ahora se va a situar por encima del piloto más exitoso de todos los tiempos. Y lo ha hecho por las mismas razones por las que Schumacher consiguió ese récord en primer lugar, las dos estrellas fueron extremadamente rápidas, obtuvieron grandes oportunidades desde el principio, tomaron excelentes decisiones profesionales y jugaron un papel crucial en el crecimiento de sus escuderías.

Hamilton viendo con ilusión el casco de su ídolo. (Reuters)
Hamilton viendo con ilusión el casco de su ídolo. (Reuters)

Lewis en 2008 no tuvo una batalla fácil contra Ferrari, y en 2017, 2018 y 2019, sí, el Mercedes seguía siendo el más rápido, pero por un margen considerablemente reducido donde Sebastian Vettel llegó a tener el mundial en su mano. El británico demostró ser superior tanto a los pilotos de Ferrari como a sus compañeros de equipos, excepto el año de coronación de Nico Rosberg. Schumacher, por su parte, también arrasó en 1995, 2001, 2002 y 2004. Y su primer título en 1994 fue un año de superioridad automovilística general para Schumacher y Benetton, pero el final fue más ajustado de lo que debía haber sido por el poder de ese monoplaza.

Los monoplazas son la clave de la F1, pero más allá de las escuderías, los triunfos de ambos son una representación de su brillantez. Tanto Hamilton como Schumacher fueron capaces de ganar sin el coche más rápido, y ambos arrasaron cuando tenían el más rápido entre sus manos. Pero también ellos contribuyeron a tener ese coche ganador. Schumacher jugó un papel fundamental en devolver a Ferrari al frente de la F1 y luego encabezar el dominio de principios de la década de 2000. Y Hamilton más de lo mismo en Mercedes. El británico ha estado muy involucrado, presionando con cambios donde cree que el equipo es débil y guiando las direcciones de configuración y desarrollo.

Valtteri y yo hemos desempeñado el papel de timón, casi ayudando a dirigir a ese poderoso grupo de innovadores en la dirección que nos ayuda a hacer lo que hacemos mejor”, dijo Hamilton. “Ser un jugador de equipo, eso es en lo que he estado tratando de trabajar más duro para cumplir. Si miras el recuento de carreras que hemos tenido, a veces hemos estado detrás de los Red Bull o los Ferrari y todavía ganamos carreras. Eso se ha logrado a través de una gran comunicación y la búsqueda incesante de la perfección de la que siempre habla Toto Wolff".

Cosas tan pequeñas que se suman al talento innato para pilotar. “Lewis tiene un talento natural. Ha hecho una contribución enorme a la evolución del equipo de fábrica desde que llegó en 2013”, explicaba Andy Cowell, exjefe de motores de Mercedes, a principios de este año. Quizá en estos momentos no nos demos cuenta de lo logrado por Hamilton, pero, como ocurrió con Schumacher, cuando pasen otros 20 años y un nuevo piloto supere el récord del inglés, todo el mundo quedará asombrado de lo conseguido por Lewis Hamilton.

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