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RECONOCE QUE SE SIENTE MEJOR QUE NUNCA

Una mujer adelgaza 51 kilos en solo siete meses después de dos operaciones

Llegó a pesar 122 kilos, pero al cumplir los 30 años ha recuperado el mismo peso de cuando tenía 13 y comenzaba a ser una adolescente

Foto: El antes y el después de Nancy es impresionante: 50 kilos marcan la diferencia (Foto: Facebook)
El antes y el después de Nancy es impresionante: 50 kilos marcan la diferencia (Foto: Facebook)

Cuando una persona toma la decisión de adelgazar, se enfrenta a todo tipo de situaciones peligrosas: desde las dietas que no le permiten comer los alimentos que le gustan, al deporte que le recomiendan hacer los expertos o los horarios de comidas que debe cumplir y que, en muchas ocasiones, le impiden disfrutar a fondo de la comida.

Nancy Fawehimi había pasado por todas las dietas posibles desde que era joven, pero ninguna había funcionado. Hasta que tomó la decisión de someterse a una operación de estómago, pero aquello tampoco funcionó: asegura que es el "mayor arrepentimiento" de su vida, ya que siguió comiendo chocolate, patatas fritas y todo tipo de alimentos poco sanos.

A pesar de tener colocada una banda gástrica, Nancy Fawehimi llegó a pesar 122 kilos y nunca decía que no a comidas llenas de queso, por lo que no veía en el horizonte la posibilidad de perder peso. Entonces tomó su segunda decisión importante: quitarse la banda y hacerse un bypass gástrico, una técnica usada habitualmente en personas con obesidad mórbida.

Ha adelgazado 51 kilos

Nancy se sometió al bypass, lo que implicó reducir el tamaño de su estómago, y comenzó a reducir su consumo de calorías. A lo largo de siete meses fue perdiendo peso poco a poco y el pasado 1 de enero celebraba su 30 cumpleaños subiéndose a la báscula y llevándose una de las alegrías de su vida: había conseguido situarse en solo 71 kilos después de adelgazar 51.

Llegó a pesar 122 kilos pero, tras la segunda operación, ha adelgazado más de 50 para recuperar el peso de cuando tenía 13 años

Esta joven británica reconoce a 7 News que "perder peso ha cambiado por completo mi vida porque estoy más segura y más feliz que nunca. No pensé que alguna vez me vería y sentiría tan bien. Antes, la gente me felicitaba diciendo 'tienes una cara bonita', pero nunca tuve el cuerpo igual". Pero ahora las cosas son muy diferentes.

Nancy explica que pesa exactamente lo mismo que cuando tenía 13 años, algo con lo que apenas podía soñar cuando comenzó este proceso de adelgazamiento: "No pensé que alguna vez me vería y me sentiría tan bien, la mejor parte fue poder comprar un vestido bonito sin temor a que no me quedara bien". Hoy es una persona nueva.

El bypass gástrico se suele emplear con personas que sufren obesidad mórbida (EFE/Miguel Ángel Molina)
El bypass gástrico se suele emplear con personas que sufren obesidad mórbida (EFE/Miguel Ángel Molina)

Por eso, lo primero que ha hecho ha sido irse de compras: "Me encanta comprar ropa ahora, ya que puedo comprar algo en cualquier tienda en lugar de ir a buscar tallas grandes". También lo ha notado en su día a día con sus hijos: "Ahora puedo ser la mejor madre posible para mis hijos pequeños. Por lo general, optaría por llevarlos a un sitio tranquilo para poder sentarme y mirarlos, pero ahora me encanta llevarlos al parque para correr al aire libre".

Más energía

Esta mujer tiene ahora mucha más energía que cuando pesaba 122 kilos, pero no olvida los malos momentos pasados. Reconoce que antes solía "negar" lo que había comido porque se sentía "avergonzada" por sus constantes atracones, pero gracias al bypass gástrico al que se sometió ahora afronta la vida de una manera muy distinta.

Admite que colocarse la banda fue "el error más grande de mi vida, ya que terminé viviendo de chocolate, patatas fritas y alimentos poco saludables como pasta con extra de queso o pizza. Soy una entusiasta de la cocina y me encanta cocinar, así que a menudo recreaba recetas que había visto en Instagram, como hamburguesas con queso o patatas fritas cargadas de queso".

Por eso, porque "nunca me comía nada normal, siempre era súper indulgente con las calorías", tomó la decisión de no volver a ser esa persona. Ahora, al ver fotos antiguas, se siente como una persona nueva y completamente diferente: "Cuando miro fotos mías de antes, me siento triste al recordar lo infeliz que era. Es una pena que haya permitido que mi cuerpo se pusiera así".

Ha cambiado las patatas fritas y el chocolate que comía entre horas por la fruta: ahora se siente mucho mejor

Su dieta normal actual es la siguiente: desayuna un batido con avena, frutas del bosque y proteína en polvo; almuerza una ensalada de pollo y cena salmón a la plancha con verduras, ensalada de gambas o alimentos similares. Y entre horas, ha cambiado las patatas fritas y el chocolate por la fruta. No piensa volver a ser la mujer que iba a comprar ropa a las tiendas de tallas grandes.

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