Es noticia
Menú
"La Corona es el Estado", una guía para entender la pompa en las exequias de Isabel II
  1. Mundo
Sucesión de actos tras la muerte de la reina

"La Corona es el Estado", una guía para entender la pompa en las exequias de Isabel II

Todo lo que ha sucedido entre la muerte y la inhumación de Isabel II responde a tres criterios: el protocolo como 'liturgia del poder', la Corona como expresión del Estado británico y la emoción como adhesión monárquica

Foto: Británicos desfilan frente al féretro de la reina Isabel II, envuelto en el estandarte real con la corona del Estado imperial y el orbe y el cetro del soberano. (Reuters)
Británicos desfilan frente al féretro de la reina Isabel II, envuelto en el estandarte real con la corona del Estado imperial y el orbe y el cetro del soberano. (Reuters)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

El gran acto simbólico y político de hoy en Londres —las exequias e inhumación de la fallecida reina Isabel II, tras 70 años de reinado, que comenzó en febrero de 1952— requiere de elementos interpretativos para evitar la suposición de que el protocolo y la pompa de los ritos funerarios se deben a una excentricidad anacrónica. Responden a un profundo sentido político e histórico y exprimen la ocasión para una reacción emocional favorable a la monarquía. Por lo demás, rige en este espectáculo fúnebre el principio de que el "protocolo es la liturgia del poder".

Foto: Foto: Reuters/Tom Nicholson.

1) La Corona británica comenzó a ser constitucional, es decir, no absoluta, en los siglos XVIII y XIX. Después de la ejecución del rey Carlos I en 1649, con el trono vacante durante años y la nación inglesa bajo el gobierno de Oliver Cromwell, se repuso a su hijo Carlos II en el trono, pero el monarca compartió la soberanía con el Parlamento. Desde entonces, en el entendimiento político británico, no es el rey el que hereda la Corona, sino la Corona la que hereda al rey y lo pone a su servicio, asimilando la Corona al Estado.

2) El Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte no dispone de un texto constitucional unitario como en las demás democracias constitucionales, sino de una Carta Magna no codificada, extremadamente flexible y adaptable, que va integrando normas sobre los más diversos asuntos en función de las circunstancias. Forman parte de esa codificación normas antiquísimas y otras contemporáneas. De 1689 data la Bill of Rights, que estableció los derechos y funciones del Parlamento y el imperio de la ley. La denominada Triennial Act de 1694 estableció la duración de las legislaturas del Parlamento e impuso la obligación al rey de que su disolución debía ser aceptada por sus miembros, y el Act of Settlement de 1701 abordó el orden sucesorio y ciertos principios de independencia judicial.

El rey recibe una asignación presupuestaria que se denomina Sovereign Grant, que hasta 2012 se denominó Civil List

3) Forman parte de las normas constitucionales del Reino Unido las limitaciones de la Cámara de los Lores respecto de la de los Comunes y las del rey para nombrar miembros de la Cámara Alta, la democratización de esta instancia tradicional, la devolución de poderes a Escocia, Gales e Irlanda del Norte y la creación del Tribunal Supremo de 2005 (Constitucional Act), entre otros aspectos sustanciales del régimen constitucional no sistematizado en un solo texto.

4) La ley de acceso a la Corona de 2013 reformó las normas anteriores al respecto (de 1701 y 1702) y se suprimió la prevalencia del varón sobre la mujer, se reconocieron los plenos derechos de los católicos, aunque se mantiene la obligación de profesar el protestantismo anglicano para reinar. Por otra parte, se redujo a solo seis personas, con derecho a heredar el trono, las que deben solicitar permiso del rey para casarse. Está igualmente regulada la regencia, las renuncias y se sanciona con la abdicación obligada al monarca que perpetre actos delictivos o, en su caso, con su inhabilitación mediante declaración de incapacidad. Es una forma de inviolabilidad implícita, es decir, no expresamente formulada, porque rige el aforismo voluntarista: "The king can do no wrong" (el rey no puede errar).

5) El rey recibe una asignación presupuestaria que se denomina Sovereign Grant, que hasta 2012 se denominó Civil List. Esta transferencia presupuestaria está sometida a un cuidadoso escrutinio que llega a extremos tan mínimos como el de hacer público los gastos más banales. No así la enorme fortuna personal del rey y su familia. Tienen carácter secreto los testamentos reales, en tanto quedan referidos exclusivamente al patrimonio propio, en este caso, de la fallecida reina Isabel II.

El rey es la cabeza de Commonwealth of Nations, que agrupa a más de 50 países. Territorios que pertenecieron al Imperio británico

6) El rey Carlos III deberá disolver, en el plazo de seis meses desde la muerte de su madre, y reponer luego, el Privy Council o Consejo Privado, que en el pasado tuvo una enorme importancia —mayor que el propio Parlamento— y que es el origen del Cabinet o, en la actualidad, Gobierno de Su Majestad. Está integrado por cientos de personalidades, se reúne, en formato reducido, una vez al mes con el monarca y dicta algunas resoluciones. En la actualidad, es un órgano de asesoramiento y de ceremonial, pero podría activarse en caso de una crisis en la Corona, ya que son miembros natos ministros del Gobierno, de los Comunes y de la Cámara de los Lores. Hoy por hoy, la composición del Consejo Privado la propone el Gobierno y la sanciona el rey. Cuenta con la presencia también de las autoridades eclesiásticas anglicanas, los 'spikers' de los Comunes y de los Lores y autoridades de países de la Mancomunidad de Naciones. Es un órgano permanente y su reunión en plenario es obligada con motivo del fallecimiento del rey, de su matrimonio y en caso de regencia.

7) El rey es la cabeza de Commonwealth of Nations, que agrupa a más de 50 países, en algunos de los cuales —más de una docena— titulariza su jefatura de Estado, que desempeña simbólicamente a través de gobernadores generales. Son territorios nacionales que pertenecieron al Imperio británico. Rigen el principio de no injerencia.

El tiempo entre el fallecimiento y sus exequias se debe a la obligación del nuevo rey de revalidar el compromiso con las naciones británicas

8) En palabras del profesor Gordillo Pérez, constitucionalista de la Universidad de Deusto (Bilbao): "La Corona cumple un importante papel desde el punto de vista jurídico en el entramado institucional británico. Al carecer de un concepto de Estado como el propio de los países del continente, la Corona es, en realidad, un centro de imputación de los actos del poder público y un sustitutivo funcional de ese concepto de Estado. La identificación de la Corona con el Estado es tal que no solamente se sitúa a la cabeza de los órganos constitucionales, integrándolos así en el ámbito público, sino que además es muy habitual ceder la presidencia de instituciones privadas de utilidad pública a la Corona o miembros de la familia real. Esta identificación de la sociedad con la Corona, y de esta a su vez con la nación y el Estado, recuerda en parte el 'plebiscito de todos los días' con el que Renan caracteriza el concepto de nación, algo inmaterial, más bien simbólico, cuya existencia se percibe, pero cuya continuidad depende de la aceptación continua y permanente de los ciudadanos" (*).

9) El largo tiempo entre el fallecimiento de la reina y sus exequias e inhumación (11 días) se debe a la obligación inmediata del nuevo rey de revalidar el compromiso con las naciones británicas de Escocia e Irlanda del Norte y, en otra medida, Gales. Después de su coronación —que puede tardar meses en celebrarse, un acto solemnísimo que no existe en España, en donde el Rey es proclamado ante las Cortes Generales—, se procederá a la formalización del príncipe Guillermo como heredero de la Corona con el título, entre otros, de príncipe de Gales, que dispondrá de las rentas del ducado de Cornualles.

La afluencia de representantes de familiares reales a los funerales de Isabel II se debe a la política matrimonial de la reina Victoria

10) La estética protocolaría forma parte de la idiosincrasia de un sistema democrático que es el más antiguo de Europa y que se hizo compatible con el mantenimiento de un inmenso Imperio. Haber prescindido o alterado el ceremonial de estos días hubiese enviado un mensaje contradictorio a los británicos y a la Mancomunidad de Naciones. Por otra parte, la familia real se configura como un activo económico y emocional del Reino Unido, como una gran atracción coreográfica que genera negocio para el país a través del que la familia real entra en reciprocidad con la ciudadanía por los privilegios de los que disfruta. Se trata de una convención de siglos que ha funcionado, incluso en la decadencia imperial y en la nacional, y que corresponde manejar a Carlos III con la discreción y prudencia de su madre, virtudes a las que el nuevo rey no parece tan proclive como se desearía.

11) La afluencia de representantes de familiares reales a los funerales de Isabel II se debe a la política matrimonial de la reina Victoria (1819-1901), que se casó con el príncipe Alberto de Sajonia Coburgo-Gotha. Los hijos de ambos emparentaron con las familias reinantes del continente. Así, su hija Victoria fue la madre del káiser Guillermo II de Alemania, su nieta Alexandra fue zarina de Rusia, casada con Nicolás II, su otra nieta, Victoria Eugenia, fue reina consorte de España, casada con Alfonso XIII… Creando así una urdimbre familiar que se refleja en la asistencia de 'royals' a las exequias de hoy en Londres. De ahí que a la reina Victoria, también emperatriz de la India, se la denominase 'la abuela de Europa'.

La realeza europea reconoce al rey abdicado los méritos que contrajo al asentar en España la monarquía parlamentaria

12) Para nuestro país, este funeral tiene una significación institucional importante: la presencia de los Reyes va de suyo, pero la de Juan Carlos I —acompañado de doña Sofía— implica que la Casa Real británica y la realeza europea en general reconocen al rey abdicado los méritos que contrajo al asentar en España, después de la muerte de Franco, la monarquía parlamentaria, un hecho histórico de superior entidad a los posteriores y últimos de su reinado que le obligaron a la abdicación y la expatriación.

(*) "La Corona en el Reino Unido", ensayo de la obra colectiva 'La jefatura del Estado parlamentario en el siglo XXI', dirigida por Javier Tajadura Tejada. ATH Ediciones.

El gran acto simbólico y político de hoy en Londres —las exequias e inhumación de la fallecida reina Isabel II, tras 70 años de reinado, que comenzó en febrero de 1952— requiere de elementos interpretativos para evitar la suposición de que el protocolo y la pompa de los ritos funerarios se deben a una excentricidad anacrónica. Responden a un profundo sentido político e histórico y exprimen la ocasión para una reacción emocional favorable a la monarquía. Por lo demás, rige en este espectáculo fúnebre el principio de que el "protocolo es la liturgia del poder".

Isabel II Reino Unido Monarquía
El redactor recomienda