EL NUEVO HOMBRE DE MODA EN REINO UNIDO

El Maharajah de Yorkshire: ¿está listo UK para un primer ministro de origen indio?

La respuesta que está ofreciendo a unos acontecimientos sin precedente alguno le han convertido en la figura más respetada del Ejecutivo británico y más popular en la calle

Foto: Rishi Sunak. (Reuters)
Rishi Sunak. (Reuters)

“Los gobiernos, y mucho menos las personas, rara vez eligen los momentos que los definen. La elección viene en la respuesta que ofreces”, aseguraba Rishi Sunak en una de sus últimas intervenciones en la Cámara de los Comunes. Seguramente él no habría elegido convertirse en el responsable del Tesoro en febrero, apenas semanas antes de que el Reino Unido tuviera que confinarse por una pandemia que ha puesto en jaque a los mandatarios de ambos lados del Atlántico y que se da prácticamente ya por hecho que va a condenar a los británicos a una recesión “significativa”.

Sin duda alguna, un gran reto para un político que en mayo celebró su 40 cumpleaños y cuya tarea hace menos de un año era dirigir una consulta sobre la accesibilidad de los inodoros para discapacitados. (Lo de la edad es remarcable, aunque George Osborne le ganó en 2010 al convertirse, con 38 años —uno menos—, en el canciller de Exchequer más joven del país en más de un siglo).

En definitiva, puede que Sunak no haya elegido los tempos, pero la respuesta que está ofreciendo a unos acontecimientos sin precedente alguno le han convertido en la figura más respetada del Ejecutivo británico y más popular en la calle, situándose incluso a ojos de muchos analistas como el posible próximo inquilino de Downing Street. Sería el primero de minoría étnica en la historia del Reino Unido desde Benjamin Disraeli, de antepasados judíos sefardíes y quien fue 'premier' en dos ocasiones bajo el reinado de Victoria en el Siglo XIX.

Cuando ganó su escaño en 2015, la prensa local le bautizó como el 'Maharajah de Yorkshire Dales'. Casado con la hija de un billonario indio, el que fuera 'hedge funder' celebró su entrada en Westminster por todo lo alto con una gran fiesta con los miembros de su circunscripción al norte de Inglaterra con champán y canapés. Realizó su juramento parlamentario a la Reina sobre la escritura hindú, el Bhagavad Gita. Tradicionalmente, en el distrito de Richmond siempre han ganado los conservadores. Era, por tanto, un escaño seguro. Aunque durante aquella campaña una de las frases que más se escuchaban cuando se preguntaba por el candidato era aquello de “no soy racista, pero…”.

"Tú vas a ser alguien importante"

A simple vista, Sunak podría pasar perfectamente como 'tory' de manual: educado en el selecto colegio de Winchester, pulido luego en Oxford y con fortuna amasada posteriormente en la City. Con todo, son pocos los que en el verano previo a entrar en una de las universidades más selectas del mundo tienen que trabajar como camareros en un restaurante indio cercano al puerto de Southampton (sur de Inglaterra). “Rishi, tú vas a llegar a ser alguien importante”, le dijo Kuti Miah, propietario del local.

Miah es amigo sus padres, Yashvir y Usha Sunak, ambos 'punjabis' hindúes nacidos en Kenia y Tanzania respectivamente, cuyos progenitores habían emigrado de la India. Después de la independencia, ambas familias abandonaron el este de África hacia Inglaterra a mediados y finales de la década de 1960. Yashvir y Usha se conocieron en Southampton y se casaron. Él se convirtió en médico de cabecera y ella comenzó a dirigir una farmacia. “Eran conversadores brillantes y creyentes muy fuertes que trabajaron muy, muy duro”, recuerda Miah, que también les describe como “apasionadamente británicos”.

El actual ministro del Tesoro es el mayor de los tres hijos que tuvo la pareja. Es un enamorado del críquet y apoya fervientemente a Inglaterra cuando le toca jugar contra India. La entrada en el elitista colegio de Winchester no fue fácil. Consiguió plaza, pero no beca, por lo que sus padres tuvieron que hacer frente a más trabajos para pagar una matricula que ronda los 32.000 euros anuales.

Boris Johnson y Rishi Sunak. (Reuters)
Boris Johnson y Rishi Sunak. (Reuters)

“Puedes venir a este país con muy poco... Mis abuelos vinieron con muy poco de una aldea en el norte de la India, y dos generaciones después, su nieto tiene el enorme privilegio de postularse para el Parlamento. Para mi familia, la ruta siempre fue la educación”, explicaba Sunak durante su campaña en las elecciones de 2015.

En cualquier caso, la política no estuvo en un principio en su punto de mira. En la universidad, se convirtió en presidente de la Sociedad de Inversión de Oxford, donde jóvenes estudiantes entusiastas invitaban a los banqueros a dar una conferencia sobre cómo triunfar en la City. Tras su graduación en 2001, fue directamente a Goldman Sachs. Luego pasó dos años en California completando un MBA, donde conoció a la que es hoy su esposa y madre de sus dos hijos, Akshata Murthy. A su regreso a Londres, trabajó en importantes 'hedge funds'.

En cualquier caso, su vinculación con el Partido Conservador siempre estuvo de alguna manera presente en su vida. Sus años escolares coincidieron con la gran victoria del laborista Tony Blair en 1997. La noche de las elecciones, en el propio colegio, se respiraba euforia. Pero para Sunak no había nada que celebrar. La historia de su familia estaba más cerca de la de Margaret Thatcher.

Al ver los primeros resultados del recuento, comenzó a escribir un artículo para la revista escolar, 'The Wykehamist', lamentando la noticia. Su principal queja: Europa. “[Blair] se deleita con la etiqueta de un patriota, pero tiene planes para la posible ruptura del Reino Unido y la membresía de un eventual superestado europeo”. Las semillas del Brexit ya estaban en su mente.

Sunak, el futuro del partido

Por lo que todos aquellos que le acusaron de subirse al carro del euroesceptismo en el último momento están equivocados. Cuando el entonces 'premier', David Cameron, se enteró de que Sunak había decidido hacer campaña por la salida del bloque en el histórico referéndum de 2016, dijo: “Si hemos perdido a Rishi, hemos perdido al futuro del partido”.

Unirse a la campaña euroescéptica fue su primera gran apuesta. La segunda fue apoyar a Boris Johnson cuando este se postuló en 2019 como líder del Partido Conservador. El actual inquilino de Downing Street ha premiado generosamente a sus fieles. Y cuando el pasado mes de febrero el que fuera 'chancellor', Sajid Javid, presentara su dimisión a tan solo cuatro semanas de los presupuestos generales del Estado, el primer ministro se acordó del 'Maharajah de Yorkshire Dales', por aquel entonces secretario de Estado del Tesoro.

La reestructuración del Gabinete fue bautizada como “la masacre de San Valentín”. La razón por la que Javid presentó su carta de renuncia fue que no consintió la exigencia que le pedía el primer ministro de deshacerse de todos sus asesores para poner en su lugar a los del Número 10. La idea se atribuyó una vez más al oscuro estratega del 'premier', el temido Dominic Cummings, que por aquel entonces se refería a Sunak como “pequeño polluelo”.

No extraña por tanto que, en un principio, se considerara al joven fichaje como un “títere”. Sin embargo, los funcionarios del Tesoro están impresionados con la trayectoria de un hombre al que se le conoce como 'Mr. Excel'. La pandemia ha enterrado las conversaciones donde le llamaban 'chino' ('chancellor in name only', es decir, canciller solo de nombre).

En los últimos cinco meses, su carrera ha sido meteórica, levantando no pocos celos políticos en Westminster. Algunos dicen que “tiene esa habilidad de Blair para mantener la mirada”. Otros le ven más como Emmanuel Macron, incluso en el estilo de vestir. “Siempre va impecable, incluso al final de un largo día de trabajo. Su ropa es un símbolo más de su vida tremendamente estructurada. Está muy bien organizado, incluso su casa, aun teniendo dos niños pequeños”, aseguraban recientemente algunos diputados a la revista 'Tatler'.

Por otra parte, los hay que aseguran que su filosofía es como 'Star Wars', sacando a relucir el extraño pasatiempo 'geek-chic' del 'chancellor' para modelos minuciosamente detallados de naves espaciales y videojuegos. “La mayor parte de su filosofía política proviene de las guerras comerciales de 'Star Wars' que tratan sobre la independencia de varios reinos del Imperio. No es alguien intelectual”, revela un diputado.

Para la gran mayoría, Sunak sigue siendo un enigma. Se trata de un político cauteloso, rígido y callado, que pasa más bien poco o nada por el bar de Westminster, ya que nunca ha probado el alcohol. Dentro del Gabinete, también tiene sus tensiones con algunos ministros, en especial con Matt Hancock, al frente de Sanidad. El último enfrentamiento entre ellos ha sido provocado por el siguiente mensaje: “Coma fuera para ayudar”. Y es que, mientras el titular de Sanidad repite una y otra vez que hay que mantener las distancias de seguridad, el responsable del Tesoro ha lanzado un inédito plan para ayudar a la recuperación del sector hostelero que, entre otras medidas, pasa por que, durante el mes de agosto, el Ejecutivo pagará de lunes a miércoles la mitad del precio de cualquier consumición en bares y restaurantes (sin incluir las bebidas alcohólicas), hasta un límite de 11 euros por comensal. Con la reducción del IVA del 20% al 5% en comidas y bebidas, alojamiento hotelero y atracciones turísticas, las arcas del Estado dejarán de percibir cerca de 4.500 millones de euros.

El día en que no lleguen ingresos

Si durante el confinamiento el 'chancellor' fue uno de los primeros de Europa en anunciar estímulos extraordinarios para mantener de alguna manera viva la economía en plena hibernación, ahora no se queda atrás y ha anunciado un paquete por valor de 33.000 euros encaminados a acelerar la reactivación que incluye un programa para sufragar prácticas laborales de jóvenes y ayudas para la compra de vivienda. El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, estaba ganando en los sondeos en popularidad al primer ministro, pero ahora le resulta complicado criticar los planes del Ejecutivo.

Por lo general, los conservadores no son entusiastas de este tipo de intervención estatal, pero cuando se trata de algo tan limitado en el tiempo, parece que ahora están dispuestos a relajar su característica disciplina fiscal. Se podría pensar que el 'polluelo' ha abandonado el nido, aunque ha sido el propio Johnson el que ha dicho que no quiere ni escuchar la palabra austeridad.

Con todo, en algún momento van a tener que equilibrar la balanza. Desde el pasado mes de marzo, las arcas del Estado han dejado de percibir cerca de 391.000 millones de euros. Por otra parte, la deuda pública del Reino Unido se situó el pasado mes de mayo en 2,16 billones de euros, lo que equivale al 100,9% del PIB británico, rebasando por primera vez desde 1963 el tamaño de la economía del país.

Gordon Brown y Tony Blair. (Reuters)
Gordon Brown y Tony Blair. (Reuters)

“En última instancia, se juzgará al Gobierno sobre si ha sido efectivo. A lo largo de esta crisis, Rishi ha estado haciendo lo que es necesario sin todo el alboroto: está buscando cosas que funcionen en lugar de aparecer en los titulares”, asegura un 'tory' veterano.

¿Hay por tanto material para un futuro primer ministro? La historia reciente del Reino Unido está llena de 'chancellors' aspirantes al Número 10. Pero la sucesión de Tony Blair con Gordon Brown no salió demasiado bien. Y a David Cameron ni siquiera le dio tiempo a ceder el testigo a George Osborne. “De momento, es aún muy pronto para pensar en todo eso”, aseguran a El Confidencial fuentes del partido. “Nos queda Boris para rato”, añaden.

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