Un año después: UK, el alumno aventajado de Europa contra la pandemia
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Un año después: UK, el alumno aventajado de Europa contra la pandemia

Tras haber sido de los países más reticentes a la hora de confinar y pese a la mala gestión inicial de la segunda ola, Reino Unido está a la cabeza de Europa en la lucha contra el covid

placeholder Foto: El primer ministro británico, Boris Johnson
El primer ministro británico, Boris Johnson

“Por supuesto no podemos prohibir ese tipo de cosas, aunque deben de ser conscientes que supondrían un riesgo de contagio para los más vulnerables”, respondía Boris Johnson en aquella rueda de prensa del 20 de marzo de 2020, cuando le preguntaron si los jóvenes podían celebrar fiestas en casas. El coronavirus avanzaba para entonces en el Reino Unido a una velocidad incluso más rápida que en Italia, pero el 'premier' se resistía aún a activar el estado de alarma. Mantenía profundas reservas ideológicas sobre convertir al país en un “estado policial efectivo”, como estaban haciendo el resto de mandatarios vecinos. Quería mantenerse a toda costa fiel a sus “principios liberales”, pero tres días más tarde no le quedó otra opción que imponer el confinamiento nacional.

Fue el último de Europa, el alumno rezagado. Pero ahora es donde las restricciones están tardando más en relajarse. Y eso que los británicos llevan la delantera con su exitosa campaña de vacunación. Casi 18 millones de personas han recibido ya la primera dosis. Solo Israel y los Emiratos Árabes Unidos, entre los países más poblados, han suministrado más pinchazos per cápita.

Johnson ha aprendido la lección y apuesta ahora por pasos “cautelosos”, pero “irreversibles”. Esta es la línea que ha marcado su esperada intervención este lunes en Westminster, donde ha publicado la hoja de ruta para suavizar el tercer confinamiento impuesto en Inglaterra el pasado 6 de enero. Gales, Escocia e Irlanda del Norte tienen sus propias competencias, pero la desescalada irá prácticamente a la par.

Foto: El primer ministro británico, Boris Johnson, sujeta una dosis de la vacuna de Oxford-AstraZeneca. (Reuters)

El 'premier' ha presentado un plan de cuatro fases que comenzará el próximo 8 de marzo con la reapertura de colegios, permitirá el disfrute de las terrazas para mediados de abril y finalizará, siempre que los casos vayan remitiendo, el próximo 21 de junio, cuando terminen ya todas las prohibiciones. Por lo tanto, los británicos se quedan sin escapada en Semana Santa, pero, a priori, podrán disfrutar este verano de sus vacaciones, una gran noticia para el turismo español.

En cualquier caso, Downing Street aún no ha detallado cuándo se reanudarán los viajes internacionales. No será hasta el próximo 12 de abril cuando haya una estrategia concreta. Aunque todo apunta a que los desplazamientos internacionales no esenciales continuarán vetados, al menos, hasta el 17 de mayo. Seis de cada 10 agencias de viajes han adelantado que tendrían que despedir más de una quinta parte de su personal si no hay un plan claro de cara al verano, lo que equivaldría a una pérdida de 500.000 puestos de trabajo.

“Sé que habrá mucha gente a la que le preocupará que estemos siendo demasiado ambiciosos y que sea arrogante imponer cualquier tipo de plan a un virus. Estoy de acuerdo en que siempre debemos ser humildes ante la naturaleza. Otros creerán que podríamos ir más rápido”, señaló el líder 'tory'. “Lo que les puedo decir es que hoy el final realmente está a la vista. Un año miserable dará paso a una primavera y un verano que serán muy diferentes e incomparablemente mejores que el panorama que vemos hoy a nuestro alrededor”, recalcó.

placeholder Un centro de vacunación móvil en Londres. (Foto: Reuters)
Un centro de vacunación móvil en Londres. (Foto: Reuters)

Mantener las restricciones no está siendo una política fácil. El Reino Unido acumula un déficit histórico (un 19% del PIB) y en enero alcanzó el mayor nivel de endeudamiento desde que comenzaron los registros: 8.8 mil millones libras. Por primera vez en 10 años, se pide prestado más en el primer mes del año de lo que se recauda en impuestos. Un panorama complejo para el ministro del Tesoro, Rishi Sunak, que el próximo 3 de marzo debe presentar los Presupuestos.

Pero, hoy por hoy, el Gabinete está demostrando una inusual unidad. Las medidas están funcionando y Johnson ha pedido a sus filas paciencia. Las admisiones hospitalarias en Inglaterra de pacientes con Covid-19 se han reducido casi tres cuartas partes de su pico de la segunda ola. Según las últimas cifras oficiales del 19 de febrero, hubo un total de 1.068 ingresos, lo que supone una caída del 74% respecto al récord de 4.134 registrado el 12 de enero. Es también el número más bajo de admisiones diarias desde el 28 de noviembre, unos días antes de que Inglaterra saliera de su segundo encierro.

La reducción de los casos, según los expertos, parece más ligada al confinamiento que a la campaña de vacunación, ya que los ingresos están cayendo a un ritmo más rápido que en Israel, donde se ha vacunado a una proporción mucho mayor de su población (el 53%), pero las restricciones son más flexibles.
Con todo, según un estudio de la Universidad de Edimburgo, tras la primera dosis, las vacunas de Pfizer-BioNTech y Oxford-AstraZeneca han reducido las hospitalizaciones hasta un 85% y un 94% respectivamente.

Foto: Una solitaria corredora, cerca de la City de Londres. (EFE)

Las fases recogidas en la hoja de ruta están sujetas a que el programa de vacunación siga cumpliendo los objetivos. El Gobierno planea ofrecer a 32 millones de personas (casi la mitad de la población) una primera dosis a mediados de abril. Esto significa vacunar a los nueve grupos prioritarios, incluidas todas las personas mayores de 50 años, las clínicamente vulnerables y los trabajadores sanitarios y de atención social de primera línea. Asimismo, la tasa de contagios no debe poner en riesgo al Sistema Nacional de Salud y se debe estar en alerta ante las nuevas variantes.

Este mes, el Reino Unido ha registrado dos nuevas cepas y una de ellas, localizada en la ciudad inglesa de Bristol, ha sido clasificada por los expertos como “preocupante”, ya que comparte similitudes con las variantes halladas en Sudáfrica y Brasil, sobre las que existen dudas de la efectividad de las actuales vacunas.
Si bien es cierto que hay miles de variantes del coronavirus circulando por todo el mundo, los expertos están centrados ahora en cuatro, que presentan la mutación E484K producida en la proteína de pico del virus, lo que incrementa su gran capacidad de contagio.

Tres de estas “cepas preocupantes” están ya en el Reino Unido: la de Kent (conocida hasta ahora como la variante británica), la nueva detectada en Bristol y la sudafricana. Hay una cuarta que proviene de Brasil, pero que, de momento, no ha llegado a suelo británico.

Foto: El primer ministro británico, Boris Johnson, sostiene una dosis de la vacuna Oxford-AstraZeneca contra el covid-19.

Precisamente para blindar al país, el Gobierno ha impuesto estrictas restricciones de viaje. Desde el pasado 15 de febrero, los británicos y residentes, así como los irlandeses, que lleguen al Reino Unido procedentes de una lista roja de 33 destinos considerados de riesgo —entre ellos, Portugal, Sudáfrica y Brasil— deberán permanecer en cuarentena en hoteles designados por las autoridades, con un coste de 2.000 euros. A los turistas ni se les menciona con estas nuevas medidas, ya que desde hace tiempo tienen prohibida la entrada. En los últimos días, había rumores de que España podía ser integrada en la lista roja por su proximidad con Portugal. Pero, de momento, las autoridades no se han pronunciado al respecto.

Por otra parte, en este último año, el Reino Unido también ha reafirmado su liderazgo en investigación respecto a la pandemia. La semana pasada autorizó el primer estudio mundial en el que se infectará a voluntarios sanos para analizar el comportamiento del coronavirus y acelerar así el desarrollo de vacunas y fármacos contra la covid. La iniciativa se suma a otras pioneras como la realización por parte de la universidad de Oxford del primer estudio en niños sobre la eficacia de la vacuna británica que creó con la farmacéutica AstraZeneca —la única que, de momento, se ofrece a precio de coste a los países en vías en desarrollo—.

Asimismo, se ha puesto en marcha unos ensayos para establecer la efectividad de suministrar mezcladas las dos vacunas distintas, con el objetivo, según los expertos, de contar con más flexibilidad en el plan de inmunización. En este estudio participarán más de 800 voluntarios mayores de 50 años residentes en Inglaterra. Unos recibirán el preparado de Oxford-AstraZeneca seguido del de Pfizer-BioNTech y viceversa, con un espacio de tiempo entre ambos de 12 semanas.

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