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55 millones de litros de combustible ardiendo: lo peor de la crisis energética llega a Cuba
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SÉPTIMO PAÍS CON MAYOR INFLACIÓN

55 millones de litros de combustible ardiendo: lo peor de la crisis energética llega a Cuba

Las llamas devoraron los depósitos de combustible de Matanzas, esenciales para el país. Pero el fuego de las protestas que arde sobre la isla por la crisis energética y económica lleva tiempo sin extinguirse

Foto: Bandera cubana en el lugar del incendio, en el depósito de combustible de Matanzas. (Reuters/Alexandre Meneghini)
Bandera cubana en el lugar del incendio, en el depósito de combustible de Matanzas. (Reuters/Alexandre Meneghini)

Hace dos semanas comenzó el mayor incendio de la historia de Cuba. Un rayo prendió un depósito de 55 millones de litros de combustible en la Base de Supertanqueros de Matanzas. Después se encendió otro similar, más tarde un tercero y, finalmente, un cuarto. Murieron 16 personas y 14 no pudieron ser identificados, porque sus cuerpos quedaron reducidos a cenizas.

Los medios de todo el planeta acogieron la espectacularidad de las llamas, pero habían ignorado la calamidad que ardía en los hogares de la Isla durante los últimos años. Cuba atraviesa una crisis semejante a la que trajo el derrumbe del campo socialista en los años noventa. Las familias en la Isla sufren cortes de electricidad de más de diez horas al día. En provincias como Villa Clara, la misma Empresa Eléctrica le daba dos opciones a la población: apagón de 12 horas seguidas o dos cortes de seis horas cada uno.

Foto: Fuego producido tras la explosión en Matanzas (Cuba). (Reuters/A. Meneghini)

Las fábricas están semiparalizadas por la falta de electricidad, las empresas disminuyen sus actividades productivas y gran parte de la masa laboral del país ahora tiene que "teletrabajar".

Según el ranking de la universidad Johns Hopkins, Cuba era el séptimo país con mayor inflación del mundo a finales de junio. Las tiendas están vacías y no hay medicamentos. Resulta difícil alimentarse, vestirse, o simplemente trasladarse de un extremo a otro en una ciudad como Matanzas. La escasez de combustible precariza la vida cotidiana de la gente y acentúa el subdesarrollo.

placeholder Destrucción causada por el incendio de Matanzas. (REUTERS/Alexandre Meneghini)
Destrucción causada por el incendio de Matanzas. (REUTERS/Alexandre Meneghini)

Además, la gravedad de la situación ha disparado el número de personas que salen del país hacia Estados Unidos. De acuerdo con datos proporcionados por el Gobierno estadounidense, los agentes fronterizos se han encontrado con cerca de 178.000 personas en lo que va de año, lo que representa la mayor emigración de cubanos hacia el país norteamericano en décadas. Según el organismo Center for Democracy in the Americas, "solo en estos siete primeros meses del año, la migración cubana hacia EEUU ha superado en números a las dos previas mayores oleadas —el 'éxodo de Mariel' en 1980 y la crisis de los balseros en 1994— combinadas".

Sin combustible no hay transporte

Hacia el interior del país gran parte del transporte público se mueve por tracción animal. Los caballos tiran de carretones que hacen función de taxi en ciudades de más de 100.000 habitantes como Cárdenas. Los coches taxis son generalmente de los años cincuenta y llevan más de seis décadas rodando en unas calles que tampoco cumplen con estándares mínimos de calidad.

En este escenario de precariedad casi congénita del transporte en la isla, la oferta de combustible en las gasolineras es intermitente y algunos cubanos deben hacer fila durante días. La empresa estatal de viajes interprovinciales en ómnibus tuvo que cancelar varias salidas en junio por no tener el combustible suficiente para llenar el depósito de los vehículos.

placeholder Un rayo cae en la zona de donde emerge el humo tras el incendio en los depósitos de combustible. (Reuters/Alexandre Meneghini)
Un rayo cae en la zona de donde emerge el humo tras el incendio en los depósitos de combustible. (Reuters/Alexandre Meneghini)

Tampoco hay piezas de repuesto, lubricantes o neumáticos. Todo se mueve por contrabando en el mercado negro, a la sombra del país comunista.
Chóferes de vehículos con asignación de combustible subvencionada por el Gobierno suelen vender parte de lo que reciben a los transportistas privados. En 2019, medios oficiales afirmaron que cada hora al Gobierno le robaban 626 litros de combustible.

Antecedentes

Para entender la actual crisis energética que atraviesa la Isla hay que remitirse a octubre de 2019. En ese momento el presidente Miguel Díaz-Canel salió en la televisión nacional para llamar "coyuntura" a la ausencia de carburantes que prácticamente paralizó al país durante semanas. Un supertanquero procedente de Venezuela lo sacó del aprieto, hasta que llegó la pandemia.

Al cerrarse el turismo en marzo de 2020, la economía nacional colapsó y aumentaron las carencias y la inflación. El producto interno bruto cayó en casi un 11%. Después, el Partido Comunista de Cuba (PCC), máximo órgano de Gobierno según la constitución, decidió hacer una reforma monetaria que a inicios de 2021 eclipsó cualquier horizonte de recuperación.

Foto: Miguel Díaz-Canel, el heredero del castrismo en Cuba. (EFE/Estudio Revolución)

El escenario terminó de complicarse con la disminución en los niveles de importación de combustible venezolano. En el primer trimestre de este año, Caracas solo envió a Cuba 22.000 barriles al día, la mitad de lo que entregaba en 2020.

Generación eléctrica disminuida

En la Isla existen ocho termoeléctricas con una capacidad instalada de 5,87 GW, pero menos de la mitad están operativas. Los 19 bloques de generación de estas plantas cargan con muchos años de sobreexplotación y no reciben los ciclos de mantenimiento requeridos.

Para intentar paliar la situación, el Gobierno ha rentado cinco termoeléctricas flotantes a una empresa turca. Aun así, el panorama no mejora: en 29 de los 31 días de julio se reportaron apagones.

El ministerio de Energía y Minas informa diariamente del déficit que presentará el Sistema Electroenergético Nacional. En la noche de este jueves las afectaciones fueron superiores a 1 GW, más de un tercio de la demanda del país.

Foto: Un Starbucks en El Salvador, donde ya se puede pagar con bitcoins. (Reuters)

La baja producción de electricidad se traduce en apagones para el sector residencial. A La Habana la mantenían sin interrupciones hasta finales de julio, pero ahora todos los cubanos deben informarse por los medios del Gobierno para saber cuándo pueden cargar el móvil, cocinar o ver la televisión. La prensa controlada por el PCC publica los horarios de afectación para cada localidad, aunque en ocasiones se superan los pronósticos. Precisamente en la capital cubana la noche del jueves gran parte de sus municipios quedaron a oscuras por una "falla no prevista".

Los únicos sitios del país que cuentan con un servicio ininterrumpido de electricidad actualmente son los hoteles, dedicados fundamentalmente al turismo extranjero. Cadenas españolas como Melia o Iberostar administran más de 50 instalaciones de este tipo en la isla.

Foto: Vista de una bandera cubana en La Habana. (EFE/Ernesto Mastrascusa) Opinión

Consecuencias inmediatas

Más allá de la grave afectación económica, la escasez de electricidad ha provocado el hastío de la población. Entre el 14 de julio y el 9 de agosto se han contabilizado más de 40 protestas por este motivo en diversos puntos de la geografía cubana.

Las personas salen a las calles con cazuelas en las manos mientras gritan ¡Pongan la corriente, Pinga! Fue en una residencia estudiantil de la Universidad de Camagüey donde se originó esta frase durante unas protestas a mediados de junio y posteriormente se expandió por el país.

Los apagones sirvieron de catalizador para las emblemáticas protestas del 11 de julio de 2021 en al menos 60 lugares distintos de Cuba. El Gobierno no quiere enfrentarse de nuevo a una situación tan compleja, pero el incendio en la base de Supertanqueros de Matanzas complica las cosas.

Foto: Un integrante de las brigadas especiales, durante las protestas. (EFE)

En este contexto, el Ejecutivo ha dado un importante giro en la política económica de la nación insular. Por primera vez desde la revolución de Fidel Castro en 1959, que derivó en la implementación de un mercado estatal y centralizado, Cuba promoverá la inversión extranjera en el comercio mayorista y minorista del país. En el caso del primero, La Habana estudia incluso permitir la participación de empresas de capital 100% extranjero. Hasta ahora, las inversiones provenientes del exterior únicamente estaban permitidas en el sector manufacturero y en el de servicios.

Una decisión con la que el Ejecutivo cubano busca revertir la crisis actual. "La inversión extranjera en el comercio mayorista y minorista, con regulaciones estatales, permitirá el crecimiento y la diversificación del suministro para mejorar el bienestar de la población y ayudar a recuperar la industria doméstica", explicó Alejandro Gil, ministro de Economía cubano, en su cuenta de Twitter el martes.

Foto: Un vehículo en La Habana. (EFE/Ernesto Mastrascusa)

La Base de Supertanqueros de Matanzas era de las más importantes en el país y procesaba la mayor parte del combustible importado. De sus servicios dependía el abastecimiento de la industria del níquel y la aeronáutica civil. Más allá de los millones de litros de carburante perdidos, son incalculables los daños a los cuatro tanques y toda la infraestructura que permitía usarlos.

Hace dos semanas comenzó el mayor incendio de la historia de Cuba. Un rayo prendió un depósito de 55 millones de litros de combustible en la Base de Supertanqueros de Matanzas. Después se encendió otro similar, más tarde un tercero y, finalmente, un cuarto. Murieron 16 personas y 14 no pudieron ser identificados, porque sus cuerpos quedaron reducidos a cenizas.

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