EN ÉPOCA DE RESFRIADOS

Por qué el chocolate puede ser mejor para la tos que el clásico jarabe

Un estudio, el mayor realizado hasta la fecha acerca de los efectos de dicho dulce contra la tos, concluye que es más efectivo que la codeína para tratar el síntoma

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Miel, limón, jengibre... Los remedios caseros para detener la tos crónica son ampliamente conocidos. Pero lo que está claro es que no gustan a muchos. Sin embargo, los amantes del dulce están de suerte: una experta en medicina respiratoria cree que el chocolate es aún mejor. En esta época de resfriados y gripes, la tos es una dolencia muy común entre la población española. Pero nada como una buena tableta de chocolate para calmarla.

Un grupo de la Universidad de Hull, en Yorkshire, realizó un gran estudio en el que participaron 163 pacientes para demostrar los beneficios de un potente medicamento hecho a partir de este 'placer culpable'. Así, se dividió en dos grupos a los sujetos estudiados: al primero se le recetó el clásico jarabe para la tos hecho a partir de codeína, mientras que al segundo se le prescribió un fármaco llamado ROCOCO.

El estudio es el mayor realizado hasta la fecha sobre cómo funciona el chocolate a la hora de combatir la tos crónica

Al terminar el estudio, los científicos comprobaron que los pacientes que tomaban el medicamento a base de chocolate tuvieron una mejoría muy significativa de sus síntomas en menos de dos días. Sin embargo, todavía es pronto para que esta investigación adquiera vigencia: los resultados se publicarán dentro de un año. Pero esta no es la primera vez que se publica un 'paper' en el que elogian los buenos efectos sobre la tos de este dulce.

Hace unos años, científicos del London Imperial College descubrieron que la teobromina, un alcaloide presente en el cacao, resultaba más eficaz para suprimir la necesidad de toser que la codeína, demostrando que esta sustancia reduce la frecuencia de la tos y la interrupción del sueño por la misma en solo dos días. El doble de pacientes que lo tomaron pudieron suspender su tratamiento debido a que los síntomas del catarro o tos se habían esfumado.

Las ganas de toser no vienen a raíz de la mucosidad, sino de la infección que ha secuestrado el mecanismo de defensa del cuerpo

Aun así, la idea de que el chocolate puede calmar la tos suena un poco extravagante, pero los investigadores confían en que se debe principalmente a las propiedades emulcentes del cacao, es decir, la característica por la que una sustancia viscosa ejerce de protección en determinadas partes del cuerpo, al igual que lo hacen las mucosidades en las membranas mucosas. Los medicamentos demulcentes son usados para tratar la gingivitis, la estomatitis o la faringitis.

"Estamos ante el estudio más grande en el mundo sobre un remedio para la tos de venta libre realizado en Europa", admite la profesora Alyn Morice en el artículo. "Esto demuestra que un nuevo medicamento que contiene cacao es mucho más beneficioso que uno de codeína estándar. Estoy segura de que tiene algún tipo de efecto inhibidor en las terminaciones nerviosas". Pero seguramente el lector piense: ¿y el chocolate a la taza sirve? Según el estudio, en absoluto, ya que el contacto con la garganta no será tan prolongado como comer directamente una tableta y esperar a que se deshaga, lo que no lo hace tan eficaz.

Un mito

Otra de las conclusiones que aborda el estudio es que no existen bajo ningún concepto dos tipos de tos como se suele pensar: la seca o la húmeda. Desde el punto de vista del 'marketing' sí que los hay, ya que así se especializan más los productos y el consumidor tiende a comprar más. Sin embargo, desde el punto de vista científico, es una creencia completamente descartada.

La idea de que la tos debía clasificarse de esta forma surgió en el siglo XIX, en pleno apogeo de la tuberculosis. Hoy en día sabemos que casi toda la tos común es causada por una infección del tracto respiratorio superior que a menudo acompaña a un resfriado o gripe, y con este tipo no hay una diferencia real entre una tos seca y una que produce una determinada cantidad de flema. Por ello, no es el moco lo que desencadena la necesidad de toser, sino el hecho de que la infección ha secuestrado el mecanismo de defensa del cuerpo y ha hecho que los nervios del tracto respiratorio superior sean hipersensibles. Esto favorece a los virus, ya que al toser los distribuimos por más partes de la garganta.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios