LA DIRECTORA DEL ESTUDIO TAMBIÉN LO HACE

Las diez horas a las que debes comer cada día para adelgazar y bajar el colesterol

Un nuevo estudio sobre el ayuno intermitente posiciona este método como una de las herramientas más afectivas a la hora de perder peso

Foto: Las horas a las que comemos pueden ser determinantes para adelgazar o no (EFE)
Las horas a las que comemos pueden ser determinantes para adelgazar o no (EFE)

Las personas que quieren adelgazar no tienen un único perfil: en unos casos se trata de hombres y mujeres con una vida sedentaria que apenas hacen deporte y pasan muchas horas sentados; en otros, son personas que han lidiado desde su infancia con el sobrepeso y cuando llegan a adultos esos problemas se mezclan con otros de salud para dificultarnos el día a día.

Pero hay casi miles de problemas derivados de la obesidad y el sobrepeso y adelgazar es la solución para muchos de ellos. Alimentarse de manera sana, siguiendo una dieta saludable e introduciendo ejercicio en el día a día es el consejo más repetido por los expertos en nutrición, aunque también hay otras posibilidades menos tradicionales, pero para algunas personas, más eficientes.

Una de ellas es el ayuno intermitente, una técnica de la que ya te hemos hablado y que consiste en limitar la ingesta de alimentos a unas determinadas horas del día. Por ejemplo, algunas personas eliminan el desayuno y solo se alimentan desde las dos de la tarde que comen hasta las diez que cenan, ayunando las otras 16 horas del día. Es lo que se conoce como la dieta 16:8, pero no es la única de este tipo de trucos para adelgazar.

La dieta 14:10

Un nuevo estudio publicado en la revista médica Cell sugiere que restringir las horas del día en las que nos alimentamos no solo ayuda a perder peso, sino también a otros aspectos importantes de la salud como reducir la presión arterial o los niveles de colesterol o, incluso, rebajar la presencia de lípidos aterogénicos en pacientes con síndrome metabólico.

El ayuno intermitente no solo ayuda a perder peso, sino también a reducir la presión arterial o los niveles de colesterol

Esa investigación sugiere que deberíamos reducir las horas en las que ingerimos alimentos a solo diez cada día. Es decir, si desayunamos a las ocho de la mañana, deberíamos cenar no más tarde de las seis de la tarde; si tomamos esa primera comida del día a las diez de la mañana, entonces podríamos retrasar la cena hasta las ocho de la tarde. El objetivo es que no haya más de diez horas entre la primera y la última ingesta de comida diaria.

Pam Taub, cardióloga de la Universidad de California San Diego y autora principal del estudio, ha explicado a Insider que "pensamos que una franja de diez horas para comer era muy factible para la mayoría de las personas. Y los resultados son bastante sorprendentes, en términos de reducción de peso, reducción del colesterol malo y reducción de la presión arterial".

Elegir diez horas para comer es el objetivo de esta dieta (EFE/Bas Czerwinski)
Elegir diez horas para comer es el objetivo de esta dieta (EFE/Bas Czerwinski)

La investigación se llevó a cabo con 19 pacientes con sobrepeso que sufrían problemas como presión arterial alta, exceso de grasa abdominal o colesterol alto. Les pidieron que comieran solo durante diez horas al día, ajustando cada uno el horario a sus necesidades, y los resultados fueron prometedores: adelgazaron, perdieron colesterol malo y hasta durmieron mejor.

Sin cambiar la dieta

La media es que cada persona adelgazó unos 300 gramos cada semana, por lo que al final de los tres meses de prueba, habían perdido casi cuatro kilos. Y solo introduciendo ese ayuno intermitente, es decir, comiendo durante diez horas al día y ayunando las otras 16, pero sin cambiar su dieta ni introduciendo otros factores como el deporte que no hicieran antes.

La doctora Taub deja claro que no se trata de "una dieta de restricción calórica. Les decimos que coman durante esas diez horas y que estén contentos. Y creo que eso es importante: las personas no tienen hambre, no se sienten privadas. No le pedimos específicamente a nadie que restringiera sus calorías, solo sus horas para comer. Y una de las cosas buenas es que, sin darse cuenta, reducen sus calorías un poco".

Por eso, no sorprende que dos de cada tres pacientes que se sometieron al estudio siguieron aplicando este ayuno intermitente después de terminar la investigación porque se sentían mejor. Algunos, incluso, pudieron abandonar o reducir los tratamientos para el colesterol o la presión arterial que tomaban antes de comenzar el experimento.

No han tenido que dejar de comer nada, solo adaptar sus horarios para comer durante diez horas al día y ayunar las otras 16

La propia doctora Taub está tan convencida del éxito de este método que ella también ha decidido seguirlo: "Básicamente ceno un poco antes y lo hago de manera muy, muy ligera; la cena debe ser la comida más ligera del día". Ella ha decidido comer entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde, ya que cree que las horas del día son las mejores para comer y porque los relojes biológicos de las personas deben estar activos en determinados momentos.

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