CÁLZATE LAS ZAPATILLAS

La forma de correr que permite quemar más calorías y adelgazar

Por mucho que lo intentes, si no te mueves no estarás haciendo ningún progreso a la hora de perder peso. Varios expertos recuerdan qué es lo que más te conviene

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Si quieres perder peso y no gastar esfuerzos en vano, la clave reside en quemar muchas más calorías de las que ingieres. No hace falta tampoco que gastes dinero en la suscripción a un gimnasio o pases horas al día empeñándote; tan solo basta con unas buenas zapatillas y tu fuerza de voluntad, ya que el tipo de ejercicios más propicio para dejar la grasa atrás es el de cardio.

¿Qué quiere decir esto? Ya sea andar o correr, la respuesta está en tus piernas: hay que moverlas. Dependiendo de tus aptitudes físicas actuales, te decantarás por carreras cortas o largas, a buen ritmo o más lentas; o bien tan solo una simple caminata de un par de kilómetros al día si hace mucho que no sudas y te da un poco de respeto volver a ponerte las zapatillas.

Las carreras más largas pueden estimular tu apetito y hacer que consumas más calorías de las que quemas

La revista 'Pop Sugar' ha publicado un artículo en el que clasifica las distintas formas de correr que mejor se pueden adaptar a tus objetivos. Todas ellas con pros y contras, ya que tú eres el único que puede decir cuál de ellas es la que más le conviene. De lo contrario, lo mejor será que contactes con un entrenador personal para que te asesore y llegues a la meta más rápido de lo que creías al principio.

Largas y lentas

Las mejores para empezar, no solo por no requerir un alto grado de exigencia física, sino también porque te ayudarán a recuperar (si es que lo habías perdido) tu amor por salir a hacer deporte al aire libre. Si corres 60 minutos más o menos a 5 kilómetros por hora, lograrás quemar una media de 714 calorías. Nada mal. Este tipo de carrera te vendrá muy bien si estás pensando presentarte a alguna maratón en un futuro cercano, además de contribuir a la salud cardiovascular. Lo malo, es que te llevará más tiempo, y si tienes una vida ocupada es mejor que optes por otra modalidad. También incrementará tu apetito una vez termines.

De ritmo rápido

Estas son para deportistas más avezados y familiarizados con la actividad. En este caso, si corres a más velocidad pero durante menos tiempo (a más o menos ocho kilómetros por hora), estarás quemando una media de 447 calorías. Lo bueno es que tardarás mucho menos que con el primero y también viene muy bien para el correcto funcionamiento de tu corazón. Otra de las ventajas es que el cuerpo tarda mucho más en recuperarse, lo que ayudará a quemar más grasa una vez hayas terminado. Ya que lo realizas en un tiempo más corto y te cansas más, puede hacer que te sientas agotado más tarde en todo el día. Por eso, de hacerlo mejor reserva el momento para antes o después de cenar. Eso sí, tiene una desventaja, y es que tus articulaciones y músculos notarán el esfuerzo.

No te olvides de que para adelgazar de verdad también es muy importante la alimentación. Por ello, debes crear un déficit de calorías

"A la hora de comparar las calorías quemadas, la carrera más lenta consigue dejar atrás más calorías", pondera Jenny Sugar, especialista en salud. Por lo tanto, si tienes tiempo de sobra y no eres un corredor demasiado rápido, es aconsejable que realices la corta, más que la larga. "Este tipo de entrenamientos hará que tu ritmo cardíaco aumente, y tu cuerpo se adaptará con bastante rapidez y descubrirá cómo ser más eficiente", analiza Ali Greenman, entrenador personal a 'Pop Sugar'. "Después de este tipo de carrera, tu cuerpo se recuperará más rápido".

"Las más largas pueden estimular tu apetito y hacer que consumas más calorías de las que quemas", valora Lindsey Bennet, 'coach' en todo lo relativo al mundo del fitness. "Y eso, definitivamente, no te ayudará en nada a perder peso". En cambio, si comparas intervalos de más velocidad (como un sprint a mitad de camino), los resultados que obtengas serán mayores. "Encuentra una forma de ser más eficiente", aconseja Greenman. "Los picos de esfuerzo conseguirán que tu corazón también se ejercite".

A medida que aumenta la intensidad, el ritmo cardíaco tambíen lo hace, y tu cuerpo trabaja más para gastar más energía, lo que quema más calorías, incluso después del ejercicio, como decíamos. "Este fenómeno se conoce como EPOC o efecto de poscombustión y se basa esencialmente en que el cuerpo las quema para recuperarse de una sesión intensa", asegura Bennet.

No te olvides de que para adelgazar de verdad también es muy importante la alimentación. Por ello, debes crear un déficit de calorías para eliminar el exceso de grasa. "Asegúrate de no consumir más de 1.200 calorías al día", recalca Jim White, un dietista y entrenador personal, en la revista británica. Es por ello que necesitas seguir una dieta acorde a tus necesidades calóricas, puesto que si solo te dedicas a correr no servirá para nada. "Consume alimentos integrales y limita el alcohol, así como los alimentos procesados y el azúcar", recuerad el experto. Solo así podrás cumplir tus objetivos.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios