Los beneficios de adoptar una respiración lenta en tu vida cotidiana
  1. Alma, Corazón, Vida
INHALAR Y EXHALAR

Los beneficios de adoptar una respiración lenta en tu vida cotidiana

Diversos estudios académicos concluyen que no solo sirve para calmar la ansiedad, sino también para ayudar a tratar enfermedades cardiovasculares e insomnio

placeholder Foto: Foto: Efe.
Foto: Efe.

Se trata de un hecho fisiológico que muchos hacemos sin darnos cuenta. No hay nada más natural que respirar, pues es la condición imprescindible para que nuestro cuerpo se mantenga en constante funcionamiento y la sangre transporte el oxígeno a los órganos. La acción de llenar los pulmones de aire se produce por primera vez a los 10 segundos de nacer y, desde entonces, nos acompaña hasta que morimos.

Este movimiento nervioso involuntario que todos los cuerpos realizan arroja datos significativos: de media, un adulto ejerce 16 respiraciones por minuto, o lo que es lo mismo, 23.000 al día. Tanto es así que cuando llegues a los 30 años, habrás llenado los pulmones unas 250 millones de veces, según informa un artículo de la ‘BBC’. ¿Qué te parecen? ¿Muchas o pocas? ¿Suficientes o realmente podías haber dado menos?

Somos animales de costumbres, por lo que no debería costarnos tanto respirar más lento y profundo hasta que lo hagamos involuntariamente

A decir verdad, son excesivas. Cada vez hay más unanimidad científica respecto a que las inhalaciones y respiraciones de aire rápidas e inconscientes contribuyen a un montón de problemas de salud, como por ejemplo, ansiedad, depresión o presión arterial alta. Es evidente que cuando tienes alguno de los síntomas de estas patologías tu respiración se acelera, el signo más notorio de que lo mejor que debes hacer es tranquilizarte y respirar hondo. Los médicos han encontrado, por tanto, que si solo realizas seis por minuto, notarás que tu cuerpo y tu mente adquieren un estado de reposo que afectará muy positivamente a tu salud.

Seguro que a estas alturas del texto estás pensando que este es otro de esos artículos que recogen los beneficios de prácticas como el yoga o el ‘mindfulness’. Pero nada más lejos de la realidad, que aunque este tipo de ejercicios son muy recomendables si padeces estrés o ansiedad, lo importante es incorporar esta serie de respiraciones lentas a nuestra vida diaria y a nuestra forma de ser, es decir, de existir.

Foto: Foto: EFE.

Como el ser humano es un animal de costumbres, tener la capacidad de lograr una respiración más lenta y más profunda y poder acoplarla a lo largo de las tareas que realizamos a diario no debe ser tan complicado. Ahora mismo, mientras lees este artículo, simplemente empieza a respirar de una forma más honda y pausada. A medida que lo vas haciendo, evita no pensar en ello, como si fuera parte de la normalidad de tu organismo. Tan solo procura incorporar esta modalidad de nutrirte de oxígeno un par de veces al día hasta que te acostumbres: seguro que en el momento en que se convierta en hábito, sufrirás menos patologías relacionadas con el estrés y la ansiedad.

Como recoge el medio británico, hay una amplia gama de estudios que demuestran la eficacia de los ejercicios de respiración para combatir enfermedades como la hipertensión, así como los trastornos mentales anteriormente mencionados. También hay algunos que los relacionan como terapia contra el insomnio, tan común en esta época tan cargada de preocupaciones por la pandemia del coronavirus y la cuarentena. Incluso, hay algunos ‘papers’ como por ejemplo uno realizado por el King’s College de Londres que aseguran que la respiración profunda consigue aliviar la sensación de dolor físico en las personas, al igual que también puede ayudar a pacientes de artritis, una enfermedad en la que esta percepción de molestia o dolor se cronifica con suma facilidad.

Mejor salud cardíaca

¿Cómo puede llegar a implantar mejoras en el organismo un hecho tan natural como llevar aire a los pulmones de una forma profunda y reposada? Donald Noble, profesor de Medicina de la Universidad de Emory, cree que se debe al efecto de los nervios que tenemos en el pecho, los cuales puedes notar “si tan solo tomas una respiración realmente profunda”. Esta sensación de presión que notamos en el pecho viene de unos sensores nerviosos que permiten que los pulmones se abran y amplíen.

Cuando tomamos respiraciones profundas, la actividad en otras regiones del cuerpo se sincronizan con esa serie de hondas repeticiones

“El movimiento producido por la relajación del diafragma cuando exhalamos también conduce esa presión hacia las vías sanguíneas que llegan hasta el corazón, activando otro tipo de sensores nerviosos localizados en nuestras arterias llamados barorreceptores”, explica. Por tanto, aquí puede estar la explicación de por qué mejora nuestra salud cardiovascular.

Noble sostiene que cuando tomamos respiraciones profundas, la actividad en otras regiones del cuerpo se sincronizan con esa serie de hondas repeticiones, lo que creará un equilibrio orgánico. “Si respiras demasiado rápido, no consigues estimular esos nervios que mandan estímulos nerviosos al cerebro, por lo que el cuerpo se mantendrá en desequilibrio”, asevera.

Foto: Fumar y beber, beber y fumar. Los malos hábitos siempre van de la mano. (IStock)

Tal vez también pueda ser esta la explicación de por qué los fumadores disfrutan tanto de sus cigarrillos a pesar de que no produzcan un efecto realmente notorio: al tragar el humo el tiempo de exhalación se ralentiza, lo que genera una falsa sensación de relajación producida por los agentes tóxicos del tabaco, pero también por el hecho de respirar de forma más calmada. Por todo ello, como decíamos, no hace falta que te obligues a realizar ejercicios de yoga o de ‘mindfulness’ para conseguir mejorar tu salud física y mental. Que también serían muy recomendables, pero lo verdaderamente útil para tu organismo y, en general, para tu vida, es poder acostumbrarte a reducir el ritmo de tu respiración hasta el punto de que se convierta en costumbre.

Lo más difícil de esta tarea no es el hecho de acordarte todos los días de respirar más despacio, sino instalarlo en tu vida cotidiana y social, que siempre es frenética y nos exige tiempos de entrega o rutinas repetitivas en las que impera la frase de “no tengo tiempo”. Pero aprovechando que ahora mismo la actividad está detenida y quedan unas cuantas semanas por delante para volver a la normalidad, estaría muy bien que consiguieras desarrollar y acoplar esta serie de recomendaciones destinadas a mejorar tu salud.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Salud Transporte Estrés Yoga Reino Unido Salud mental Vida saludable
El redactor recomienda