hoy actúa gratis en la puerta del sol de madrid

Cocaína y cocodrilos: C. Tangana, la estrella del trap español no tiene nada que decir

Sorpresa veraniega: 'Mala mujer' es la primera canción del trap español que puede considerarse un éxito. ¿De dónde sale su autor?

Foto: C. Tangana.(Javier Ruiz)
C. Tangana.(Javier Ruiz)

Sorpresa veraniega: 'Mala mujer' es la primera canción del trap español que puede considerarse un éxito. Su vistoso vídeoclip, grabado en México, supera los tres millones y medio de visitas en la versión oficial de Youtube (a los que habría que añadir muchos clics de versiones no oficiales). Tiene seis millones de reproducciones en Spotify y suena en Los 40 Principales, donde el presentador estrella Tony Aguilar invitó a Tangana a un programa que se emite para todo el mercado latino.

También le han entrevistado en la cadena SER, en realidad un tenso encuentro donde Antón Álvarez Alfaro -su nombre real- desplegó una evidente incomodidad y falta de cintura a la hora de relacionarse con la presentadora. Rechazó preguntas, contestó a otras con desgana y demostró desconocer el campo de minas que es opinar sobre relaciones de género en 2017. “No soy ni machista, ni tampoco feminista, soy transexual”, espetó a la periodista. Twitter le contestó con un aluvión de zascas, desprecios e insultos.

El problema de vender 'Mala mujer' como el primer gran éxito del trap español es que su autor no lo considera trap. Y tiene toda la razón: estamos el típico tema de pop latino, moderadamente pegadizo, que trata un asunto tan manido como la perversidad de las mujeres y su frialdad al tratar a sus parejas. ¿Por qué ha levantado tanto revuelo? Seguramente por la expectativa de saber si estamos ante una escena musical nueva, capaz de disparar las ventas del pop patrio. La mayoría de medios creen que el trap es el sonido del futuro, el de los milennials, la banda sonora de la próxima década. Quizá más.

No somos ninis

El trap español cuenta con el favor de las tribunas cool, como demuestra que haya sido incluido en las programaciones de festivales de éxito como Sónar, Primavera Sound y Benicàssim. También ha interesado a medios musicales hípster como Tentaciones, Radio 3 o Jenesasipop. Su sonido estadounidense, la alergia política y el toque fashion encaja perfectamente en el discurso dominante en la prensa de tendencias. Sin embargo, también ha despertado recelos clasistas, crudamente expuestos en un artículo de La Vanguardia titulado 'Trap: el rap de los ninis'. Ya saben, los jóvenes presuntamente pasotas y desmotivados que ‘ni estudian ni trabajan’. En el reportaje se atribuye a esta escena “el potencial para dar voz al vértigo posconsumista de las hordas de adolescentes y ninis, más o menos marginales pero permanentemente conectados”. Ya saben: los pobres y parados son “hordas”, “masas”, “turbas”, no personas. El desprecio a la maltratada juventud actual, consciente o inconsciente, no es exclusivo de popes de El País como Antonio Navalón.

Como era de esperar, C. Tangana objetó seriamente al texto de La Vanguardia, aportando en Instagram datos difíciles de rebatir. “Llevo trabajando desde los dieciséis años. Tengo una carrera universitaria y profesionalmente se puede decir que no tengo nada que envidiar a un redactor de suplementos culturales. (…) España tiene que dejar de vernos como los ninis de Youtube. Dejad de llorar cada vez que uno tiene éxito. Los medios usan tu imagen y tu actitud adolescente para generar contenido que al final es dinero”, lamentaba. Y es cierto: muchos periodistas musicales miran por encima del hombro a los traperos, pero no dejan de hablar de ellos. La carrera de Antón es Filosofía y está claro que no es el tonto que pintan los tuiteros más irritados.

Cocaína y cocodrilos

Pero vayamos a la música, que con tanta polémica es sencillo que lo importante pase a segundo plano. Tangana suena como una adaptación española de superventas estadounidenses tipo Frank Ocean y Drake, incluso ha grabado una mixtape sobre bases de este último. Su actitud, sobrada y chulesca, es típica de cualquier artista conectado con el hip-hop. Queda claro en vídeos como 'Alligators', una declaración de intenciones donde presume de estar muy por encima de la competencia, además de hacer publicidad gratuita a la marca pija Lacoste. En otro de sus temas, “Bolsas', habla de consumo de cocaína, sustancia que el personaje principal -seguramente él mismo- usa para paliar el dolor por un deseo no correspondido. En el vídeoclip, enlazado más arriba, Tangana aparece jugando con bolas de nieve.

Otra de sus canciones relevantes es 'Nada', donde ataca a Nega de Los Chikos del Maíz, acusándole de envidoso y políticamente incoherente. “Perfil de pensamiento izquierda/ que grita revolución en alto pero cobra entrada/ Eres la puta de Pablo Iglesias/ estás mordiendo la almohada al poder/ sé que te lo tragas”, recita en la letra. La respuesta de Los Chikos del Maíz, titulada 'Los pollos hermanos', redobló la hostilidad. “Rojos y blasfemos, vengo a quemar la tienda/‘Nega tiene un iPhone’, corre a chivarte a Marhuenda”, decía una de sus rimas. “¿Que cobro por entrada? Joder, qué locura/ lógico, estudiaste en un cole de curas/ el problema es que cobro más que tú y tu grupo juntos/ no mordemos la almohada al poder/ ya somos el poder y punto”, añadía. ¿El palo más duro a Tangana? “Pide curro en Ciudadanos, no lo descarto/ te van las bolsas y quedar el cuarto”, remataba Nega. En el fragor de la batalla, el propio Pablo Iglesias llego a menospreciar a Tangana en Twitter. Fue el equivalente rapero a la ultima moción de censura.

Nada que decir

Tampoco ayuda mucho la promoción de Sony. Produce extrañeza la forma en que venden la música de Antón. El pasado 22 junio enviaron un mail a toda la prensa titulado “C.Tangana: Pop machista y transexual”. Definir a un artista como machista, igual que hacerlo como racista o clasista, supone un delirio inédito en la industria discográfica española, sobre todo con la que está cayendo en cuestión de violencia de género. Parece que la desesperación por vender ha llegado a nuevas cimas. El Confidencial solicitó entrevista con Tangana reiteradamente, con la esperanza de aclarar estas cuestiones, pero Sony respondió que no era posible, sin dar plazo para retormarla. Quizá los recientes fiascos con la prensa les han animado a tomarse un descanso, una decisión que suena sensata.

Repasando las declaraciones del rapero, no parece que tenga gran cosa que decir. A Tangana, hay que reconocerlo, le honra su sinceridad. “Yo no tengo técnica musical. No sé tocar ningún instrumento del todo, no sé cantar bien del todo, no tengo estudios de sonido como para ser productor del todo… Pero me gustan todas las cosas”, afirmaba en la web Indiespot. Me recuerda mucho a los mustios años del indie, donde nadie tenía mucha idea de música y así salían los discos. El noventa y nueve por ciento de grabaciones de aquella época no las quieren recordar ni los propios autores, aunque hubo exitazos comparables a C. Tangana. Por ejemplo, Australian Blonde, hoy justamente olvidados. Esperemos que el trap no repita todos los errores de escenas anglófilas precedentes. Por lo menos, cantan en castellano. Lo que más une a trap e indie es la falta de algo que decir. Se limitan a exhibir actitud, gusto presuntamente exquisito y moderneo. ¿Hace falta un golpe de timón?

C. Tangana actúa gratis en la Puerta del Sol este miércoles a las 20:00 horas.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios