la 'premier' vuelve a resistir una gran crisis

May, la superviviente

May, una vez más, ha logrado sobrevivir a una grave crisis política. Al menos, por ahora. Pero lleva ya más de dos años al mando y sigue siendo un misterio

Foto: La primera ministra británica, Theresa May. (Reuters)
La primera ministra británica, Theresa May. (Reuters)

Theresa May iba para Margaret Thatcher, pero se quedó en el intento. O quizá no. Quizás haya más similitudes entre ellas de lo que 'a priori' parece, porque fue precisamente la cuestión europea la que también se le atragantó a la Dama de Hierro en 1990. Pero May, una vez más, ha logrado sobrevivir a una grave crisis política. Al menos, por ahora. Lleva ya más de dos años al frente de la segunda potencia europea y, sin embargo, sigue siendo un misterio.

Su falta de claridad ha llegado a desesperar a sus socios europeos y dado alas a las voces más críticas para acusarla de falta de visión, de debilidad y de frialdad. Pero al final, tras mucho tira y afloja, ha ido logrando imponerse a todos los que han tratado de derribarla o controlarla desde que en julio de 2016 se trasladara a Downing Street sin pasar por las urnas.

May, que según los que la conocieron de joven era "ambiciosa" y ya en la universidad quería llegar a ser primera ministra, lo logró tras la abrupta dimisión de David Cameron por el inesperado triunfo del Brexit. Durante sus largos años como ministra de Interior, no se había caracterizado especialmente por ser la más carismática, pero en el último momento se pensó que era la figura adecuada para unir las filas 'tories'. No lo consiguió. La guerra civil se volvió más intensa que nunca.

Durante sus primeros 10 meses, gobernó con una mayoría de tan solo 17 escaños y una gran presión (por no decir control) del ala más euroescéptica. Convocó entonces generales anticipadas para lograr legitimar su puesto y ejecutar un Brexit “fuerte y estable”. Pero, lejos de simular la barrida histórica a la oposición similar a la que logró Thatcher sobre Michael Foot en 1983 —cuando superó a los laboristas por 144 asientos—, la hija del vicario acabó perdiendo la mayoría absoluta.

May y su predecesor en el cargo, David Cameron, cuando aún era ministra de Interior. (Reuters)
May y su predecesor en el cargo, David Cameron, cuando aún era ministra de Interior. (Reuters)

Según Simon Hix, profesor de Políticas en la prestigiosa London School of Economics, “May representa ese sector de la sociedad británica tradicional y conservador”. Con 'c' minúscula, como se dice en Reino Unido para diferenciarla de la 'C' mayúscula que representa al partido 'tory'. No obstante, May se identificaba desde muy joven con el partido en el que ha hecho carrera desde que se afilió antes de entrar a la universidad. Poco a poco fue escalando en las bancadas conservadoras, hasta entrar en el Gobierno de Cameron, manteniendo siempre un perfil discreto.

“Es la hija de un vicario, muy cristiana, se crio en un pequeño pueblo. Sus opiniones han evolucionado claramente a través de los años. En el año 2010, por ejemplo, apoyó el matrimonio homosexual. Pero una década antes fue una de las diputadas que votaron en contra del Gobierno laborista para derogar el llamado 'artículo 28' [una ley de la Administración Thatcher que prohibía a las escuelas promover intencionalmente la homosexualidad y en contra de la reducción de la edad de consentimiento para mantener relaciones sexuales homosexuales]”, recalca el experto a El Confidencial.

Su postura sobre el Brexit también es un poco incierta. En principio, se considera que era favorable a la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea, sin tampoco grandes pasiones al respecto. Pero desde que tomó las riendas del Gobierno británico, May lo dejó claro: 'Brexit means Brexit', es decir, si se ha votado a favor de salir de la Unión Europea, este es el camino por el que ella llevaría al país. Al margen de sus consideraciones personales —que no suele compartir—, la 'premier' mantiene hoy su planteamiento y rechaza convocar un segundo referendo. "No estoy de acuerdo, el pueblo votó, nuestra obligación es cumplir su mandato", ha afirmado este jueves.

“Pertenece a una generación que recuerda Reino Unido como una nación unida, predominantemente blanca y cristiana, conservadora socialmente y con gran sentimiento de la comunidad. Quiere reinstaurar, por ejemplo, los 'grammar schools' [los laboristas ordenaron eliminarlos por considerar que reforzaban las divisiones sociales de clase], algo que parece más una agenda política de los años cincuenta”, añade el experto.

La seriedad es, en buena medida, parte de su imagen pública. Pero muchos de los que la conocen afirman que, en privado, se muestra graciosa y divertida. Quizás el tipo de humor que dejó a todos perplejos con su entrada en el último congreso 'tory' bailando 'Dancing Queen'. Pocos saben quién es realmente May, ni qué es lo que persigue. Pero cada vez queda más claro que uno de sus grandes talentos es el de resistir.

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