El peor momento del día para comer si estás buscando adelgazar
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El peor momento del día para comer si estás buscando adelgazar

Diversos estudios sobre el sobrepeso y el adelgazamiento han concluido que no solo importa el tipo o la cantidad de alimentos que ingerimos, sino también el cuándo

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Cuando intentamos perder peso, siempre ponemos especial atención en las cantidades, intentándolas recortar al máximo posible para poder crear ese déficit calórico que haga que los números de la báscula vayan bajando. Pero lo cierto es que en los últimos meses han salido varios estudios que ponían especial énfasis no solo en las cantidades correctas y el tipo de alimentos, sino cuándo ingerirlos para sacar el máximo provecho a nuestra dieta y evitar volver a coger peso de más.

Así, son varios los estudios que confirman que apostar por una cena tardía puede llegar a dificultar mucho el proceso de pérdida de peso. Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania descubrieron en una investigación reciente que comer tarde "aumenta el peso, los niveles de insulina y colesterol, y afecta negativamente a la función metabólica de quemar las grasas, al igual que a las hormonas que tienen que ver con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares o diabetes".

"Comer más tarde conduce a un aumento de peso debido a que hay una mayor cantidad de ocasiones para volver a comer antes de irse a dormir"

Según dicho estudio, hacer tu última comida antes de las ocho de la tarde puede ayudarte a reducir un 20% de tu peso corporal. ¿A qué se debe que haya que cenar tan pronto para poder adelgazar? Una de las explicaciones puede estar en que así nos será más fácil coger el sueño que si cenamos algo pesado y encima tarde, por lo que hormonas como el cortisol, que tienen que ver con la respuesta de estrés del organismo y precisamente se vuelven muy activas en personas con sobrepeso, descienden sus niveles si obtenemos no solo una buena cantidad de horas de descanso, sino una buena calidad del sueño.

Cuanto más pronto, mejor

"Sabemos por nuestros estudios sobre el insomnio o la falta de sueño que cuando estás más cansado esto afecta negativamente al peso y al metabolismo", reconoce Namni Goel, autor principal del estudio, a 'Best Life'. "En parte, esto es debido a la ingesta de comida nocturna, pero ahora estos nuevos hallazgos brindan una evidencia más clara sobre los beneficios de comer más temprano durante el día".

En este sentido, "comer más tarde puede promover que haya un aumento de peso, así como peores marcadores hormonales, niveles altos de glucosa e insulina". Todos estos factores están implicados en la aparición de diabetes y colesterol alto, que a su vez pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en el futuro.

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Este no es el primer estudio que se realiza sustentando la hipótesis de que cuanto más antes comas de irte a la cama menos probabilidades tienes de desarrollar obesidad: otro publicado en la revista 'Nutrition Research' en 2014 desveló que comer justo o después de las ocho de la tarde y hacer una rutina de ello se asocia con un índice de masa corporal (IMC) más alto. "Comer más tarde probablemente conduce a un aumento de peso debido a que hay una mayor cantidad de ocasiones para comer antes de dormir", resumieron en las conclusiones. Esto es evidente, pues aquí en España muchas personas a esa hora están merendando, con lo que si luego volvemos a comer en torno a las diez de la noche (que es la hora media en la que la gente en España suele cenar), estaremos llevándonos muchísimas más calorías a la boca.

Por todo ello, será mejor que intentes adelantar la cena en la medida de lo posible para así no tener que luchar más contra la báscula y que te sea más fácil perder peso en mucho menor tiempo. Otra de las tácticas que puedes implementar es la de aprovechar la mañana para aglutinar una mayor carga de ingesta calórica y reservar las últimas horas de la tarde para hacer deporte y quemar las grasas y calorías. Así, llegarás a casa con hambre a última hora de la tarde y en vez de merendar algo para luego cenar, haces una buena merienda cena que venga seguida de un paseo nocturno o de un tipo de ejercicio de exigencia leve o moderada. La clave está en organizarse y no persistir en hábitos que sabemos que son dañinos, no solo para nuestros objetivos de peso, sino también para nuestra salud en general.

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