DALE DURO

Cómo sacar el máximo partido a la cinta de correr para adelgazar

¿Te gusta hacer running en el gimnasio? ¿Eres de los que vas todos los días a hacer cardio? Te contamos las claves para que se te de mucho mejor y aproveches el tiempo

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Te gusta correr y te pasas el día en la cinta del gimnasio. Está claro que eres una de esas clásicas personas que utilizan este aparato imprescindible y tan solicitado. ¿Por qué están ocupados la mayoría del tiempo y a la vez son una de las máquinas más odiadas por todos?

Seguro que has escuchado alguna vez eso de "odio la cinta de correr", pero debes reconocer que es muy socorrida porque nos permite hacer 'running' cuando no es posible hacerlo en la calle. A lo largo de los años, en nuestro país, el número de corredores ha crecido enormemente.

Los datos del Plan Estadístico Nacional, realizado por el Consejo Superior de Deportes, no pueden ser más optimistas para esta práctica. En el año 2015 alcanzó su máximo porcentaje de crecimiento, aunque continúa popularizándose a un ritmo vertiginoso. ¿Por qué? El clima es el principal atenuante. Si todavía no le dedicas unos minutos al día, ve pensando en hacerlo: te estás perdiendo beneficios como mejoras del rendimiento del corazón y presión arterial, aumento de la calidad del sueño y de la salud mental, entre otros.

Aprovecha

Estos aparatos pueden usarse para una gran variedad de entrenamientos: caminar, correr largas distancias, incluso intervalos de alta intensidad, y si quieres aumentar la dificultad, también ejercicios de fuerza. Lo primero que debes tener en cuenta para empezar una rutina es planificar a largo plazo. Ten claros tus objetivos de acondicionamiento físico.

Caminar sobre una cinta de correr varios días a la semana mientras lees una revista o ves la tele puede ser suficiente para transformar tu salud

Si estás planeando acudir a una maratón, es posible que quieras crear un programa específico. En la máquina tienes varios que pueden ayudarte a mantenerte interesado. Tienen diferentes objetivos y puedes ir cambiando las opciones a medida que vayas mejorando. Aprovecha todo lo que te ofrece: desafíos con tiempo, velocidad, inclinación...

Si no estás familiarizado, empieza despacio. Comienza caminando poco a poco durante tres o cuatro minutos hasta que te acostumbres y después aumenta el ritmo (que estés cómodo) y corre. Todo depende de tu nivel y experiencia. Algunos aparatos también te permiten ingresar tus datos, crear un perfil para calcular tu ritmo cardíaco y un objetivo adecuado. Utiliza ropa cómoda por si en algún caso cayeras al suelo no te vayas a quemar.

No te aburras

Hay una gran variedad de carreras de intervalos que se alternan entre ritmos intenso y de recuperación y se consideran una forma eficiente y rápida para ponerse en forma. En general, estos programas deberían sacarte de tu zona de confort, pero debería haber suficiente tiempo para descansar entre los esprints para que puedas controlar la respiración nuevamente.

No te olvides de calentar. Es muy importante para poder mantener un ritmo adecuado sin cansarte y sin disminuir la velocidad. Cambia la pendiente de vez en cuando para que no se te haga fácil y quemes más calorías: piensa que la calle no es recta y tiene elevaciones, cuanto más real sea en la cinta, más beneficios obtendrás. Si quieres añadir algún tipo de dificultad, haz algún entrenamiento de fuerza (pero no subido en la cinta).

Dedica unos minutos a correr en la cinta porque te estás perdiendo beneficios como mejoras del rendimiento del corazón y presión arterial

Baja, realiza tres series de levantamientos de pesas, flexiones o sentadillas y vuelve de nuevo a la cinta. Que no se te olvide pararla por completo o podrás sufrir algún disgusto. Cuida tu postura, ten cuidado y trata de mantener una amplitud que te sea natural. De hecho, la cinta es ideal para trabajar junto con la frecuencia de zancada porque puedes ir haciendo variaciones poco a poco de velocidad y experimentar a ver con qué frecuencias y ritmos te sientes más cómodo.

Lleva cuidado

No mires para abajo porque no te vas a tropezar, no hay irregularidades en el terreno, es la misma cinta todo el rato así que aprovecha para mirar al frente, con la cabeza bien sujeta pero sin tensión excesiva. Empezar en una rutina de ejercicios constante es la mejor forma de asegurarse de cumplir con las pautas mínimas recomendadas de actividad física o tus propios objetivos de acondicionamiento físico por los expertos.

Pero si aún no estás haciendo ejercicio regular, ve aumentándolo lentamente, incorporando un poco más de tiempo cada semana. Incluso caminar sobre una cinta de correr varios días a la semana mientras lees una revista o ves Netflix puede ser suficiente para comenzar a transformar tu salud.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios