EL ÚLTIMO 'SMARTPHONE' MODULAR

Siete días con lo último de Motorola: el móvil que te da 35 horas de batería (con truco)

El Moto Z3 Play llegará en agosto a España con Android Puro y una pantalla de 6 pulgadas. Es el último terminal modular de la marca. Una apuesta colorida para la difícil franja de los 500 euros

Motorola, ahora en manos de la china Lenovo, es una de esas marcas míticas del mundo de la telefonía móvil. Sus días de vino y rosas se vivieron antes de los 'smartphones', cuando este mercado estaba dominado por empresas como Nokia o Ericsson. La compañía, de origen americano, consiguió evadir una debacle como la de la factoría finlandesa en parte a la gama Moto G, una serie de terminales asequibles que consiguieron gran popularidad apelando al bolsillo y que a día de hoy aún son una alternativa a los 'rompe precios' de Xiaomi.

Sin embargo, Motorola no solo vive de esa letra. También tiene una familia superior, los Moto Z, que recientemente incluyeron un nuevo dispositivo en la familia. El Moto Z3 Play. Una de las principales apuestas de la compañía para afrontar la segunda mitad del curso. Se estrena en agosto en España. Un móvil que tiene tres grandes bazas en su mano: pantalla, Android puro y batería (con un pequeño truco). Unos 'ases' que llegan a acompañados con otro comodín: la tecnología modular. He pasado una semana con este Moto Z3 Play y estas son las mejores y peores impresiones que me ha dejado.

Móvil modular: de sueño a 'rara avis'

Moto Z3 Play. (E. Villarino)
Moto Z3 Play. (E. Villarino)

Podemos hablar de batería, pantalla, cámara... De lo que quieran, pero lo que realmente hace diferente a este terminal es su diseño modular. Probablemente sea el último gran proyecto de este tipo después de que Google cancelase la prueba del 'Project Ara' y LG hiciese su particular propósito de enmienda con aquel LG G5 que pasó con más pena que gloria por las tiendas. Lo de los terminales con piezas intercambiables fácilmente por el usuario (como ocurre con los ordenadores que muchos usuarios se montan en casa) ha pasado de ser un sueño a una rareza. Nunca llegó al gran público. ¿Por qué? Quizás porque al final, en el día a día, no se logre el equilibrio entre comodidad y utilidad. Y el coste, que hay que andar comprándolos aparte.

El Moto Z3 Play realmente no aporta más que sus predecesores en lo que se refiere a este sistema modular. Prueba de ello es que este teléfono es compatible con los 'moto mods' (como han bautizado a las piezas complementarias) que ya existan y lo será con los de siguientes generaciones. Algo de cajón. Que ya es limitada la oferta como para tener impedimentos. Parte de estos accesorios cuentan con batería, lo que es idóneo para que no anden chupando de la autonomía. Algunos de los disponibles: un altavoz de JBL, una cámara de 360 grados o un gamepad como el de la foto, un complemento exquisito para los que nos gustan los jugones. .

Moto Z3 Play. (E. Villarino)
Moto Z3 Play. (E. Villarino)

Sin embargo, el módulo más interesante (o más útil, que al fin y al cabo es lo que nos interesa) es el de la batería. Ahora viene incluído en el pack de venta. Y te da un chute extra de 2.000 mAh. Eso, unido a los 3.000 mAh que nativamente ofrece el Moto Z3 Play, hace un total de cinco mil. Desde la marca hablan de 40 horas de autonomía. Siempre en función de lo que aprietes al terminal.

He conseguido alcanzar las 35 horas de autonomía. Eso sí, con truco: un módulo de batería

Yo, dejando el brillo en un nivel medio-bajo y controlando el tema de las 'apps' en segundo plano, he conseguido dos registros de 35 horas y 32 horas de uso. Teniendo en cuenta que me considero un usuario bastante intensito. Cabe mencionar que el terminal tiene carga rápida (y puerto USB Tipo C, que hace las veces de conector para auriculares) así que en general es un teléfono ideal para los que no quieren estar preocupados para el enchufe.

Un diseño siempre condicionado

Moto Z3 Play. (E. Villarino)
Moto Z3 Play. (E. Villarino)

El diseño está condicionado por esta naturaleza modular. El móvil tiene al descubierto en su parte trasera, si no lleva ninguno de los 'mods' enganchado, los 'pines' del conector magnético. Si lo llevas así, desnudo, da la sensación que siempre falta como una tapa o una pieza. Pero no. Esta parte está hecha de cristal templado, con un tono azulado que ya vimos en el Moto G6, y tiene impreso en el centro la marca de Motorola. Está construida para que también pueda ser vista. En cambio, cuando no tiene ninguna joroba acoplada, da la sensación de ser excesivamente fino. Al final, por comodidad, acabas teniendo siempre puesto el módulo de batería. Y también por agarre. Da la sensación que es mucho más robusto cuando tiene esa pieza puesta.

Pero los peajes no se notan únicamente en la parte trasera. También en los laterales. Han descartado poner el lector de huellas en la parte frontal. Bien. Pero al tener ocupada la espalda con el asunto de los 'mods', ha tocado llevar este sensor al lateral derecho. Para un diestro, el dedo más cómodo será el pulgar, mientras que un zurdo tendrá más posibilidades. Eso sí, la guinda hubiese sido que esta pieza también hubiese servido de botón de inicio. Pero no. Está en la parte izquierda.

El diseño no es el de un teléfono normal. Está condicionado por su sistema modular

Sobre el diseño, nada más que comentar. Al final las cifras de su armazón (156.5 x 76.5 x 6.8 mm y 156 gramos), quedan desvirtuadas en cuanto le pones el complemento de bateria (que, por cierto, tiene otro acabado diferente) o el altavoz. El único apunte, que es capaz de manejarse relativamente bien con una mano.

Pantalla de primera línea

Moto Z3 Play. (E. Villarino)
Moto Z3 Play. (E. Villarino)

El de Motorola es un diseño con marcos reducidos. No es una pantalla infinita porque todavía se le puede apretar mucho por todos lados. Especialmente en la parte superior e inferior de la frontal. Pero, al fin y al cabo, el panel SuperAMOLED de 6,01 pulgadas ocupa el 77% de la frontal. Solo una queja. La tengo siempre. Tienen un logotipo en la parte trasera y otro, por si no nos había quedado claro lo que estamos manejando, en la parte inferior de la pantalla. Hubiese quedado mejor intentar recortar un poquito los márgenes aquí.

Por lo demás, acierto indudable en la elección del panel. Las SuperAMOLED son pantallas de comprobada eficacia. Cuenta con una resolución Full HD+, 2160 por 1080 píxeles, con 402 píxeles por pulgada. Tanto el brillo como el color, sin pegas. Buenos ángulos de visión y buen desempeño, tanto en interiores como en exteriores. Una pantalla solvente, sin lugar a dudas.

Android puro: su mejor punto

Moto Z3 Play. (E. Villarino)
Moto Z3 Play. (E. Villarino)

Levantemos el capó. Veamos que es lo que mueve este Moto Z3 Play. En el apartado de software y rendimiento tenemos una gran noticia. Motorola sigue fiel a eso de no ensuciar Android más de lo necesario. Llega con Oreo 8.1. Casi a pelo. Solo la app de cámara y los controles gestuales. De la misma manera que en Android P, podemos sustituir la botonera de virtual por una única pastilla, algo que ya vimos en anteriores dispositivos. Se repiten gestos como el de agitar dos veces para activar la lintentar la linterna o girar rápidamente para activar la cámara.

La mejor decisión de Motorola de cara al rendimiento es apostar por Android puro

Pero hablemos de la maquinaria. El motor es un Qualcomm Snapdragon 636, un procesador octa-core, que a España sólo llegará jalonado con 4GB de RAM. No habrá, por el momento, otra versión. La memoria será de 32 o 64 GB. Eso sí, ampliable mediante microSD. En general el rendimiento es correcto. Pero tampoco esperes un cohete. El mérito de estos probablemente sea gracias a lo de no contar con una capa de personalización que lastre la experiencia más que a otra cosa.

La cámara: depende de tus expectativas

Moto Z3 Play. (E. Villarino)
Moto Z3 Play. (E. Villarino)

La cámara del Moto Z3 Play deja sensaciones encontradas. No es su mejor fuerte. Obviamente todo depende de las expectativas que pongas y lo que persigas. Antes de ver algunos de los resultados. Cuenta con una cámara dual con sensores de 12 (el principal, con apertura de f/1.7) y 5 megapíxeles, respectivamente, preparada para efecto 'bokeh', que se puede regular en directo, antes del disparo. Graba vídeo hasta una calidad de 2160p a 30 frames por segundo. La frontal es de 8 megapíxeles.

En condiciones de buena luz se desempeña sin problemas. No podría ser de otra forma. El modo retrato ofrece bastante rango de desenfoque, como decimos, ajustable antes de tomar la imagen y los resultados son correctos. Pero no son de esos que te dejan sin habla. Si abusas del desenfoque el corte resulta menos natural. Sin embargo, hay dos reproches que hacerle a este equipo en la materia de fotografía. La primera, la velocidad del disparo. Me resulta algo lento. Un aspecto que puede impedir en determinados momentos hacer una buena foto y que esta salga movida (se nota también aquí la ausencia de un estabilizador óptico).

Si lo que buscas es un móvil que te haga unos fotones nocturnos, obviamente te tienes que ir a uno de mayor categoría. El Moto Z3 Play saca fotos muy normalitas de noche. Incluso, hace cosas muy raras en ciertas situaciones con amplios contrastes por iluminación artificial. Si a esto le vuelves a sumar la falta de frescura a la hora de capturar la imagen, pues quedas bastante limitado.

Eso sí, a pesar de esto hay que destacar una cosa. El Moto Z3 Play recoge el guante de añadir nuevos formatos a la cámara. Si en el Moto G6 ya vimos uno que nos permitía recortar cualquier silueta de nuestros amigos y pegarlas en diferentes fondos y fotos, ahora han añadido uno para hacer pequeños vídeos en el que congelemos casi toda la imagen a excepción de uno de los elementos. Interesante y aunque a veces resulte complicado seleccionar exactamente la parte que queremos mantener viva, los resultados son pintones y coloridos. Por último, comentar que la cámara incluye Google Lens, el motor de búsqueda visual de los de Mountain View.

¿Es un móvil para mí?

Moto Z3 Play. (E. Villarino)
Moto Z3 Play. (E. Villarino)

El Moto Z3 Play llega en agosto a España. El precio, 499 euros. Un precio complicado porque le pone frente a frente con algunos de los móviles más interesantes del año como el OnePlus 6 o el Xiaomi Mi Mix 2s. Incluso, el A8 de Samsung o el BQ X2 Pro. Las bazas que tiene para competir, especialmente, la duración de la batería gracias al 'mod' que te puede dar fácilmente más de 30 horas de autonomía y el siempre agradable Android Puro.

Sin embargo, el motor o una cámara que se queda rezagada junto a sus competidores (en precio) más inmediatos le restan atractivo. La propuesta de los 'mods' sigue estando en el limbo. Igual el día de mañana se convierte en un gran argumento de compra, pero a día de hoy los la tecnología modular no cala en el gran público, pese a que muchos de ellos pueden ser muy prácticos.

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