'Gomorra': una orgía de sangre y una de las mejores series de la historia
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'Gomorra': una orgía de sangre y una de las mejores series de la historia

Vuelve con fuerza en su quinta temporada en HBO Max una producción tan violenta como genial

Foto: 'Gomorra', 5ª temporada.
'Gomorra', 5ª temporada.

La quinta temporada de 'Gomorra' empieza fuerte: 11 asesinatos en el primer episodio. Después de los titubeos de la temporada anterior, parece que la serie quiere recuperar su esencia, que es matar. 'Gomorra' no va de la mafia italiana, de la figura del padre o de la lealtad entre los hombres (que también) sino de matar mucha gente por la noche de un tiro en la cabeza. También se les puede arrojar por la ventana, quemarlos dentro de un coche o enterrarlos vivos. Lo importante que es que se mueran. Sin embargo, como apuntaba Rubén Amón en esta misma sección, si una serie mata a todo su elenco en una o dos temporadas, hay que buscar más actores y generar más personajes, y luego el público tiene que encariñarse de ellos para que, al matarlos, se emocione. Es complicado.

'Gomorra' es seguramente la mejor serie italiana de la historia. No me faltan argumentos para este ditirambo: también es la única serie italiana que he visto. Roberto Saviano publicó el libro homónimo en 2006, que dio en película y, finalmente, en todo un serial. ¿De qué va? Por encima, trata sobre la mafia napolitana. Nápoles está llena de hombres jóvenes que visten como chulos de discoteca y de hombres mayores que visten como cabreros. Todos son mafiosos. Forman grupos criminales y se alían, se pelean, se traicionan y van en motillos. Cuando hay paz, la ciudad se reparte para que todos puedan vender drogas en igualdad de condiciones. La paz no dura mucho porque, si no, no habría serie.

Tráiler de la quinta temporada de 'Gomorra'

Por debajo, como les digo, 'Gomorra 'va de matar lo nunca matado. Yo creo que el guionista de este tipo de series (pasa también con 'Juego de tronos'), si a algo dedica su tiempo creativo es a imaginar qué asesinato no se ha cometido todavía. En 'Los soprano' y 'The Wire' ya se cruzaban algunas líneas rojas, como eran los asesinatos interfamiliares o los llevados a cabo por niños o sobre niños. 'Gomorra' no tiene líneas rojas. Todo el mundo puedo matar y ser asesinado, niños, mujeres, embarazadas, padres, abuelos, alcaldes, hijos o amigos. Yo creo que solo les queda matar hormigas. Nunca han matado hormigas. Todo lo demás, sí.

Entre los muchos méritos de 'Gomorra' está el personaje de Gennaro Savastano, un Walter White con sobrepeso

La serie, con todo y que se la describo con frivolidad, es extraordinaria hasta la tercera temporada. Entre sus muchos méritos está haber creado un personaje como Gennaro Savastano, especie de Walter White con sobrepeso. Es decir, el personaje apocado y perdedor perfectamente creíble que, de pronto y de forma perfectamente creíble, se vuelve el más hijo de puta de todos. Por supuesto, la tercera temporada se cierra con uno de esos asesinatos que nadie podía esperar, porque 'Gomorra' va de ir derramando por ahí sin cesar sangre sorprendente.

El feminismo fallido

¿Qué pasó en la cuarta temporada? Primero, lo que dice Amón, que ya has matado a casi todos los protagonistas y, súbitamente, te inventas tres o cuatro clanes mafiosos más con decenas de nuevos personajes que el espectador no es capaz de ubicar. Parece que en Nápoles hay una mafia entera en cada portal. Después, el feminismo. Alguien muy 'woke' del equipo de guion dijo: ¿y si el jefe del grupo criminal más importante de la serie es una mujer? ¿Mola o no? Y, por lo que sea, les moló.

Patrizia, el estupendo personaje ancilar de las dos anteriores temporadas, asciende en la cuarta a jefaza de un montón de hombres insoportablemente viriles. La idea, en realidad, no estaba mal. El problema es que los guionistas llevan este rol hacia un camino muy poco mafioso: el amor.

Hasta que no aparece el fundido a negro que lleva a los créditos, puede morir cualquiera

Sí, amigos, pones de jefa de la mafia napolitana a una mujer y, a los cuatro capítulos, no se te ocurre otra cosa que enamorarla y embarazarla, como si esto fuera 'Sexo en Nueva York'. Esto no es 'Sexo en Nueva York', esto es 'Sangre a raudales en Nápoles'. ¿Qué estaban pensando? ¿Una trama de amor en una serie donde lo más amable que puede pasarte es que te maten de un solo disparo y no de treinta? Esta cursilada del amor, y tantos mafiosos inubicables, acabaron por hacer naufragar la temporada.

Conscientes de sus errores, la temporada quinta estrenada hace una semana vuelve por sus fueros con un primer capítulo que, en cualquier otra serie, sería el último, y el más celebrado. Una orgía de sangre de 48 minutos de duración. Hasta que no aparece el fundido a negro que lleva a los créditos, puede morir cualquiera, bajo una música incidental fabulosa. Eso es 'Gomorra'.

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