sólo disputará una pelea antes de retirarse

UFC 230: La espinita clavada de Daniel Cormier tras un KO casi insultante

A falta de una pelea para retirarse, Daniel Cormier no rehúsa volver a pelear con Jon Jones, el único peleador que ha venvido al mayor luchador que ha dado la UFC en su historia

Foto: Cormier (i) frente a Lewis en el combate de la noche de la UFC 230.
Cormier (i) frente a Lewis en el combate de la noche de la UFC 230.

Hace unos años, Daniel Cormier se puso como objetivo pasar a la historia de las MMA: “Quiero ser recordado. Quiero que cuando se hable de los más grandes luchadores de todos lo tiempos mi nombre esté ahí”. No era un objetivo fácil porque para conseguirlo tendría que vencer a muchos de los mejores luchadores de todos lo tiempos: Anderson Silva, Alexander Gustafsson, Stipe Miocic, Derrick Lewis y, como no, Jon Jones. En la noche del sábado Cormier pasó por encima de Lewis con una facilidad casi insultante, manejando a su rival en algunas fases de la pelea como si fuera un niño grande. A falta de una pelea más para retirarse, la que, en principio, le medirá con Brock Lesnar, este increíble luchador estadounidense ha conseguido su objetivo vital: ser uno de los más grandes luchadores de todos los tiempos. Efectivamente, su nombre será recordado. Ningún otro luchador puede decir que ha conseguido dos cinturones de UFC a la vez y que los ha defendido. Ni siquiera McGregor o Nurmagomedov. Pero, de alguna forma, algo le falta. Los periodistas que nos dedicamos a esto lo sabemos. Y él también lo sabe. Hay un fantasma que le acecha y ese es Jon Jones.

El fantasma de Jones

Durante la rueda de prensa después de defender su título en el Madison Square Garden, cuando todo eran felicitaciones por sus logros conseguidos, el nombre de Jones no paró de salir a la palestra. Cada pregunta que le hacían los periodistas allí presentes por su retirada que, a sus casi cuarenta años, se espera para marzo del año que viene, parecía llevar al mismo lado, a la misma persona, al campeón maldito de la UFC, a Jon Jones. “Si Lesnar no puede luchar por la razón que sea, ¿pelearías de nuevo con Jones?”. “Si pelearas por defender tu título de semipesados, ¿lo harías con Gustafsson o preferirías a Jones?”. Todas las preguntas llevaban al mismo lugar, a la mancha en el expediente de quien tiene una hoja de servicios inmaculada.

Esa mancha, aquella derrota por KO que Jones le infringió hace algo más de un año, le perturba. Cada vez que Cormier habla de Jones ese episodio le irrita. Hace unos días Jones dijo que si ganara en diciembre a Gustafsson en UFC 232 y le dan el cinturón de los semipesados le negaría una pelea a Cormier. Preguntado por estas declaraciones, Cormier dijo este fin de semana lo siguiente: “Esta es la cosa cuando hablamos de Jones. Me cuesta mucho tomarme las cosas en serio cuando hablamos de él. Él me noqueó en la última pelea, eso es así, pero había tomado esteroides. Eso no vale, está prohibido. Me sorprende mucho que diga que no va a darme la oportunidad de luchar por el título del semipesado, porque ese título es mío y él no es nadie para decir quién puede luchar por ese título o no”. Esto lo decía Cormier con un punto de indignación. Le molesta. Y si le molesta es que le afecta.

¿Está cerrada la puerta para esa pelea que muchos deseamos? Lo cierto es que no. Cormier no teme a Jones y lo dejó bien claro en la rueda de prensa: “Si no puedo pelear con Lesnar y tengo que pelear en semipesados, sólo lo haré con Jones, pero eso siempre y cuando Jones gane a Gustafsson. Si Jones no gana a Gustafsson y Lesnar no da el peso o le sucede cualquier cosa, entonces pelearé con Stipe Miocic.” Seguro que muchos cruzamos los dedos para que Lesnar no pueda luchar y Jones gane a Gustafsson. De una forma u otra, esa es la mejor pelea que las MMA pueden dar a día de hoy. Son los Messi y Cristiano Ronaldo de UFC.

Futuro asegurado

Sea como sea, y haga lo que haga, Daniel cormier tiene su futuro asegurado dentro de UFC, organización dentro de la cual suena como futuro presidente. Lo dijo el propio Dana White: “Cormier es impresionante. Ha defendido dos cinturones, está imbatido en pesos pesados. Sólo ha perdido con Jon Jones en semipesados (siempre Jones). Y fuera del octógono es un ejemplo de persona. Es nuestro mejor representante. Podría ser hasta el futuro presidente de UFC”. Bombazo que el luchador recogió con tanta tranquilidad como desinterés: “Adoro a UFC y quiero trabajar aquí el resto de mi vida, pero ahora mismo se me están abriendo toda una serie de oportunidades económicas que pueden hacer ganar más dinero que haciendo otras cosas. Haciendo televisión se puede ganar mucho dinero. Tengo un proyecto y pronto tendréis noticias”. Esto es poderío, dentro y fuera del octógono.

En lo que al devenir deportivo de UFC se refiere, UFC 230 dejó, además, la consagración de una estrella con mucho futuro: Israel Adesanya, que se impuso a Derek Brunson con bastante facilidad. Es un diamante en bruto, algo así como el Vinicius en el Real Madrid. Tiene las capacidades, tiene ambición y parece que tiene cabeza, algo bastante importante para consolidarse en un mundo tan volátil como las MMA. A sus 29 años, si gana su próxima pelea, que todavía es un misterio, tendrá el cinturón de los pesos medios a tiro. Veremos a ver.

Boxeo y Artes Marciales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios