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"Lukashenko está utilizando el Gobierno de Polonia como un tonto útil"
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Entrevista a Robert Biedrón

"Lukashenko está utilizando el Gobierno de Polonia como un tonto útil"

El eurodiputado del partido progresista Wiosna (Primavera) Robert Biedrón (Polonia, 1976) es presidente de la delegación para las relaciones con Bielorrusia en la Eurocámara

Foto: Robert Biedrón (c), en una imagen de archivo. (EFE/EPA/Aleksander Kozminski)
Robert Biedrón (c), en una imagen de archivo. (EFE/EPA/Aleksander Kozminski)

Robert Biedrón (Polonia, 1976) es presidente de la delegación para las relaciones con Bielorrusia en la Eurocámara. En entrevista con El Confidencial, el socialdemócrata analiza en detalle la tensa situación que estos días vive la frontera de su país con Bielorrusia. ¿Hasta qué punto está Putin involucrado? ¿Existe el riesgo de un conflicto armado a las puertas de la UE?

[Si quieres leer la serie de entrevistas a eurodiputados sobre los temas clave que enfrenta la UE, pincha aquí]

PREGUNTA. Están llegando imágenes dramáticas de la frontera entre Bielorrusia y Polonia. ¿Cómo evalúa la gestión de Polonia y la reacción de la UE a esta 'instrumentalización' de personas como arma política por parte de Lukashenko?

RESPUESTA. La respuesta provocativa y populista de este Gobierno ha decepcionado a mucha gente. Lo que necesitamos ahora son fronteras seguras y las fronteras seguras son aquellas en las que las personas no están muriendo. Este no es el caso ahora mismo. Durante los últimos días, hemos escuchado en las ruedas de prensa que hay pedófilos, zoófilos y gente peligrosa que suponen una amenaza para los ciudadanos polacos.

El Gobierno polaco ha rechazado la cooperación con las instituciones europeas, ha declarado el estado de emergencia y ha prohibido el paso a periodistas y a personal humanitario. Ha provocado esta situación, que es el mejor 'souvenir' para Lukashenko. Apostaría que Lukashenko y Putin están brindando con champán con la gestión polaca.

Con respecto a la UE, ha mostrado solidaridad total con Polonia y deberá presionar al Gobierno polaco para que entienda que esta escalada debe rebajarse. Unidos somos más fuertes. La UE tiene herramientas diplomáticas para evitar que personas de países terceros lleguen a través de esta vía, como está ocurriendo. Esta podría ser una de las soluciones auspiciadas por la UE para aliviar la crisis humanitaria en la frontera.

P. Ha explicado en detalle cómo ha reaccionado el Gobierno polaco. La televisión estatal controlada por el PiS ha acusado en las últimas horas a la oposición, entre ella, al partido que usted representa, de apoyar a los migrantes y al régimen bielorruso. ¿Cuál es su reacción?

R. Claro que apoyamos a la gente. Nuestra obligación moral, ética y legal es respetar nuestros valores y nuestra legislación. Polonia es parte de la Convención de Ginebra y, como tal, si hay gente que solicita asilo en nuestras fronteras, debemos tramitarlo. No está siendo el caso. Estamos viendo devoluciones en caliente, muertes o traslados de mujeres y niños a lugares desconocidos. Es totalmente inaceptable.

Lukashenko está utilizando la crisis humanitaria y la falta de estabilidad en la frontera para su propia propaganda. Su mentalidad es: me acusan de ser un dictador y matar y encarcelar a gente, pero mirad qué hacen ellos en su frontera europea. Lukashenko está utilizando al Gobierno polaco como un tonto útil.

Foto: El líder bielorruso, Alexandr Lukashenko (Reuters/Nikolai Petrov)

P. Es usted presidente de las relaciones con Bielorrusia en el Parlamento Europeo. Conoce bien la materia. ¿Cuáles son los objetivos de Lukashenko y por qué está forzando esta crisis justo ahora?

R. Estamos golpeando a Lukashenko donde más le duele. Las sanciones son una de las mejores herramientas para herirle. Por ello, quiere desestabilizarnos. Pero la vacuna está funcionando y deberíamos seguir suministrándosela al dictador. Las prisiones bielorrusas cuentan con más presos políticos que miembros de esta Cámara. La gente está siendo torturada y asesinada. Incluso secuestró un avión con bandera europea.

El objetivo de Lukashenko es crear caos, división y desestabilizar. Pero debemos ser inteligentes. Tenemos que ampliar las sanciones, apoyar a la oposición bielorrusa y organizar una conferencia de donantes internacionales. Pero necesitamos también una estrategia a largo plazo para el país.

P. Lukashenko ha prometido cortar el tránsito de gas a Europa en plena crisis energética como represalia por las nuevas sanciones [que previsiblemente se aprobarán el lunes]. ¿Cuáles son las consecuencias inmediatas para la UE?

R. La UE debe permanecer fiel a su posición y hacer todo lo posible para que el último dictador de Europa, que lleva 26 años en el poder, caiga. Hay herramientas diplomáticas y hay que usarlas. Lukashenko depende de Putin. La llave para resolver la crisis no está en Minsk, está en Moscú. Y es ahí, en el Kremlin, donde debería centrarse la diplomacia europea.

P. Vemos más de 15.000 soldados polacos desplegados en la frontera. ¿Hay riesgo de que veamos un conflicto local armado a las puertas de la UE?

R. Cuando juegas con fuego, puede pasar de todo. Y ambas partes están jugando con fuego. Lukashenko quiere desestabilizar y el Gobierno polaco busca utilizar la crisis para sus objetivos populistas. La situación es realmente tensa, difícil y dramática. Puede ocurrir cualquier cosa. Y por ello la UE debe presionar al Gobierno polaco para que desescale el conflicto. El Ejecutivo del PiS debe respetar las resoluciones del Parlamento Europeo y permitir el acceso a los periodistas y a las ONG. Si no es el caso, será un regalo para Lukashenko y también será culpable del incremento de tensión.

P. Parece evidente que Lukashenko difícilmente podría mantenerse en el poder sin el respaldo de Putin. Pero ¿hasta qué punto está el Kremlin detrás de la crisis actual? ¿Mero testigo que está disfrutando, da su aprobación o es la cabeza pensante?

R. Putin trata a los países post-soviéticos como su propia zona de influencia. Y quiere reconstruir la Unión Soviética en la Federación rusa. Va a hacer todo lo que esté en su mano para consumar este plan. Está tanteando las aguas para ver cuán lejos puede ir. Ya fue muy lejos en Ucrania y obtuvo una respuesta muy débil de la UE. Ahora se está moviendo rápido en Bielorrusia. Y la gran pregunta es quién será el próximo. ¿Los países bálticos? ¿Polonia? No lo sabemos.

Foto: Migrantes, en la frontera de Polonia con Bielorrusia. (Reuters)

P. ¿Ha sido la UE demasiado débil a la hora de lidiar con Rusia?

R. Totalmente. La diplomacia europea y los Estados miembros han sido muy débiles a la hora de reaccionar ante este peligro. Debemos entender que la inestabilidad en Ucrania, Bielorrusia o el Báltico se traduce en inestabilidad e inseguridad para toda la UE. Es una línea entre Estados autoritarios y derechos humanos y democracia. Si esta frontera se tambalea, todos estos valores están en peligro.

"Polonia se parece hoy más a Arabia Saudí que a la Unión Europea"

P. Vemos que esta crisis llega en un momento de mucha tensión interna en Polonia, pero también con Bruselas por el Estado de derecho. ¿Puede esta crisis convertirse en una oportunidad para el PiS de desviar la atención y recabar el apoyo impensable hace semanas de toda la UE?

R. Creo que mucha gente siente que el Gobierno de mi país está utilizando esta crisis como una herramienta de propaganda a través de no resolverla de forma consciente para distraer la atención sobre otros problemas como los que ha mencionado. Polonia está alto en la agenda porque no está cumpliendo con los valores y legislación a los que se comprometió cuando entró en la Unión Europea. Hoy estamos en un país que se parece más a Arabia Saudí que a la UE. Y su ley se parece más a la 'sharia' que a la legislación europea. El 30% de su territorio ha sido declarado zona libre de LGTBi. Tenemos una de las leyes contra el aborto más bárbaras. No solo de Europa, sino del mundo. Hace unos días, una mujer murió a causa de ella. Incluso algunos países musulmanes tienen leyes menos severas sobre el aborto que Polonia.

Por otro lado, el sistema judicial está totalmente destruido. El Tribunal Constitucional es una marioneta. Esta es la realidad polaca, que no se daba cuando comenzamos a formar parte de la UE. La Polonia de hoy ya no representa ese país democrático.

Foto: Logotipo de Gazprom. (Reuters/Shemetov)

P. De hecho, la Comisión Europea mantiene congelado el fondo de recuperación nacional. ¿Debería dar luz verde a estos 36.000 millones de euros tan importantes para el desarrollo del país o mantenerlos condicionados al respeto de los valores fundamentales?

R. Represento a una de las naciones más proeuropeístas. Sé cuán importante es este dinero para la inversión, el desarrollo y el progreso. Pero no se trata de si queremos el dinero o no. Se trata de si este dinero debería ser transferido a un Gobierno que va en contra de los pilares de la UE y que está utilizando los fondos europeos para limitar los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho. Aquí es donde pienso que no. Y apoyo totalmente la decisión de la Comisión de transferir el dinero directamente a autoridades locales, ONG o lugares en que sea necesario.

P. Hablando de dinero, Polonia ha liderado la petición para financiar por primera vez muros en las fronteras externas con dinero europeo. El propio Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, ha abierto la puerta a ello esta semana. ¿Apoyaría esta medida?

R. Estoy en profundo desacuerdo. Yo no estaría aquí si no fuese por la caída del muro de Berlín. No es algo solo simbólico. Nuestro gran sueño fue siempre ser parte de la UE. Y puedo estar aquí hoy porque ese muro ya no existe. Construir muros no ayuda y es un símbolo de los regímenes populistas y demagogos. Sé que hay otras soluciones de respeto al derecho internacional. Pero me temo que este no es el objetivo del Gobierno polaco. Su objetivo es dividir las naciones de Polonia y Bielorrusia como ha dividido la sociedad polaca con respecto a la UE. Son buenos en esto de crear divisiones. No deberíamos ser buenos construyendo muros, sino puentes.

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