Es noticia
Menú
"La sociedad rusa tiene una responsabilidad moral porque aceptó el régimen de Putin"
  1. Mundo
Entrevista

"La sociedad rusa tiene una responsabilidad moral porque aceptó el régimen de Putin"

En uno de los momentos más intensos de la guerra de Ucrania, el ministro de Exteriores de Estonia, Urmas Reinsalu, apuesta por una respuesta más contundente contra Rusia

Foto: Urmas Reinsalu, ministro de Asuntos Exteriores de Estonia. (EFE/Martin Divisek)
Urmas Reinsalu, ministro de Asuntos Exteriores de Estonia. (EFE/Martin Divisek)

En un momento decisivo de la guerra, Estonia ha afirmado que no tomará una actitud pasiva ante lo que está pasando en Ucrania. El país ha vetado las visas a los rusos y ha cerrado las fronteras con su país vecino ante el éxodo de miles de personas que huyen de la movilización parcial anunciada por Vladímir Putin. El Gobierno, que se ha posicionado como uno de los más firmes contra Rusia, exige más sanciones y una respuesta contundente ante los desafíos por la invasión de Ucrania.

PREGUNTA. Estonia ha recomendado a sus compatriotas que abandonen Rusia de inmediato. ¿Cree que corren peligro si se quedan en Rusia en este momento?

RESPUESTA. Otros países occidentales se han hecho eco de la misma medida y el motivo responde a dos preocupaciones. La primera es que en esta guerra, desde la lógica del régimen ruso, podemos esperarnos lo que sea. También que hagan intentos de hacer rehenes a nuestros ciudadanos. La segunda preocupación es que después de que cerráramos las fronteras con Rusia, los hombres que están en edad militar pueden ser movilizados. Nuestra advertencia también va para estos hombres, para la minoría rusa que vive en Estonia, los que tienen pasaporte o doble nacionalidad, pero viven aquí. Si están en Rusia, puede pasar que no les dejen volver a Estonia y que sean reclutados.

Foto: Kaja Kallas, primera ministra de Estonia. (Gobierno de Estonia)

P. Estonia ha cerrado las fronteras a los rusos, también a los que huyen de la movilización que anunció Vladímir Putin. ¿Hasta qué punto cree que la sociedad rusa es responsable de la guerra en Ucrania?

R. Por supuesto, no todos los rusos son responsables de las atrocidades del Kremlin y algunos han sido ejecutados por mostrarlo. Alekséi Navalni [el abogado y opositor ruso condenado en una cárcel rusa)] no es responsable de las personas que no condenan esta atrocidad. Pero creo que la responsabilidad legal de lo que está pasando recae en aquellas personas responsables de las ejecuciones en esta guerra o los que tienen posiciones de liderazgo.

La sociedad rusa tiene una responsabilidad moral, primero, porque ha aceptado que exista el régimen y, segundo, por actuar de manera pasiva ante este genocidio. Creo que es comprensible cerrar las fronteras de Europa para ciudadanos rusos, dejando clara una serie de excepciones que en Estonia también estamos implementando. Dejamos que las personas entren en el país por razones humanitarias y también aquellas que vengan por cuestiones personales, por ejemplo, un funeral de un familiar.

P. La Comisión Europea ha propuesto el octavo paquete de sanciones contra Rusia. ¿Qué tipo de sanciones cree que deben implementarse en este momento?

R. La Comisión Europea ha propuesto una medida que puede ser un compromiso importante. Desde Estonia, nos gustaría ver un centro todavía más fuerte, pero también creo que es importante dar una señal de respuesta a las acciones de Putin y escalar las sanciones. Creo que la medida más importante que se ha propuesto es el tope del precio al petróleo ruso. Los países del G-7 ya han declarado su intención y ahora la pregunta es si los países europeos lo apoyarán. Por supuesto, lo importante está en los detalles, en cómo será la logística para estas sanciones y hasta qué punto se podrá limitar el precio del petróleo. Y, sobre todo, si esto dañará de verdad al régimen ruso.

Foto: Vladímir Putin durante su discurso en el Kremlin. (Reuters/Sputnik Grigory Sysoyev Kremlin)

P. Rusia ha celebrado los referéndums no reconocidos en Donetsk, Luhansk, Jersón y Zaporiyia y se ha anexionado los territorios. ¿Cómo cree que afectará esto a la guerra en Ucrania?

R. Las declaraciones de Putin tienen el objetivo de asustar, particularmente, a los países de Occidente. Quiere cortar Ucrania en trozos y defender sus acciones con la amenaza nuclear. Por supuesto, lo que quiere es escalar la tensión para ver cómo reaccionamos. Nuestra respuesta debería estar basada, en primer lugar, en la unidad. No creo que las conversaciones independientes con Putin por cualquier país occidental sean lo más adecuado y eso sería además una señal de debilidad por nuestra parte. Segundo, creo que la respuesta no debería ser solamente verbal, sino que debería estar acompañada de una serie de sanciones con Estados Unidos y todos los compañeros estratégicos de la UE. También deberíamos aumentar el apoyo militar, porque todavía tenemos muchas capacidades para enviar recursos a Ucrania. Nuestras reservas no están vacías.

Por supuesto, no reconoceremos las anexiones, pero lo importante es que todos estos pasos muestran que el Kremlin quiere crear un aura obsesiva, con acciones inesperadas, para que pensemos que podemos esperarnos de todo. Estos pasos son lógicos si pensamos en el cinismo de Putin y tienen además un cariz que recuerda a la Guerra Fría. Creo que no debemos asustarnos por la amenaza nuclear de Rusia. Esta guerra es convencional y, además, Rusia ha hecho esto en anteriores ocasiones. Si cometemos ahora un error y no respondemos como deberíamos, cometeríamos un error fatal.

P. ¿No tiene miedo de la amenaza nuclear rusa?

R. Por supuesto, siempre hay una amenaza. Respecto a una guerra nuclear internacional, creo que la probabilidad es mínima. Lo que sí podría pasar es un terror nuclear. Hace meses, ya vivimos una situación parecida en la central ucraniana de Zaporiyia, allí vimos el terror nuclear que utilizan saboteando la infraestructura. Esto es una amenaza que se debe de tomar en consideración y creo que la respuesta de Occidente debe ser interpretada de la misma manera que el uso de armas nucleares convencionales.

Foto: Imágenes por satélite del Nord Stream. (Reuters)

P. Esta semana, se han identificado fugas en los gasoductos Nord Stream y los líderes europeos creen que podría tratarse de un sabotaje por parte de Rusia. ¿Cómo afecta este incidente a la crisis energética y cuáles cree que serían los motivos detrás del presunto sabotaje?

R. Todavía no tenemos respuestas legales ni de los expertos que den luz a la investigación. Si ponemos las cosas en contexto, hay que partir de la base de que las explosiones estuvieron provocadas y son artificiales. También es muy importante entender que esta es la estrategia de Rusia, la del terror, como el envenenamiento [del exespía ruso Serguéi Skripal] en Reino Unido. Putin utiliza sus armas en tiempos de paz. Por otro lado, esto puede ser también una manera de desviar la atención de la anexión de los territorios. Tampoco sería casualidad que la fuga haya pasado cuando se ha estrenado el gasoducto entre Polonia y Dinamarca.

Este sabotaje sería una manera de chantajear y de asustar a Occidente. De manera interna, esto también puede ser una estrategia después de anunciar la movilización parcial, que no ha sido bien recibida en el país. Las fugas en Nord Stream podrían ser vistas como una manera de explotar la imagen de Occidente como enemigo, que forma parte de la propaganda rusa. Podría ser un argumento para convencer a la sociedad de que Rusia tiene que defender sus intereses.

P. Como vecino de Rusia, ¿cómo cree que pueden cambiar las políticas en Estonia para defender las fronteras?

R. Si lo pones en el contexto de los últimos años, hemos pasado por varias guerras. Por ejemplo, la invasión de Georgia y, desde 2014, la guerra en Ucrania. Tenemos claro que debemos poner las cosas en perspectiva y que no podemos dejar pasar todo lo que ha pasado. Esta guerra ha sido un aprendizaje, porque tenemos que pensar que empezó en 2014, aunque algunos veían lo que pasaba como un conflicto interno. Eso era el inicio del conflicto y en febrero se inició otra fase de esa misma guerra, que no ha parado en los últimos ocho años.

"Respecto a una guerra nuclear internacional, creo que la probabilidad es mínima. Lo que sí podría pasar es un terror nuclear"

P. ¿Cómo cree que afectará esta guerra a las relaciones en la UE? ¿Será un antes y un después para nuestras políticas?

R. Esta guerra vendrá acompañada de cambios en el contexto de las relaciones internacionales. Esta no es guerra mundial, pero es una guerra en el mundo. Estamos viendo que ahora también es una guerra energética global que tiene un efecto para todos. La diferencia más importante podría ser cómo entendemos el control sobre los territorios y qué estamos dispuestos a aceptar desde la comunidad internacional. Por ejemplo, ¿dejaremos que el agresor se siente en el Consejo de Seguridad de la ONU? Esta situación plantea muchas preguntas para el futuro, pero tenemos que admitir que esto no es una película de Hollywood. Aunque el final de esta película todavía no está escrito. Tenemos que ser conscientes de que está en nuestras manos, en las de los países libres, apoyarlos, porque sin eso, aunque los ucranianos sean muy valientes, es muy complicado ganar esta guerra. Tenemos que hacer más. Este es nuestro mensaje para las personas valientes de España, de Estonia y de todos lados.

* Si no ves correctamente este formulario, haz clic aquí.

En un momento decisivo de la guerra, Estonia ha afirmado que no tomará una actitud pasiva ante lo que está pasando en Ucrania. El país ha vetado las visas a los rusos y ha cerrado las fronteras con su país vecino ante el éxodo de miles de personas que huyen de la movilización parcial anunciada por Vladímir Putin. El Gobierno, que se ha posicionado como uno de los más firmes contra Rusia, exige más sanciones y una respuesta contundente ante los desafíos por la invasión de Ucrania.

Estonia Conflicto de Ucrania Ucrania
El redactor recomienda