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La defensa de Kiev: los errores rusos que Ucrania está usando para proteger la capital
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LAS CLAVES DE LA RESISTENCIA UCRANIANA

La defensa de Kiev: los errores rusos que Ucrania está usando para proteger la capital

La primera defensa en el combate urbano es debilitar a las tropas atacantes. Por ahora, los ucranianos lo están consiguiendo, pero también les han ayudado los fallos de Rusia

Foto: Tanques rusos destruidos en Ucrania. (Reuters)
Tanques rusos destruidos en Ucrania. (Reuters)
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Las tropas rusas se encaminan hacia Kiev y un asalto a gran escala sobre la capital ucraniana parece inminente en el contexto de la guerra de Ucrania. Pero no va a ser sencillo. La defensa de una ciudad con tropas resueltas y una población con la moral alta puede ser tenaz y costarle muy caro al atacante. El combate urbano es muy complicado y difícil, pero la primera defensa es debilitar las tropas que se acercan y esto lo están consiguiendo los ucranianos, ayudados por los errores rusos.

Rusia se está volcando sobre Kiev. Es su principal objetivo. Lo es desde el primer día y llevan más de 15 sin conseguirlo. Sin embargo, parecen dispuestos a lograrlo cueste lo que cueste y aunque eso implique arrasar media ciudad. Cada vez más tropas convergen desde el norte y el este, pero las imágenes que nos llegan de las columnas rusas indican cualquier cosa menos organización. Están llevando sus carros de combate, blindados y suministros de una manera que parece invitar a la resistencia ucraniana a desbaratar sus planes.

Foto: Carros T-72B. Al fondo, un BMP-2. (Mil-ru)

Las tropas rusas están avanzando hacia Kiev de una forma inadecuada y carente de orden. En unas imágenes —al parecer grabadas por drones ucranianos de reconocimiento— se pueden ver columnas de blindados rusos, la mayoría carros de combate que parecen T-72B3, moviéndose en filas apretadas y con cierto desorden.

Las imágenes hablan por sí solas. La concentración de carros de una entidad de batallón es atacada por la artillería ucraniana —no por drones, como se dice en algún sitio— y, por el tamaño de los impactos, bien podrían ser proyectiles de 120 mm procedentes de morteros pesados. Los impactos caen con bastante precisión sobre los blindados y se pueden sacar varias conclusiones de ello, ninguna buena para los rusos.

La acción transcurre en las afueras de Brovary, una población a unos 35 km del centro de Kiev; es decir, muy próxima a la periferia de la ciudad. La primera conclusión es que supone correr un riesgo innecesario avanzar con ese orden de marcha en una zona tan próxima a la capital y por donde, está claro, hay tropas enemigas. Los carros y blindados acaban de la peor manera posible, en filas dobles, casi amontonados y guardando poca distancia entre ellos, justo lo contrario de lo que se debe hacer.

Foto: Transportes de tropas rusos MT-LB abandonados. (Ukrainian MoD)

Que sean atacados por la artillería ucraniana ya denota una incapacidad rusa importante, pues deberían tener el control del espacio aéreo y haber reconocido toda la zona. La artillería no se puede ocultar así como así, y permitir que actúe de esta manera denota fallos a la hora de emplear armas combinadas. En condiciones normales, la columna debería estar escoltada por helicópteros de ataque, complementados con otras aeronaves controlando los alrededores y, a la vez, con aviones configurados para ataque a tierra —en misión CAS (Close Air Support)— orbitando a retaguardia. Una vez localizada la artillería enemiga, los aviones la habrían eliminado con relativa facilidad y rapidez. Para esto es para lo que se busca ese control del espacio aéreo.

Ni siquiera se debería haber permitido la presencia del dron ucraniano que, con toda seguridad, además de informar de todos los movimientos rusos, estaba sirviendo también para corregir el tiro de la artillería.

placeholder Un soldado en Kiev. (EFE/Zurab Kurtsikidze)
Un soldado en Kiev. (EFE/Zurab Kurtsikidze)

Por último, el hecho de que se trate de proyectiles de medio calibre y no de artillería pesada —desde luego, no se trata de artillería de 155 mm— pone de manifiesto un avance ruso improvisado o apresurado; a cuál peor, pues un mortero de 120 mm tiene un alcance de entre cinco y siete kilómetros como máximo. Es el caso del mortero 2S12 Sani, una pieza que el Ejército ucraniano tiene en grandes cantidades, sencilla y fácil de trasladar.

Es decir, los ucranianos han sido capaces de montar una batería muy cerca de las columnas de avance rusas y atacarlas con éxito, pero también demuestran que su artillería está debilitada, porque esa concentración de blindados habría merecido una intervención importante de artillería pesada. En el fondo, los rusos tuvieron suerte de escapar con pérdidas menores. Podrían haber perdido un batallón entero casi sin enterarse.

El avance del Ejército hasta Kiev se está encontrando con una durísima resistencia

Debilitar y retrasar

Lo mejor para defender una ciudad es evitar que el enemigo llegue y, si no es posible hacerlo, tratar de retrasarlo o debilitarlo en su avance, de tal manera que esas tropas, cuando se enfrenten a la crudeza del combate callejero, lo hagan con su moral baja y con sus efectivos mermados o desorganizados. Los ucranianos lo están consiguiendo, al menos de momento y a tenor de las informaciones e imágenes que nos llegan.

No es fácil determinar el daño que se ha infligido a esa columna rusa. Con bastante posibilidad, se habrán destruido unos pocos blindados y averiado e inmovilizado otros tantos, pero el efecto total es mayor. Primero, está el hecho de las pérdidas. En combate, cuando se está avanzando, muchas veces determinados daños en un carro o en un blindado obligan a abandonarlo, cuando a lo mejor en tiempo de paz se podía pensar en su reparación.

Foto: Tirador de precisión ucraniano armado del fusil Dragunov. (AP)

Un blindado averiado con daños reparables sobre el terreno obliga a movilizar los pelotones de recuperación, que deberán acudir con sus vehículos especiales y remolcar el carro a zona segura o bien utilizar otro para remolcar al averiado. El resultado es que se ocupan recursos escasos (unidades de reparación) o dos carros salen de la línea de combate. En el caso ruso, esto último es muy difícil que ocurra y el dañado quedará, sin duda, abandonado.

Además de todo lo anterior, el caos y desorden que se causan en una columna en marcha son importantes. Un carro averiado no solo es un activo menos, es una mole de acero de más de 60 toneladas que obstaculiza la carretera y, aunque se pueden retirar empujándolos con otro carro, generan confusión y retrasos justo cuando más proyectiles pueden caer del cielo.

placeholder Carro de recuperación BREM-1 basado en el casco del T-72. (Vitaly V. Kuzmin)
Carro de recuperación BREM-1 basado en el casco del T-72. (Vitaly V. Kuzmin)

Por último, está el efecto sobre los ánimos. El hecho de verse acosados en el camino hacia el frente y observar que tus compañeros y alguno de los carros de tu pelotón y sección van cayendo hace que el combatiente acabe moral y físicamente desgastado. También obliga a las unidades (batallones y compañías) a una reorganización interna, cuando un factor importante de una unidad como entidad de combate es la cohesión entre sus componentes, algo que solo se consigue a base de tiempo y adiestramiento.

Objetivo: defender Kiev

Hace unos días, les contábamos la dureza del combate urbano y el infierno en el que se podían meter las tropas rusas para ocupar y controlar una ciudad como Kiev, de un tamaño casi como Madrid, si no contamos los pueblos de alrededor. Desde el punto de vista de los defensores, se debería plantear una defensa buscando retrasar el avance y causar bajas.

Con el objetivo claro de retrasar, entorpecer y desgastar, se plantearía una defensa por zonas o barrios, montando todo tipo de obstáculos al paso de los vehículos enemigos. Se trataría de las típicas barricadas o las vigas de acero soldadas, denominadas ‘erizos’, que son las más comunes y ya se ven por toda la capital ucraniana. También las alambradas son útiles para evitar el avance de la infantería y obligar a los zapadores a su voladura.

Foto: Helicóptero de ataque Mil Mi-24. (Mil.ru)

Los defensores conocen su ciudad a la perfección, por lo que deberán tratar de intuir los ejes de progresión enemigos, que buscarán avenidas anchas. Es un buen sitio para avanzar, pues ofrece a los carros y blindados más amplios sectores de tiro, pero a la vez permite a los defensores preparar con antelación posiciones fortificadas bien ocultas con los misiles contracarro disponibles. Estas posiciones se prepararán en profundidad y solo deberán desvelarse en el momento de ataque, ya que de lo contrario serían eliminadas, bien por los tiradores de precisión rusos o por el fuego de sus carros de combate.

Los edificios deben convertirse en una pesadilla para las tropas a pie. Los rusos tratarán de barrer las azoteas, pues es desde donde se les podrían lanzar misiles contracarro, su principal amenaza. Por ello, los defensores casi tendrían que despreocuparse de las alturas y centrarse en las zonas intermedias y, desde ahí, preparar posiciones de tiro para lanzar granadas e, incluso, cócteles molotov y acciones de hostigamiento. Prepararán zonas de vida y refugios en las estancias separadas de la calle y rutas de evacuación por la parte trasera.

placeholder T-72B3. (Mil.ru)
T-72B3. (Mil.ru)

Las plantas bajas se llenarán de trampas explosivas. Esto obligará a los rusos a entrar con cautela —por no decir con miedo— y utilizar los zapadores continuamente. Estas tropas deberán hacer voladuras y desactivar trampas explosivas a la vez que se convertirán en objetivos prioritarios de los tiradores ucranianos.

También jefes de blindados o conductores serán el blanco de los fusiles de precisión y no será nada fácil para los rusos mantenerse dentro de sus vehículos. Por un lado, la conciencia situacional (saber lo que ocurre alrededor) de los tripulantes de un carro encerrados en su interior es escasa, menos aún en combate urbano. La tentación de asomar la cabeza para ver qué hay por delante será grande, sobre todo tras varias horas de lucha.

Desde cada esquina, se podrán lanzar de manera rápida granadas contracarro, como las RPG-7, RPG-22, Panzerfaust-3, NLOW o las españolas C-90. Muchas fallarán, pero aun así, el avance progresará con lentitud y cuando se acierte, significará bajas rusas y vehículos destruidos o dañados, que en el combate urbano son lo mismo.

Foto: C-C90-CR. (Instalaza)

Por último, el subsuelo puede jugar un importante papel que deben aprovechar los defensores. El objetivo sería realizar golpes de mano a la retaguardia enemiga, situándose por detrás usando la red de alcantarillas. Solo el hecho de realizar algunas acciones y mantener abierta esa amenaza obligará a los rusos a detraer tropas del combate de primera línea para vigilar el terreno ocupado.

Va a ser una carrera contra el tiempo, contra la destrucción y contra las bajas entre la población civil y combatientes. También contra el agotamiento y el cerco de la capital, pues es vital para los ucranianos mantener algún corredor que permita abastecerse de armas y munición, además de víveres. Un verdadero infierno que puede convertir Kiev en el nuevo Alepo, pero a una escala desconocida.

Las tropas rusas se encaminan hacia Kiev y un asalto a gran escala sobre la capital ucraniana parece inminente en el contexto de la guerra de Ucrania. Pero no va a ser sencillo. La defensa de una ciudad con tropas resueltas y una población con la moral alta puede ser tenaz y costarle muy caro al atacante. El combate urbano es muy complicado y difícil, pero la primera defensa es debilitar las tropas que se acercan y esto lo están consiguiendo los ucranianos, ayudados por los errores rusos.

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