simples, sencillos y baratos

Los mejores trucos que te harán dejar de toser por la noche

Los que la padecen lo saben: no hay nada tan molesto como una tos nocturna. Si estás harto y no sabes qué hacer, lee con atención

Foto: Foto: iStock.
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Cualquier persona que ha padecido un resfriado sabe lo molesto que resulta lidiar con la tos durante el día. Pero sin duda, si hay algo incómodo de verdad es que no te deje dormir. Sobre todo porque suele empeorar y agravarse, ya que al estar tumbados y sin ningún entretenimiento, es probable que acabemos concentrándonos tanto en no toser hasta el punto de no poder parar de hacerlo. Como cuando quieres que no pase algo y al final pasa.

"Cuando toses, tu cuerpo está respondiendo a algún agente irritante de la garganta o las vías respiratorias, ya sea un alérgeno como el polvo o la mucosidad", asegura Diondra Atoyebi, médico de famiiliar, en la revista 'Health'. Otro efecto colateral de la tos nocturna es la sensación de fatiga que aparece en tu cuerpo, ya que de tanto expulsar aire de forma brusca, el pecho acaba dolorido del esfuerzo. Recuerda que si está acompañada de fiebre alta u otros síntomas puede ser el indicativo claro de que padeces una enfermedad leve o grave, con lo que lo mejor será que acudas al médico en cuento puedas, sobre todo si sobrepasa los cinco días de duración.

El aire seco de invierno puede irritar la garganta y las vías respiratorias, lo que provoca picazón y, de forma natural, ganas de toser

Un agravamiento de la tos puede ocurrir simplemente por la posición en la que te encuentras. "Cuando te acuestas, pierdes los efectos de la gravedad", afirma Kathleen Dass, experta en alergias, asma e inmunología. "Esa postura hace que sea más difícil para tu cuerpo mantener las vías respiratorias despejadas. Acostarte puede hacer que el drenaje de moco se deslice hacia la garganta, lo que activará inmediatamente el reflejo de la tos".

"Además del resfriado o gripe, las causas más comunes de la tos crónica nocturna pueden ser la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE), el goteo posnasal o el asma", explica la experta. El empeoramiento, en todo caso, también puede deberse al entorno en el que estás inmerso: "El aire seco, como el de invierno, puede irritar la nariz, la garganta y las vías respiratorias, lo que provoca picazón y, naturalmente, ganas de toser", añade Atoyebi. El aire exterior que entra por la ventana puede desencadenar síntomas típicos del asma, y las reacciones alérgicas a los ácaros de polvo en almohadas y colchones también pueden provocar que tosas hasta la madrugada".

"A pesar de lo molesta que pueda ser, no tiene que ser algo necesariamente malo", opina el doctor. "Toser en realidad te está ayudando a despejar las vías respiratorias, o bien deshacerte de cualquier agente irritante". Sí, muy bien, pero a los que sufren de tos crónica no les hace ni gracia. Y mucho menos si a la mañana siguiente tienes que madrugar mucho para ir a trabajar. Te dejamos una serie de consejos para conseguir mantenerla a raya.

Vaso de leche con miel

El más típico. Seguramente ya te lo hayan dicho más de una vez. Si la leche no te sienta bien, puedes probar a elaborar un té aderezado con zumo de limón para después añadirle miel. Esta ejerce una acción sedante, antitusígena y suavizante de las mucosas de las vías respiratorias, mientras que el ácido cítrico del limón potencia la acción de la vitamina C y posee un notable efecto antiséptico y antibacteriano. Si compras una miel más oscura, suele tener un mayor contenido de componentes fenólicos, asociados con propiedades antioxidantes.

No te tumbes del todo

Como hemos visto, empeora si estás tumbado, bien boca abajo o boca arriba, que si estás erguido. Apoya un cojín en el cabecero de la cama y mantente sentado. Tampoco hace falta que te quedes dormido en el sitio, pero seguramente aumente el tiempo de la frecuencia entre tos y tos. También puedes intentar relajarte leyendo un buen libro, eso además, te ayudará a calmarte para poder dormir mejor. Lo que no puedes hacer es mirar el móvil a oscuras, ya que eso hará que al problema de la tos se le añada el del insomnio.

Haz gárgaras

Una medida preventiva, barata y sencilla para aliviar la irritación. Las mejores son las elaboradas a partir de cítricos, como el limón. Del mismo modo que con el vaso de leche, si le añades miel, conseguirás potenciar el efecto de mejoría. Las gárgaras son otro remedio ideal para suavizar y humedecer la garganta.

Usa un humidificador

Este aparato aumenta el nivel de humedad del ambiente. Sin duda, te ayudará a respirar mejor cuando estás congestionado, ya que consigue que la garganta se reseque mucho más mientras duermes. Los médicos aconsejan mantener niveles de humedad cercanos al 50% para que el aire no sea demasiado húmedo y no acabes congelado.

El chocolate

Este placer alimenticio posee una sustancia llamada teobromina que provoca un efecto inhibidor de la tos más potente incluso que muchos jarabes a los que se les aplica la famosa codeína. Esta sustancia ha sido usada desde hace décadas en los jarabes antitusivos debido a que ayuda a frenar el nervio vago, evitando que se produzca el acto reflejo que provoca la tos. Tampoco hace falta que te hinches: un estudio británico de 2013 asegura que tan solo hace falta una chocolatina diaria para aliviar los molestos efectos de la tos.

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