La dureza de '¡Boom!' o 'Pasapalabra' tras las cámaras: "Se resiente toda tu vida"
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DECLARACIONES EXCLUSIVAS

La dureza de '¡Boom!' o 'Pasapalabra' tras las cámaras: "Se resiente toda tu vida"

Grabar tres, cuatro o hasta cinco programas en cada jornada acaba pasando factura a quienes acumulan largas permanencias: "El cansancio físico es peor que el psicológico"

placeholder Foto: 'Pasapalabra', tras las cámaras. (Atresmedia)
'Pasapalabra', tras las cámaras. (Atresmedia)

Ir a un plató, responder a una serie de preguntas en menos de una hora y volver para casa, a poder ser con un buen pellizco bajo el brazo. Esa es la idea que muchos espectadores tiene sobre cómo es participar en un concurso de televisión, una forma rápida y relativamente sencilla de ganar dinero. Y así puede ser en concursos "ligeros" como 'La ruleta de la suerte', 'El concurso del año' o '¡Ahora caigo!', pero nada más lejos de la realidad en espacios como '¡Boom!', 'Pasapalabra' o 'Saber y ganar', donde la exigencia y dedicación para el participante es, en la actualidad, altísima.

"El programa es más cansancio físico que psicológico". Así de claro lo tiene Óscar Díaz, integrante de Los Dispersos en '¡Boom!', quien explica en exclusiva a El Confi TV cómo es todo el duro proceso de grabación de una semana de programas: "Ahora los días se alargan porque tenemos una rutina en la que hay que llegar muy temprano para hacernos las pruebas médicas antes de arrancar las grabaciones, que se prolongan desde prácticamente las 8 de la mañana hasta las 9 y media de la noche. Son muchas horas, porque aunque se emiten 45 minutos de programa, la grabación limpia, sin contar problemas técnicos, son hora y media, pero siempre pasa algo que alarga un poco las jornadas".

"Llegando el tercer programa del día, no daba pie con bola, fallando cosas absurdas"

Díaz hace así referencia a las maratonianas jornadas de grabación, donde suelen concentrarse los rodajes de hasta cuatro programas cada lunes y otros tantos cada martes, una práctica extendida en todos los concursos de la actualidad (con 'Saber y ganar' llegando incluso a grabar cinco entregas por jornada). "A veces cuesta porque estás viviendo fuera de casa y no duermes igual, aunque el hotel sea maravilloso. Tampoco hay muchos tiempos muertos, porque aunque haya toda esa cantidad de horas en el plató, hay un margen relativamente estrecho para subir al camerino a cambiarse de ropa y bajar al rodaje del siguiente programa y tener una pequeña charla con el nuevo equipo al que nos enfrentamos", comenta Díaz.

placeholder Óscar Díaz, en '¡Boom!'. (Antena 3)
Óscar Díaz, en '¡Boom!'. (Antena 3)

Esta sucesión de programas, como es lógico, puede terminar pasándole factura a los participantes veteranos: "Las jornadas son bastante intensas, por eso el cansancio físico es peor que el psicológico, aunque a veces uno contagia al otro. Recuerdo un programa en particular que estuvimos a punto de irnos a casa porque yo estaba muy cansado de la noche anterior. Venía de un día muy complicado de trabajo y llegué allí con pocas horas de sueño. Llegando el tercer programa del día, después de comer, no daba pie con bola, fallando cosas absolutamente absurdas. Eso pasa a veces, y te deja una sensación mala porque estás poniendo a tus compañeros a los pies de los caballos".

Foto: Roberto Leal, en 'Pasapalabra'. (Antena 3)

Esta exigencia pasa mayor factura, como es lógico, a los equipos y concursantes asentados, que encadenan horas y horas de grabación frente a participantes que llegan más "frescos": "Además de la baza de la frescura con la que llegan los equipos nuevos, por otro lado cuentan con la de la libertad. Ellos pueden tener los nervios adicionales de no saber a qué se están enfrentando, de esa primera experiencia en televisión, pero también tienen más soltura porque van sin ningún tipo de expectativa y esa libertad hace que concursen muy bien", valora Díaz, quien sabe de lo que habla, no obstante lleva ya más de un año en el concurso de Antena 3, y cuenta con una amplia trayectoria en estos formatos tras 20 años en televisión.

placeholder Jero Hernández, en 'Pasapalabra'. (Telecinco)
Jero Hernández, en 'Pasapalabra'. (Telecinco)

Este sistema de grabaciones tiene, además, un problema adicional: la difícil tarea de compaginar una larga permanencia en un concurso con las obligaciones laborales. Así lo manifestaba Jero Hernández anteriormente en El Confi TV, quien ha estado en dos etapas diferentes más de 100 días en 'Pasapalabra': "La primera vez que tuve una trayectoria larga, la de los 121 programas, me pilló muy de sorpresa e intenté compaginarlo con los días de vacaciones y algún permiso puntual. Cuando se prolonga mucho la participación en un programa es un proceso en el que se resienten todos los aspectos de la vida, la familiar y la profesional. Llegaba muy cansado al concurso, que ya de por sí exige un esfuerzo muy grande", reconocía el ilustre participante.

Foto: Jero Hernández, concursante de 'Pasapalabra'. (Mediaset)

Jero aprendió mucho de esa primera experiencia, por lo que no cometió el mismo error dos veces, como él mismo explicó: "Para la segunda participación me pedí una excedencia en el trabajo, para disfrutar de esa aventura al máximo mientras pudiera, porque era consciente de que se podía acabar en cualquier momento".

"Esas semanas [tres programas diarios, tres días] junto con el trabajo fueron agotadoras"

Nacho Mangut, otro de los últimos rostros mediáticos de 'Pasapalabra', también reconoció en su momento que este alto ritmo de grabaciones le acabó pasando factura: "Quería haber llegado al parón veraniego de grabaciones, pero grabamos un montón de programas antes de las vacaciones para tener un colchón muy amplio y eso me pasó factura, porque esas semanas de grabación [tres días de grabación y tres programas diarios en el caso de 'Pasapalabra'] combinadas con el trabajo fueron agotadoras. No pude descansar bien y cuando lo tenía casi terminado caí. Caí eliminado en uno de los dos últimos programas de esa etapa antes de irnos de vacaciones. Me dio mucha rabia porque me habría dado mucho margen para prepararme mejor".

placeholder Carlos Adán, en 'Pasapalabra'. (Telecinco)
Carlos Adán, en 'Pasapalabra'. (Telecinco)

Algo similar a lo que comentan sus dos compañeros subrayó también Carlos Adán a este medio, otro mítico rostro de 'Pasapalabra', quien añade el factor distancia a la ecuación: "Yo tengo una gran ventaja con respecto a otros concursantes y es que vivo en Madrid y eso ayuda mucho, sobre todo, si la estancia en el concurso es larga. Te ahorras el tener que cogerte días libres, te ahorras los viajes, las pernoctaciones en hotel... Mi empresa es una multinacional sueca, muy flexible, y durante muchos años como 'Pasapalabra' se grababa por las tardes pude compaginar mi trabajo con las grabaciones. Algunos días empezaban a grabar a las tres y media y para esa hora yo ya había trabajado mi jornada entera. Siempre pude recuperar horas en otro día o incluso entrar más pronto para salir antes".

Foto: Carlos Adán. (Atresplayer)

"Ahora graban por la mañana y es más complicado para compatibilizarlo. Aun así para mí es mucho más fácil que para alguien que tenga que venir desde Canarias, Cádiz o Barcelona", pone de relieve Adán, que no se cierra a regresar al programa en el futuro: "Si me llaman, concurso y lo que dure. Tiro de días de vacaciones, de flexibilidad...".

Por último, no podemos cerrar este artículo sobre la exigencia de este tipo de concursos sin hablar de la preparación que requieren, cada vez más alta. Durante los últimos años, y a medida que los botes han ido alcanzando cifras millonarias, los formatos demandan una mayor preparación para sus participantes: "No cabe duda de que ahora es muy difícil abordar 'Pasapalabra' a menos que te prepares de manera exhaustiva el diccionario. Esa fórmula sí permite que teniendo un perfil más de opositor te vaya bien, por eso muchos concursantes le echan muchas horas, y es cierto que en la última época, si no tienes esa preparación no sobrevives", analiza Óscar Díaz.

placeholder Nacho Mangut, en 'Pasapalabra'. (Antena 3)
Nacho Mangut, en 'Pasapalabra'. (Antena 3)

Mangut coincide plenamente en el análisis de su compañero, como puso de relieve en El Confi TV: "Me he esforzado al máximo y he llegado hasta donde he podido en 'Pasapalabra', pero me hubiera gustado dedicarle más tiempo, ser mejor y estudiar más, pero cada uno tiene sus circunstancias. Yo sé cuál es el camino para hacerse con el bote, pero compatibilizarlo con una vida normal es muy difícil. Lo suyo es contar con varios meses libres al año o seguir mejorando poco a poco, que es lo que yo estoy intentando hacer".

"Hay muchas personas que no pueden decir sí a un programa de estas características", agrega Carlos Adán, quien cierra reflexionando sobre todas estas cuestiones: "Primero porque la preparación que hace falta ahora es bestial; y segundo por el problema que les acarrea permanecer durante mucho tiempo en el concurso. ¿Por qué crees que casi todas las últimas personas que se han llevado el bote no trabajan por cuenta ajena a jornada completa? Porque resulta muy complicado compaginar el trabajo con las grabaciones".

Las Extremis y José Pinto dejaron '¡Boom!'

Dos casos que ejemplifican esta exigencia de los concursos son Las Extremis y José Pinto, quienes se vieron obligados a abandonar '¡Boom!' por incompatibilidad con sus trabajos al margen del programa.

Las Extremis han sido uno de los mejores equipos de la historia del concurso de Antena 3, permaneciendo en el mismo un total de 116 entregas. El equipo, formado íntegramente por mujeres, se vio en la necesidad de dejar el programa ante la incompatibilidad con sus respectivos trabajos.

Algo similar le sucedió a José Pinto, quien dejó a Los Lobos en plena cresta de la ola en el espacio de Juanra Bonet. Ganadero de profesión, reconoció posteriormente que se encontraba agotado físicamente por la elevada carga de trabajo que suponía compaginar su profesión con las grabaciones del concurso.

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