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Tras ganar la 'Batalla de Kiev', los ucranianos comienzan a regresar a su capital
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GUERRA EN UCRANIA

Tras ganar la 'Batalla de Kiev', los ucranianos comienzan a regresar a su capital

El regreso de los kievitas es un pequeño espejo de una tendencia que empieza a notarse en todo el país: según el Servicio de Fronteras ucraniano, hasta 30.000 ucranianos están regresando diariamente al país

Foto: Checkpoint en Kiev. (Getty/Alexey Furman)
Checkpoint en Kiev. (Getty/Alexey Furman)
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Mykhailo se fue de Kiev el 25 de febrero, en la segunda jornada de la invasión rusa de Ucrania. Al día siguiente, los tanques de las tropas del Kremlin pasaban por su calle a las afueras, mientras la capital era sometida a un contante fuego de artillería y bombardeos. “Era terrorífico, no sabíamos que el Ejército ucraniano sería tan capaz [de aguantar el asalto]”, rememora. Han pasado 45 días y, por suerte, su casa le espera tal y como la dejó, con la ropa todavía tirada por el suelo desde su apresurado escape y los restos del último desayuno fosilizados sobre los platos de la cocina. Pero el sentimiento hoy es diametralmente opuesto al de ese día aciago. La resistencia ucraniana han forzado la retirada de las tropas rusas de la provincia y centenares de vecinos comienzan a regresar a sus casas. La ciudad intenta recobrar el pulso y se respira sensación de victoria. Ucrania ha ganado la batalla de Kiev.

Como Mykhailo, muchos vecinos sienten que ahora, con los soldados rusos reorganizando su ofensiva hacia el este, Kiev es ahora “tan segura como Lviv (oeste) o Vinitsia (centro)”, ciudades que han acogido decenas de miles de desplazados internos. El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, ha instado a los ciudadanos a que retrasen su regreso al menos una semana más. Pero las carreteras de acceso a la ciudad empiezan a sufrir atascos -con una cola récord este domingo de hasta 15 kilómetros-, se abren algunas tiendas y los ‘check points’ de dentro del interior de la ciudad se van eliminando, en un intento por recobrar cierto aire de normalidad.

Ucrania ha ganado la batalla por Kiev”, aseguró el domingo el ministro de Exteriores ucraniano, Dymitro Kuleba. “No es solo cuestión de simbolismo, es también de mandar un mensaje de confianza en Ucrania, en el liderazgo ucraniano y en que el Ejército ucraniano es capaz de defender la capital”, agregó el funcionario. La resistencia de la capital, sobre cuya conquista se vertebró la primera estrategia de la ofensiva militar rusa, ha sorprendido a analistas y expertos militares, que dudaron de que la ciudad pudiera resistir el embate del todopoderoso Ejército ruso.

Foto: Funeral colectivo por 25 soldados ucranianos muertos en el frente este de la guerra contra Rusia. (EFE/Manuel Bruque)

El regreso de los kievitas es el síntoma más claro de una tendencia que empieza a notarse en todo el país. Según el Servicio de Fronteras ucraniano, hasta 30.000 ucranianos están regresando diariamente al país. Sin embargo, el saldo sigue siendo negativo, con entre 60.000 y 70.000 salidas diarias, y más 4,5 millones de ucranianos fuera de sus fronteras.

"Ucrania ha ganado la batalla por Kiev"

Tengo suerte de poder volver y que nuestra casa siga en su sitio. Hoy un amigo me ha dicho que la casa de sus vecinos en Irpin estaba completamente destrozada. La habían bombardeado dos veces”, lamenta Yaroslava, una joven residente de la capital. La situación en las ciudades adyacentes a Kiev, como la propia Irpin, es mucho más dramática tras el paso de las tropas rusas. Los alcaldes de los pueblos pequeños también han pedido a los vecinos que no vuelvan todavía, mientras se procede al desminado (según Ucrania, las tropas rusas habrían minado extensamente la zona en su retirada), se retiran los escombros y se intenta reconstruir la infraestructura de servicios básicos, los primeros objetivos bombardeados por los rusos.

El horror y la victoria

Hoy en la capital, los horrores descubiertos en las ciudades aledañas, desde los asesinatos, torturas o violaciones masivas de Bucha a la destrucción total de Borodyanka, se entremezclan con un vago sentimiento de triunfo, especialmente entre los que regresan. “Hay sentimiento de victoria en la batalla de Kiev", dice Nataliya, una joven kievita. "Pero Bucha, Irpin y otras ciudades han pagado el precio”, acota con tristeza,

Durante la primera semana de la invasión, el Kremlin concentró gran parte de sus fuerzas desplegadas desde Bielorrusia, tratando de sitiar Kiev con un movimiento de ‘pinza’ desde el norte y el sur. El 24 de febrero se hicieron brevemente con el aeropuerto de Hostomel con un asalto aéreo, antes de ser repelidos por los ucranianos. Lo intentaron por carretera al día siguiente. Durante semanas, un gigantesco convoy militar ruso acechó la ciudad, amenazando con cercarla para un asalto total. Sin embargo, fracasaron. Lo que debería haber sido un rápido trámite se convirtió en una lucha agónica. Los rusos se hicieron con la ciudad de Hostomel y luego Bucha, pero se estrellaron en Irpin, justo a las puertas de la capital. Y ahí se quedaron.

"Una de las grandes derrotas de Rusia"

Sin hacerse desde el principio con el control del aeropuerto, los rusos no pudieron asegurar la ansiada superioridad aérea total sobre el país, ni lograron tampoco acabar con las defensas antiaéreas de Kiev. “Los historiadores estudiarán la victoria de Ucrania sobre Rusia en la Batalla de Kiev de abril de 2022 como una de las grandes derrotas de Rusia”, ha calibrado Michael McFaul, exembajador de EEUU en Rusia.

El fiasco kievita se debió a una combinación de factores. Primero, los numerosos errores tácticos en la ofensiva de Rusia, desde problemas logísticos a falta de coordinación entre las distintas ofensivas rusas. Pero también a algunos éxitos de estrategia ucranianos y, por su puesto, a la geografía del terreno. Muchas de las largas colas de entrada a la capital son, precisamente, de la voladura de varios puentes de acceso a Kiev, una medida tomada al inicio de la invasión para dificultar el avance ruso. Ucrania también utilizó las inundaciones selectivas en la región, limitando las rutas que los rusos podían utilizar y que los ucranianos debían defender.

“Las inundaciones estratégicas [...] han jugado parte en la Batalla de Kiev. Han impactado al convoy, a la batalla de Irpin y al retraso en el cerco de Kiev. Ayudaron a empujar a los rusos hacia áreas que Ucrania podría emboscar", señala Trent Telenko, funcionario retirado del Departamento de Defensa de EEUU.

Pero aunque Ucrania pueda querer apuntarse el tanto de haber sido capaz de defender la capital del primer embate de la ofensiva rusa, la guerra está lejos de acabar. “Si los rusos son capaces de organizar una operación exitosa en el este de Ucrania, puede volver las tornas”, advertía un reciente análisis del 'Institute for the Study of War'. “La victoria de Ucrania en la Batalla de Kiev es, por tanto, significativa, pero no decisiva”, concluyó el ISW.

Mykhailo no cree que se vaya a producir un nuevo intento de Rusia para tomar Kiev. "Creo que fueron derrotados de manera muy decisiva. Si no, no se hubieran retirado", opina. Aunque no todos lo tienen tan claro. El el líder checheno Ramzam Kadyrov, conocido como ‘emir de Putin’, ha perdido algo de lustre con el fracaso inicial de la invasión rusa. Pero sus palabras siguen siendo un aviso de lo que puede estar por llegar.

“Habrá una ofensiva… No solo en Mariúpol, también en otras localidades, ciudades y pueblos. Liberaremos completamente Lugansk y Donetsk en primer lugar y, entonces, tomaremos Kiev", amenazó este lunes. "Os lo aseguro. No daremos un paso atrás”.

Mykhailo se fue de Kiev el 25 de febrero, en la segunda jornada de la invasión rusa de Ucrania. Al día siguiente, los tanques de las tropas del Kremlin pasaban por su calle a las afueras, mientras la capital era sometida a un contante fuego de artillería y bombardeos. “Era terrorífico, no sabíamos que el Ejército ucraniano sería tan capaz [de aguantar el asalto]”, rememora. Han pasado 45 días y, por suerte, su casa le espera tal y como la dejó, con la ropa todavía tirada por el suelo desde su apresurado escape y los restos del último desayuno fosilizados sobre los platos de la cocina. Pero el sentimiento hoy es diametralmente opuesto al de ese día aciago. La resistencia ucraniana han forzado la retirada de las tropas rusas de la provincia y centenares de vecinos comienzan a regresar a sus casas. La ciudad intenta recobrar el pulso y se respira sensación de victoria. Ucrania ha ganado la batalla de Kiev.

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