las aguas estancadas del pop

U2, Los Planetas, Bunbury, Björk, C. Tangana. Los diez peores discos de 2017

Algún día dejaremos de pagar barbaridades por ver a grupos que pasan su peor momento creativo

Foto: Bunbury en la presentación en Ciudad de México de 'Expectativas', su nuevo disco. (EFE)
Bunbury en la presentación en Ciudad de México de 'Expectativas', su nuevo disco. (EFE)

Hace años que el pop-rock de raíz anglosajona navega por aguas estancadas. Por eso el prestigioso crítico Simon Reynolds acuñó el término “retromanía”, que alude a la tendencia a componer inspirándose en momentos gloriosos del pasado pop. En 2017 se recrea mucho más de lo que se crea. Vivimos tiempos de piloto automático y máxima complacencia, muchas veces cercana al autoplagio. Los dioses de la música comercial saben que sus 'fans' les perdonan cualquier cosa. Algún día dejaremos de pagar barbaridades por ver a grupos que pasan su peor momento creativo. Como puede comprobarse en la siguiente lista de los diez discos del año más cochambrosos.

1. U2 - 'Songs of Experience'

Los irlandeses U2 llevan más tiempo entregando discos mediocres que obras canónicas del pop de estadio. Brillaron en la etapa que abarca desde 1980 hasta 1993, siendo generosos, pero llevan ya un cuarto de siglo facturando obras menores, irrelevantes, risibles. En 'Songs of Experience', con su pomposa alusión a William Blake, se muestran incapaces de firmar un solo éxito disfrutable. Para grabar esto, mejor jubilarse del estudio y seguir girando con los éxitos de toda la vida.

2. Los Planetas - 'ZTA'

Casi nadie discute que 'Zona Temporalmente Autónoma' es un disco flojo. El debate parece radicar en si el himno 'Islamabad' compensa tanta mediocridad o no. En realidad, aunque muchos lo describen como una pieza innovadora, 'Islamabad' es el viejo zumbido psicodélico de Mercury Rev donde han empanado una apología del Islam regada con la superioridad moral congénita de las letras de J. El grupo emblemático de la Generación X española sigue vendiendo humo, que las revistas y emisoras especializadas compran como sin fuese oro.

3. Enrique Bunbury - 'Expectativas'

El cantante de Héroes del Silencio parece más perdido que nunca en sus letras crípticas, estribillos épicos y poses de chamán roquero. Sobre el escenario, Bunbury es un ciclón, pero a la hora de componer no destaca del pelotón del pop-rock español. Algunos soñamos con que algún día se rinda y se dedique a interpretar, una tarea donde sí saca varias cabezas a sus competidores. Al final, ‘Las expectativas’ podría titularse ‘Las expectativas defraudadas’. Una pena.

4. Arcade Fire - 'Everything now'

El fiasco del año se titula 'Everything now'. Ni los fanáticos más fanáticos del grupo canadiense se atreven a negar que estamos ante su peor trabajo. Muchos de ellos opinan en redes que es una vergüenza que hayan decidido publicar este repertorio a medio cocinar. Esta fue la sentencia del prestigioso mensual británico 'Q': “Una sobredosis creativa carente de emociones. Se las han arreglado para que al terminar el disco el oyente piense que le han dado -al mismo tiempo- ‘demasiado’ y ‘no lo suficiente’”. El resultado es un refrito de sonido 'arty-disco' bastante insípido (no son David Bowie). Uno de esos trabajos que deberían hacer pensar en la disolución de la banda que lo ha compuesto.

5. C.Tangana - 'Ídolo'

El referente de la escena trap hispana es una especie de yupi carente de 'flow', incapaz de rimar sobre cualquier cosa que no sea él mismo. ‘Inditex’ podría ser el himno del sector más desclasado de los 'millennials'. “En mi vida solo hay coca y ruido”, recita con su voz nasal. Hay que darle la razón porque todo el álbum está atravesado por la sensación de que no tiene nada que decir. 'Caballo ganador' es otra cima del mal rollo narcisista. Los ritmos famélicos de 'Ídolo' palidecen ante el talento de sus referentes (Drake, Frank Ocean, The Weeknd…) y más todavía si comparamos con la competencia latina (Maluma, Balvin, Ozuna…). Depresivo y deprimente.

6. Björk - 'Utopia'

'Utopia' es un ejemplo de disco autoparódico, escrito y cantado con piloto automático o dictado por los guionistas de la sección 'Celebrities' de 'La hora chanante'. Ofrece una sobredosis de gorgoritos, arreglos cuquis y rimas presuntamente hipersensibles. El venezolano Arca, productor de moda que crece en protagonismo, hunde a la islandesa en la autocomplacencia más cursi. Los ritmos ni enganchan, ni contagian, ni hipnotizan. Más bien inducen a sestear. Papel de la pared para salones 'cool'.

7. Camela - 'Me metí en tu corazón'

Como fan duele decirlo, pero es obvio que las nuevas composiciones grabadas por el dúo de San Cristobal de Los Ángeles (Madrid) no dan la talla. Tampoco avergüenzan, pero pasan sin pena ni gloria. Dioni y Ángeles cantan tan bien como siempre, pero el material escogido no emociona como antes. En directo, el nuevo repertorio no aguanta la comparación con los clásicos. Su brillante historial merece mejor nivel de melodías y estribillos.

8.The War On Drugs - 'A deeper understanding'

Durante demasiado tiempo, la escena 'indie' ha confundido melancolía con talento. Pasó con Wilco, con Belle & Sebastian y casi con cualquier artista neofolk de Brooklyn. 'A deeper understanding' es un disco soso, blando y predecible, con una voz aburrida y carente de matices. Su prestigio radica en la devoción de treintañeros de escuela privada alérgicos a cualquier propuesta popular, bailable o simplemente alegre. La banda sonora perfecta para los ‘viejóvenes’ de clase media-alta españoles.

9. LCD Soundsystem - 'American dream'

El grupo de James Murphy tuvo una época disfrutable, donde componían estribillos contagiosos y ofrecían shows vibrantes en los festivales 'hipster'. El problema es que estamos ante un artista más pendiente de exhibir su colección de discos que de incendiar la pista de baile. Su nuevo trabajo palidece ante los anteriores, por mucho que se empeñen sus defensores en venderlo como una obra maestra. 'Emotional haircut' aspira a sonar como los abrasivos Gang Of Four y se queda en cruce de Talking Heads con los peores U2, por poner un ejemplo. ‘American dream’ es un disco prescindible de un artista que parece haber dicho todo lo que tenía que decir.

10. The National - 'Sleep Well Beast'

Desde hace un par de décadas, ha cuajado una palabra para designar a persona insufribles, narcisistas, incapaces de disfrutar de los placeres sencillos. Me refiero al adjetivo ‘intensitos’. Por decir algo, los versos bajoneros del grupo de Cincinnati son capaces de quitar las ganas de vivir a Marc Anthony. Títulos traducibles como 'El Sistema solo sueña en total oscuridad' dan una pista de su talento para la pedantería. Por supuesto, ya son los reyes del 'indie'. Que no decaiga el muermo.

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