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Cómo acelerar el metabolismo para adelgazar comiendo lo que te dé la gana

¿Quieres hincharte a lo que te apetezca? Hay algunas cosas que puedes hacer para que nuestro organismo funcione a todo tren

Foto: Fotograma de 'Pulp Fiction'.
Fotograma de 'Pulp Fiction'.

Huevos fritos con patatas, una hamburguesa XXL de tu restaurante preferido, un trozo de tarta de chocolate, unas cervecitas fresquitas... Aunque te pienses que no puedes tomar todo esto, estás equivocado. Es posible. Si quieres perder peso sin demasiado esfuerzo o, por el contrario, estás haciendo régimen y ejercicio y no consigues perder ni un gramo, tienes que centrarte en el metabolismo.

Aunque tener uno más o menos rápido depende mucho de la genética de cada uno y de otras cuestiones difícilmente alterables como el sexo o la edad –a partir de los 40 se ralentiza–, has de saber que se puede acelerar con algunos trucos.

Desarrollar nuestra masa muscular y disminuir el porcentaje de grasa corporal son los dos principales objetivos cuando queremos tener un estilo de vida saludable. Para lograrlo es necesario que el metabolismo sea capaz de procesar las calorías que entran al cuerpo por medio de los alimentos. Una dieta equilibrada y un entrenamiento correcto es la clave para conseguirlo, sin embargo, hay atajos a los que deberías prestar atención.

Ejercicio en ayunas

Lo cierto es que dependiendo del especialista con el que hables, estará de acuerdo o no con entrenar sin haber comido nada antes. Muchos entrenadores y profesionales de la salud han cuestionado su eficiencia y lo recomiendan solamente en caso de que ya lleves un buen tiempo haciendo ejercicio y cuentes con una buena condición física que te permita sobrellevar el esfuerzo.

Bebe té verde: es un termogénico que eleva la temperatura de tu cuerpo y te ayuda a adelgazar

Al estar en ayunas las reservas de glucógeno (una de las principales fuentes de energía para el cuerpo) de nuestro organismo son muy bajas, ya que el metabolismo se encuentra "dormido". Al tener una cantidad baja por el tiempo sin ingerir nada, hacemos que este se agote más rápidamente y se empiece a utilizar las grasas como combustible, despertándolo.

Desayunar

Es importante que tras la sesión de ejercicio se tome un tiempo adecuado para la recuperación y el desayuno, el cual debe ser bajo en grasa y rico en proteínas y carbohidratos complejos, los cuales harán recuperar los niveles glucógeno adecuados.

Los expertos recomiendan los copos de avena con almendras y bayas, o un par de trozos de pan integral con agucate y jamón serrano. También es recomendable una tortilla de queso feta con una tostada de grano entero para que el cuerpo funcione y se mantenga saciado durante más tiempo.

Bebe té

Los beneficios que el té verde le brinda a la salud, son muy conocidos a estas alturas. Pero, quizás no tan conocida sea la forma en que lo realiza. Se denomina termogénico a cualquier sustancia capaz de producir el aumento de la temperatura de tu cuerpo, con el fin de acelerar el metabolismo para quemar grasas y por ende, eliminar tejido adiposo.

Según una investigación publicada en 'The Journal of the American College of Nutrition', las personas que tomaron cuatro tazas de este tipo de té al día durante dos meses perdieron una media de dos kilos y medio más que los que solo bebieron agua. Y no es la única: un trabajo previo realizado en 2013 y publicado en la revista 'European Journal of Nutrition' descubrió que los que lo toman pesan menos y tienen una cintura más pequeña probablemente gracias a las catequinas –flavonoides directamente relacionados con la pérdida de peso– que contiene.

Come muchas veces, y bien

Algunos expertos alegan que hacer 6-8 ingestas diarias sería perfecto porque habrá una mayor quema de grasas. En esta misma línea de pensamiento, afirman que ocurre lo contrario si reduces tu frecuencia alimenticia, por lo que hacerlo solo de 2 a 3 veces conducirá a una acumulación de grasas e incluso pérdida de masa muscular. El hambre es la señal que pone el metabolismo en función lenta, pero no es todo tan simple.

Aunque tener un metabolismo lento o acelerado depende de la génetica, hay trucos para activarlo

Si pasas mucho tiempo sin comer nada entre comidas el nivel de azúcar en sangre disminuye, lo que hace que te sientas cansado y, también, que se ralentice el metabolismo. Tomando pequeños aperitivos saludables entre comidas –un puñado de frutos secos o una pieza de fruta, por ejemplo– evitaremos pasar hambre, consumimos menos calorías en la siguiente comida y mantendremos el sistema acelerado.

Recuerda, si comes poco, tu metabolismo se vuelve lento, porque se adapta quemando menos calorías al día, está preparado para guardar grasa de reserva en épocas de hambruna. Una correcta alimentación es la clave para que tu cuerpo tenga los nutrientes perfectos y adecuados para crear masa muscular y evitar que la grasa se acumule en las zonas de reserva.

Alma, Corazón, Vida

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