ES UN SÍNTOMA DE MÚLTIPLES ENFERMEDADES

5 signos de que tu tos puede ser algo más grave de lo que parece

Puede surgir por muchos motivos. Y para saber qué la está causando (y cómo paliarla) es necesario fijarse, sobre todo, en la duración

Foto: Cuídate mucho. (iStock)
Cuídate mucho. (iStock)

Todos conocemos a alguien que tiene una tos que da miedo. Estamos acostumbrados a oír a la gente de vez en cuando teniendo un ataque, pero ¿sabes de alguna persona que la tuviese durante más de tres semanas? ¿Estás notando además otra serie de signos como falta de aliento mientras hace sus tareas diarias como subir escaleras o andar un pequeño tramo rápidamente? Cualquiera de estos síntomas deben ser revisados por un médico de cabecera.

La tos es una de las molestias más extendidas en invierno, en lugares con gran contaminación y entre los fumadores, y quien más quien menos la ha sufrido alguna vez. Como tantos otros indicios, se trata de un mecanismo benigno, una acción refleja de nuestro cuerpo que sirve para mantener las vías respiratorias libres de mocos, polvo, humo o bacterias. El problema surge cuando tosemos con demasiada intensidad o demasiado tiempo, lo que podría indicar que padecemos un problema sanitario que va más allá de un pequeño catarro.

Para saber qué está causando la tos y cómo acabar con ella, el indicativo más importante es su duración. Todo el mundo puede sufrir un ataque repentino si hay mucho polvo o se atragantan porque sufren una contracción espasmódica que provoca una liberación de aire de los pulones para librarse del polvo o cuerpo extraño que obstruye el esófago. Pero si la tos es repetitiva, es probable que el problema no venga de fuera, sino de dentro.

Obtener ayuda temprano, en lugar de ver si los síntomas empeoran, es vital. Una visita al médico no es una pérdida de tiempo. Por lo que si alguien cercano tose durante mucho tiempo, pregúntales cuánto llevan así y si es más de tres semanas, anímales a que pidan cita en su consulta.

Tos aguda

Este tipo es la más común. Suele durar menos de tres semanas y en la mayoría de los casos está causada por una infección de la vía respiratoria superior como puede ser el catarro, la gripe o las enfermedades inflamatorias como la rinosinusitis, faringitis o laringitis. Aunque se trata de enfermedades distintas, todas ellas provocan síntomas similares como son congestión nasal, rinitis, dolor de garganta, fiebre, estornudos y, claro está, tos. En todas estas enfermedades, los síntomas tardan en aparecer entre uno y tres días desde que contraemos el patógeno y suelen durar como mucho entre 7 y 10 días.

Es beneficioso beber mucha agua, hacer vahos para aliviar la congestión nasal (lo que a su vez reduce la tos) y hacer gárgaras para reducir la inflamación y deshacerse de la mucosa. También ayudan los descongestionantes y los antihistamínicos (ambos compuestos habituales en los remedios antigripales).

Una de cada diez personas sufre tos crónica alguna vez en su vida, según los expertos

En las farmacias se venden descongestionantes nasales que pueden ser útiles para aliviar la tos en las primeras fases del catarro, pero no debemos extender su uso, ya que tienen efecto rebote. En ningún caso debemos emplearlos más de dos o tres días seguidos. Todas las noches, antes de acostarte, enjuaga tu nariz con agua con gas o suero fisiológico.

Si dura más de ocho semanas está claro que se puede descartar el catarro o la gripe como causa y preocuparte realmente por si sufres algo más grave. Lo primero es acudir al médico para saber por qué tienes esa tos crónica.

Asma

La tos puede ser uno de los síntomas más comunes de esta enfermedad. Si tienes una tos persistente, acompañada de sibilancias, opresión del pecho y dificultad para respirar que, además, perturba tu sueño, es muy probable que sufras esta enfermedad respiratoria, y deberías consultar con tu médico cuanto antes. Los síntomas del asma se tratan con diversos inhaladores que ayudan a dilatar las vías respiratorias y a reducir su inflamación.

¿Cuánto llevas tosiendo? (iStock)
¿Cuánto llevas tosiendo? (iStock)

Tos crónica refractaria

Esta enfermedad, también conocida como “síndrome de la hipersensibilidad de la tos crónica”, suele estar causada por gases que provienen de nuestro estómago, pero no están relacionados con la acidez. Es fácil confundirla, por tanto, con la tos propia de esta, pero sus tratamientos no funcionan.

Como explica en 'The Guardian' la doctora Alyce Morice, jefa de estudios cardiovasculares y respiratorios de la Universisad de Hull, todos producimos gases que pueden subir del estómago al esófago, irritando los nervios de la garganta y haciéndonos toser. Y suelen aparecer debido a los cambios de temperaturas, el tabaquismo o la comida picante, que irrita los receptores de los miembros.

En su opinión, una de cada diez personas sufre este tipo de tos crónica alguna vez en su vida, que puede tratarse con fármacos como la metoclopramida, la domperidona, el baclofeno o, en caso de que esté causada por una infección bacteriana, antibióticos como la azitromicina o supresores de la tos como la morfina en dosis bajas.

Bronquitis

La inflamación de los bronquios puede presentarse por muchas razones (incluido el asma), pero uno de sus síntomas es siempre la tos con mucosidad. Existe una tos muy similar a la asmática, pero que tiene su origen en una inflamación independiente de los bronquios, conocida como bronquitis esosinofílica. Se trata de una patología que responde al tratamiento con corticosteroides y no presenta ninguna de las alteraciones funcionales que se observan en el asma

Para saber qué está causando nuestra tos y cómo podemos acabar con ella, el indicativo más importante es su duración

La tos también puede aparecer por otro tipo de problemas pulmonares, como la bronquitis crónica (caracterizada por toses que duran entre tres meses y dos años) y común entre los fumadores o la bronquiectasia, una enfermedad pulmonar poco frecuente caracterizada por una dilatación anormal e irreversible del árbol bronquial que causa tos, dificultad para respirar y mucha flema.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico

La acidez es una dolencia de lo más común que aparece cuando el ácido del estómago regresa hacia el esófago. Todos la sufrimos de vez en cuando tras comidas copiosas o juergas (alcohol mediante), pero hay personas que, por distintos motivos, sufren lo que se conoce como enfermedad por reflujo gastroesofágico que no es más ni menos que una acidez crónica. Y entre sus síntomas más comunes se encuentra, además del ardor, la tos.

Para tratar esta enfermedad es recomendable perder peso, dejar de beber y fumar y llevar una alimentación suave. También hay protectores estomacales, conocidos como “inhibidores de la bomba de protones”, que reducen la producción de ácido en el jugo gástrico. Se trata de medicinas como el omeprazol, que pueden conllevar peligrosos efectos secundarios si se abusa sin motivo de ellas.

Cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es el más frecuente del mundo y uno de los que más mata en nuestro país. Según la Organización Mundial de la Salud, y teniendo en cuenta que en 2015 lo padecieron 23.119 hombres y 5.205 mujeres, se calcula que en 2035 se diagnosticarán 40.000 casos nuevos en España.

No hay por qué alarmarse, pero la tos es uno de los primeros y principales síntomas de este tipo de cáncer. Si esta es persistente y no parece causada por ninguno de los factores anteriores, el médico deberá realizar un TAC para descartar esta posibilidad. Es necesario recordar que el 86% de los casos de cáncer de pulmón están causados por el tabaquismo. Cuanto antes dejes de fumar, mejor.

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