EL 'ROMPEPRECIOS' POR EXCELENCIA

Probamos lo último de Motorola: el móvil barato que me ha hecho olvidar a Xiaomi

El Moto G6 apuesta casi todo a pantalla, diseño y autonomía. Esos son sus argumentos para seguir siendo uno de los dispositivos 'low cost' más competitivos que puedes encontrar

Foto: Motorola, ante el reto de frenar a Xiaomi. (C. Castellón)
Motorola, ante el reto de frenar a Xiaomi. (C. Castellón)

Moda. Fiebre. Obsesión. Da igual cómo tengan a bien llamarlo. Pero lo cierto es que en el gremio de la electrónica de consumo tendemos a tener ciertas fijaciones. De acuerdo, demasiadas. Algunas, como Apple o Samsung, son perennes. Siempre generan una gran expectación. Otras irrumpen casi de la noche a la mañana. Con fuerza. Reclamando a gritos atención porque rompen alguna de las normas no escritas del sector. Es el caso de marcas como Xiaomi. Un 'tsunami' que ya ha llegado a España de manera oficial y que se ha posicionado como el rey del 'low cost'. Xiaomi Mi A1, Redmi 5 o el Mi Mix 2S. Novedades cuasi pirotécnicas que consiguen un ruido atronador con el que silenciar los argumentos, incluso de los más veteranos de esta industria.

Motorola es uno de los que sufrió la irrupción de esa nueva generación de fabricantes chinos (Meizu, Xiaomi, Oppo...) que enterraron el denostado sello 'Made in China'. Hasta entonces ellos eran, con el Moto G, los 'cracks' en eso de empaquetar prestaciones bastante generosas a precios asequibles. Tras un par de generaciones que pasaron sin pena ni gloria, quizás por el baile de propietarios (primero lo compró Google y luego acabó siendo adquirida por ña china Lenovo), ha llegado a mis manos la última creación de la marca: el Moto G6. Un terminal, que tras diez días de uso, ha conseguido que me olvide de la moda de ojos rasgados, durante un tiempo.

Motorola: ¿cómo resistir a Xiaomi?

El Moto G6 luce nuevo diseño para intentar frenar el avance de Xiaomi. (C. Castellón)
El Moto G6 luce nuevo diseño para intentar frenar el avance de Xiaomi. (C. Castellón)

El Moto G6 compite en la misma liga que el Xiaomi Mi A1. El de la relación calidad precio. Y cada uno con sus argumentos y puntos fuertes. Probablemente, Motorola se puede decir que tiene alma de mediofondista. No destaca al máximo en ninguna especialidad. No va a estar el primero en nada pero tampoco el último. Ofrece un desempeño bueno en todos los aspectos. Algo fundamental a la hora de ofrecer algo atractivo a ese usuario al que gastarse más de 300 euros en un móvil le parece algo obsceno.

Pantalla, autonomía y diseño son los argumentos en los que este Moto G6 se apoya para mantener el equilibrio en un mercado cada vez más zarandeado por fabricantes asiáticos que tiran los precios de manera agresiva. En esta prueba analizamos las luces y las sombras de un terminal, el Moto G6, con el que la marca pretende alcanzar la simbólica cifra de cien millones de terminales vendidos de esta gama mundialmente conocida.

El Moto G6, ante el espejo. (C. Castellón)
El Moto G6, ante el espejo. (C. Castellón)

Diseño: serlo y parecerlo

No tiene que haber complejos. El Moto G6 es un móvil asequible. Hay que decirlo alto. Barato. Obviamente tendrá cosas mejores y peores como iremos desgranando en este análisis. Lo importante es que a la hora de ponerlo en la balanza el saldo sea positivo. Pero no se trata únicamente de ofrecer un terminal atractivo. También de parecerlo. Y aquí Motorola ha hecho una apuesta atípica dada la franja de precios que manejamos: abrazar el cristal templado. Un material -valga la redundancia en este texto- que se ha puesto de moda esta temporada en los teléfonos estrella del curso.

Se trata de un terminal de 5,7 pulgadas. La proporción de pantalla escogida, 18:9, facilita el poder manejarlo con una mano. Aunque no es excesivamente ligero, 167 gramos, tampoco es algo que se sienta pesado a la hora de agarrarlo. Un agarre que pretenden facilitar con las curvas que han impreso a los laterales de la parte trasera del Moto G6. Una espalda completamente despejada si no fuese por la joroba que asoma en esta zona y donde se colocan las dos lentes de la cámara dual y el flash.

Vista frontal del Moto G6. (C. Castellón)
Vista frontal del Moto G6. (C. Castellón)

La pantalla como decimos es de 5,7 pulgadas. No es una pantalla infinita. Tiene unos marcos considerables, especialmente en la parte inferior y superior. Pero vamos, es uno de los peajes a pagar por querer un móvil barato. Independientemente de esto, el desempeño de esta LCD es, en líneas generales, muy bueno. Es Full HD+, una resolución ligeramente superior al Full HD y que viene condicionada por el formato escogido, más alargado que, por ejemplo, el 16:9. Obviamente no va a ser tan impresionante como un terminal de alta gama pero luce muy bien.

Lo cierto es que su densidad de 424 píxeles por pulgada ofrece una buena calidad, a lo que hay que sumar una reproducción de colores ajustada y ángulos de visión suficientes. El brillo también ha resultado suficiente en cualquier escenario: tanto en la oscuridad como en entornos muy iluminadas, como puede ser a plena luz del día.

La pantalla ofrece un gran rendimiento, tanto en brillo como en reproducción de colores

Sobre el diseño dos apuntes extra en sentido positivo. Incluye puerto USB Tipo C, que ya va siendo un obligatorio hasta en los terminales más asequibles (solo faltan los accesorios) ; y mantiene el conector jack para auriculares, que a mi parecer siempre es una buena noticia. Pero donde hay una de cal, también hay otra de arena (aunque nos cueste horrores saber qué es lo bueno en esta mezcla): no tiene resistencia al agua. Eso hubiese sido la guinda.

Cámara dual: ¿qué esperar?

La cámara dual del Moto G6. (C. Castellón)
La cámara dual del Moto G6. (C. Castellón)

Como decimos, uno de los elementos que más llama la atención es la joroba de su parte trasera. Un espacio reservado para la cámara dual, otro de los elementos que se han generalizado a casi todos los niveles del mercado. Pero cada cámara es un mundo. Aquí tenemos un sensor doble pero la calidad y funciones de los mismos varía mucho de lo que se puede experimentar en teléfonos de 400 euros. No hay doble zoom óptico, ni nada por el estilo. Aquí el motivo de combinar una cámara de 12 megapíxeles y otro de 5 es poder ofrecer el efecto 'bokeh'. Nada más. A plena luz del día, lo cierto es que los resultados son buenos y el reconocimiento de escenas (con un procesado adecuado a cada uno) funciona correctamente. Buena representación de colores, definición y también buen desempeño en los macros.

De noche cumple bastante bien para lo que se puede esperar de un terminal, aunque aquí sufre más las consecuencias de uno de los 'pecados' del Moto G6. Ese obturador está pidiendo frescura a gritos. El disparo es algo lento, algo que unido a la falta de estabilizador óptico, hace que en alguna ocasión tengas que repetir la foto si no lo sujetas firmemente. Pero vamos, como decimos estas son las cosas que diferencian un terminal barato de uno de mayor precio.

Sobre el modo retrato cabe decir que sufre al hacer ciertos recortes. Podemos ajustar el desenfoque en vivo y cuando apuramos al máximo este efecto sí que se aprecia un difuminado más grueso, por eso conviene especialmente en interiores no poner al máximo el efecto 'bokeh'. Si no abusas, tendrás algo decente.

A modo de conclusión de este apartado cabe una mención especial para el modo 'recorte'. La idea es sencilla: tú enfocas y obtienes un retrato silueteado al que puedes colocarle fondos rápidamente. Ideal para el que quiere hacer un montaje o un 'meme' rápido. El resultado en general es resultón, aunque hay veces, sobre todo con fondos con demasiados elementos, que el sistema puede hacer el recorte de manera más gruesa. No sería de extrañar una actualización de software para limar estos detalles.

Por lo demás, la carta del apartado fotográfico se completa con una cámara frontal de cinco megapíxeles. El vídeo es de 1080p en ambos casos.

Rendimiento y autonomía

El Moto G6, visto desde el lateral. (C. Castellón)
El Moto G6, visto desde el lateral. (C. Castellón)

El Moto G6 guarda en su interior 3.000 mAh. Es una batería menor a la que otros modelos asequibles que sacó en el pasado reciente la factoría, pero aún así es suficiente como para pasar el día siempre que no seas un usuarios 'mega intenso'. Yo que le doy bastante chicha al móvil, he necesitado recargarlo sobre las 7 u 8 de la tarde. Cuenta con carga rápida, así que si utilizas la base de carga oficial, con media hora tendrás energía para unas cuantas horas. Sorprende no disponer de carga inalámbrica teniendo en cuenta que el terminal está hecho de cristal templado.

El Moto G6 cuenta con un procesador de ocho núcleos, el Snapdragon 450, un octa-core a 1,8Ghz. Viene jalonado con 3 ó 4GB de RAM. Una combinación suficiente para ofrecer un rendimiento bueno y al que los usuarios medios no pondrán pegas. Algo que viene reforzado con la versión casi pura de Android (8.0 Oreo) que incluyen estos terminales. Motorola sigue fiel a la idea de ofrecer actualizaciones rápidas y una experiencia muy limpia al no añadir casi aditivos al sistema operativo de Google. La memoria interna es de 32 o 64GB y se puede ampliar hasta 128GB, mediante tarjetas externas.

El lector de huellas frontal, obliga a tener bordes algo exagerados al G6. (C. Castellón)
El lector de huellas frontal, obliga a tener bordes algo exagerados al G6. (C. Castellón)

Además de la aplicación de cámara, se incluyen unas pocas apps propias (entre ellas una dedicada a los Moto Voice, un asistente de voz) que se pueden eliminar sin problema. La seguridad corre de la mano del sensor de huellas, situado en la parte frontal, que funciona a la perfección.

Rivales. Por qué escoger esto y no Xiaomi

Vista trasera del Moto G6. (C. Castellón)
Vista trasera del Moto G6. (C. Castellón)

¿Cuáles son las razones para escoger el Moto G6? Si lo que buscas es una gran cámara, no es este tu terminal. Cumple, pero no es de las mejores. Lo mismo ocurre con el rendimiento. Ofrece una buena experiencia pero no es un misil, si lo es que andas buscando. Por lo demás, todo son argumentos a favor. Buena autonomía y carga rápida, buena pantalla y acabado 'premium'.

La decisión de escoger Xiaomi o Motorola puede deberse o bien a que estás buscando un terminal aún más barato y por eso te marchas a un Redmi 5 (un escalón por debajo) o simplemente por gustos y predilecciones. El cristal templado luce muy bien, pero no deja de ser un imán para las huellas. Sea como sea, por apenas 249 euros, el Moto G6 es uno de los teléfonos asequibles más atractivos que puedes encontrar a día de hoy en el mercado.

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